Másters Enfermería

6 septiembre, 2018 | SalusPlay

Vías enterales de administración de fármacos

Te explicamos tanto las características generales, como las específicas de las vías enterales de administración de fármacos, incluyendo la vía oral, la vía sublingual y la vía rectal.

Las vías enterales para la administración de fármacos son aquellas que utilizan el aparato digestivo. Las vías enterales que explicaremos a continuación son la oral, la sublingual y la rectal.

Vías enterales de administración de fármacos

Vía oral

Es la vía más utilizada. Es la más fisiológica además de ser barata y cómoda. Entre sus limitaciones destaca que no podemos usarla en inconscientes, pacientes con nauseas o con dificultades de deglución o si requerimos un efecto rápido.

La absorción tiene lugar en el intestino o en la mucosa gástrica, generalmente mediante difusión pasiva y en ocasiones mediante transporte activo.

La biodisponibilidad puede estar disminuida por fenómenos de primer paso o por características individuales o puntuales por lo que es imposible asegurar unos niveles estables de fármaco, esto ocasiona que para fármacos que necesitan unos niveles determinados no podamos utilizarla.

Existen diferentes formas farmacéuticas para administración de medicamentos por vía oral, siendo las más utilizadas:

  • Cápsulas: el medicamento está formado por el fármaco más una cubierta. Esta cubierta, generalmente es una gelatina y tiene una función de protección del principio activo frente a la luz y la humedad además de evitar la irritación gastrointestinal. Por lo habitual, se usan gelatinas duras para proteger productos sólidos y gelatinas blandas para principios activos líquidos.
  • Comprimidos: Son la forma farmacéutica más común. Se obtienen por compresión del fármaco al que se añaden excipientes, que son sustancias inertes adicionadas con fin de dar forma, cohesión, sabor u olor al fármaco además de ayudar a conseguir una biodisponibilidad adecuada. Tenemos comprimidos con cubierta entérica que evita la destrucción del fármaco por los ácidos del estómago o comprimidos de liberación retardada que liberan el fármaco de forma progresiva. En ninguno de estos dos casos debemos destruir la cubierta ya que podemos ocasionar alteraciones importantes en la absorción.
  • Grajeas: Están formadas por un núcleo, que puede ser una cápsula o un comprimido recubierto de una capa de azucares con el fin de proteger el núcleo del medio ácido o de enmascarar sabores u olores desagradables.
  • Jarabes: están formados por el fármaco al que se le añade azúcares y agua. El azúcar se añade para limitar el crecimiento bacteriano y darle un sabor dulzón. Hay ocasiones en las que el jarabe debe prepararse inmediatamente antes de la administración. Los jarabes, por lo general, son poco estables y una vez abiertos deben consumirse según las indicaciones. En pacientes diabéticos deben evitarse por su contenido en azúcar. Los elixires son jarabes a los que se añade alcohol.
  • Suspensiones: son fármacos insolubles o parcialmente solubles en agua, deben agitarse bien antes de la administración para homogeneizar el contenido y, salvo las suspensiones antiácidas, disolverse en agua.
  • Polvos: son formas sólidas que deben disolverse en agua para su administración. Algunos preparados pueden administrarse sin disolverse. Una vez diluidos deben administrarse inmediatamente para evitar que precipiten.

Vía sublingual

En la vía sublingual los fármacos deben situarse debajo de la lengua, o bien entre la encía y la mejilla. El fármaco alcanza directamente la circulación sistémica y evitan el primer paso hepático por la vascularización de la mucosa por lo que presenta efecto rápido.

La absorción generalmente es por difusión pasiva. Existen pocos fármacos para administrar por esta vía, pero es una vía rápida que en caso de que se requieran efectos rápidos tiene gran utilidad.

Vía rectal

La vía rectal para la administración de fármacos presenta una absorción errática. Se utiliza para conseguir efectos locales y a veces sistémicos en caso de vómitos o alteraciones en las cuales el paciente no puede ingerir los medicamentos.

Los fármacos administrados por esta vía evitan parcialmente el paso hepático, aunque es difícil calcular en qué proporción. Para administrar fármacos por esta vía se coloca al paciente en decúbito lateral izquierdo con las rodillas flexionadas. Si se trata de supositorios pueden meterse en nevera o en agua fría para aumentar su consistencia.

Si quieres aprender más sobre las diferentes vías de administración de medicamentos, mientras oyes podcast, ves vídeos y juegas a nuestro Serious Game, te podemos ayudar con el Máster en Farmacología y Productos Sanitarios de SalusPlay. Nuestro equipo de profesores te guiará de manera personalizada.

 

Guía dosificación farmacológica

Categoría: Formación enfermería

Etiquetas: , ,


Vías enterales de administración de fármacos
5 (100%) 2 votos

Apúntate a nuestra newsletter.