Publicado por Pilar Ancín Ducay el 13/12/2013
Enfermería Pediátrica
PD-000036
Sexo: Hombre Edad: 0 años Profesión: Recién nacido País: España
Motivo de consulta: Recién nacido varón de 39 semanas de gestación y 3100 gr de peso. Antecedentes familiares sin interés y embarazo sin incidencias. Se realiza cesárea urgente por desprendimiento de placenta. Al nacimiento presenta palidez intensa, bradicardia de 80 latidos por minuto y respiración débil e irregular. APGAR 3-5-7 a los 1, 5 y 10 minutos de vida respectivamente, pH de cordón 7,20. Se realiza reanimación con Neo-puff +Oxigeno y una vez estabilizado se traslada a la UCI neonatal. Se instala en cuna térmica (sin calor radiante) y se monitorizan signos vitales procediendo a la canalización de accesos venosos central y periférico a la mayor brevedad posible e iniciando infusión de líquidos endovenosos. Precisa soporte ventilatorio no invasivo (CPAP) por presentar evidente dificultad respiratoria. La cifra de hemoglobina es de 9g/dl por lo que se realiza transfusión de concentrado de hematíes a las 3h de vida. En principio se evita el calentamiento, manteniendo temperatura corporal entorno a los 35º, hasta decidir si es candidato de inclusión en programa de neuroprotección con hipotermia. A las 6h de vida, tras hacer EEG y comprobar que no hay datos de lesión neurológica, se procede al calentamiento corporal progresivo.
El paciente ha evolucionado muy favorablemente. Las actividades programadas se han llevado a cabo: realizamos los cuidados del CPAP, asegurando la permeabilidad de la vía aérea, alternando cánulas nasales y mascarilla para evitar daños en fosas nasales. Así mismo llevamos a cabo cuidados de la piel y cambios posturales frecuentes para evitar lesiones, más posibles por la mala perfusión cutánea. Se programan cuidados de los accesos venosos, sensores y sondas, vigilando signos de infección. Al tercer día el paciente está hemodinámicamente estable. La mejoría del problema respiratorio permite la retirada del soporte ventilatorio y se inicia alimentación por sonda nasogástrica. En todo momento se ha facilitado el contacto padres-hijo para favorecer el establecimiento del vínculo afectivo y a partir de este momento ya pueden participar activamente en sus cuidados. Los resultados obtenidos son satisfactorios aunque se espera que la mejoría continúe en los días sucesivos.