Los derivados del platino son un grupo de fármacos de gran importancia en el tratamiento del cáncer ya que un número importante de pacientes puede alcanzar la curación tras su administración.
Los tres fármacos que se encuentran disponibles en clínica son el:
- Cisplatino.
- Carboplatino.
- Oxaliplatino.
1. CISPLATINO
Su introducción en el uso clínico en la década de los 70 revolucionó el tratamiento de tumores que hasta ese momento eran incurables como el cáncer testicular. Sus propiedades anticancerosas se descubrieron por observación fortuita.
Se administra por vía intravenosa pero también puede aplicarse directamente en las células cancerosas por ejemplo aplicándolo en la cavidad peritoneal. Se une al ADN alterando su estructura tridimensional.
Toxicidad: La toxicidad neurológica es dependiente de la dosis y acumulativa. Se manifiesta por parestesias de manos y pies. Se ha descrito también ototoxicidad irreversible. Produce trombopenia y leucopenia, y se asocia con anemia. La toxicidad más específica es la renal y es la limitante de la dosis. Los vómitos y las náuseas son también habituales y la deshidratación asociada puede dar lugar a una insuficiencia renal irreversible.
Indicaciones: Su espectro de acción es muy amplio, pero destaca su eficacia en los tumores de células germinales, cáncer de ovario, de pulmón y tratamiento paliativo de tumores de origen epitelial. Las células cancerosas pueden desarrollar resistencia al cisplatino aumentando la reparación de las lesiones del ADN, reduciendo la captación de fármaco o aumentando su inactivación.
