Un error de medicación (EM) (Medication error; ME) es cualquier error que se produce en cualquiera de los procesos del sistema de utilización de los medicamentos. La prevención de errores de medicación exige una variabilidad de medidas y sobre todo un cambio en la cultura del sistema sanitario.
Hay múltiples situaciones que pueden desencadenar un error de medicación, algunas de ellas son:
- Errores por etiquetado o envasado similar o inapropiado.
- Errores por similitud ortográfica o fonética de los nombres de los medicamentos.
- Errores por uso de abreviaturas.
- Errores en la interpretación de las prescripciones médicas.
A su vez, los errores de medicación pueden ser de varios tipos:
- Error de prescripción.
- Error por omisión.
- Hora de administración errónea.
- Administración de un medicamento no prescrito.
- Error de dosificación.
- Administración de una forma farmacéutica distinta a la prescrita.
- Preparación errónea del medicamento.
- Error en la técnica de administración.
- Administración de un medicamento deteriorado.
- Error de monitorización.
- Incumplimiento del paciente.
- Otros errores no incluidos en las categorías anteriores.
Con el fin de evitar en la medida de lo posible los errores asociados a la administración de medicación, es importante tener en cuenta los siguientes puntos:
- Administrar el medicamento correcto.
- Administrar el medicamento al paciente indicado.
- Administrar la dosis correcta.
- Administrar el medicamento por la vía correcta.
- Administrar el medicamento a la hora correcta.
- Registrar todos los medicamentos administrados.
- Informar e instruir al paciente sobre los medicamentos que recibe.
- Comprobar que el paciente no toma ningún medicamento ajeno al prescrito.
- Investigar si el paciente padece alergias y descartar interacciones farmacológicas.
- Antes de preparar y administrar un medicamento lavarse las manos.
