1. INTERVENCIÓN ENFERMERA
Se define Intervención enfermera, como cualquier tratamiento basado en el criterio y el conocimiento clínico, que realiza un profesional de enfermería para mejorar los resultados del paciente.
La clasificación de intervenciones de enfermería NIC (Nursing Interventions Classification), es un listado organizado que recoge las intervenciones o cuidados que realizamos las enfermeras. La clasificación NIC agrupa intervenciones para las diferentes especialidades de enfermería, aunque como es lógico cada enfermera tendrá los conocimientos y habilidades para realizar aquellas intervenciones que utilice habitualmente en su práctica diaria.
Las intervenciones NIC tienen en cuenta las siguientes dimensiones del paciente:
- Dimensión física. Un ejemplo es la intervención “Primeros auxilios” (6240).
- Dimensión psicológica. “Escucha activa” (4370) es una intervención adecuada para determinados problemas de origen psicológico.
- Dimensión social. La intervención “Fomentar la implicación familiar” (7110) podría encuadrarse dentro de esta dimensión.
- Dimensión espiritual. Dentro de esta dimensión está la intervención “Apoyo espiritual” (5420).
Tal y como dejó expresada la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, los cuidados o intervenciones de enfermería deben derivarse del juicio clínico expresado por las enfermeras. Sin embargo, en determinadas ocasiones los cuidados enfermeros derivan precisamente del criterio expresado por otros profesionales sanitarios. Teniendo en cuenta este hecho, la clasificación NIC incluye los siguientes Tipos de intervenciones:
- Intervenciones en función del tipo de paciente.
- Intervenciones autónomas.
- Intervenciones colaborativas.
- Intervenciones directas.
- Intervenciones indirectas.
El uso de las intervenciones de enfermería NIC tiene entre otras las siguientes ventajas:
- Utilidad en la práctica clínica.
- Facilidad de comunicación entre las enfermeras al ser un lenguaje universal.
- Mejora en la calidad de la investigación clínica.
- Mejora en la gestión de los centros sanitarios al poder cuantificar el gasto generado por los cuidados prestados por parte de las enfermeras.
- Evaluación continua de las habilidades profesionales.
- Elaboración de planes de cuidados estandarizados.
