Tema 3. Uso de una intervención de enfermería NIC.


2. PRINCIPIOS PARA SELECCIONAR UNA INTERVENCIÓN DE ENFERMERÍA

Una vez emitido el juicio diagnóstico sobre un paciente, es necesario determinar el juicio terapéutico, el cual se centrará en la selección de las intervenciones de enfermería necesarias para conseguir los resultados esperados.

Para la selección de estas intervenciones en la práctica clínica, es necesario tener en cuenta los siguientes principios:

  • Aprobación de la intervención seleccionada por parte del paciente.
    Todas las intervenciones deberán ser aprobadas por el paciente, o en caso de que el paciente tenga alterada su capacidad de decisión, la intervención será valorada por su familia o tutor legal. 
    Las enfermeras deberemos plantear no solo las diferentes intervenciones, sino también explicar las posibles iatrogenias y efectos adversos que pueda sufrir el paciente. El fin de esta notificación es que el paciente se adhiera al tratamiento de la manera más efectiva.
    Las intervenciones planteadas tendrán que tener en cuenta no solo la esfera biológica del paciente, sino también la esfera psicológica, social y espiritual.

  • Resultados esperados en el paciente.
    Los resultados esperados en el paciente deben ser elegidos antes de seleccionar las intervenciones de enfermería. Estos resultados serán útiles para valorar el éxito o fracaso de la intervención realizada.
    La enfermera, tras valorar al paciente y acordar con él los diagnósticos reales, de salud, potenciales, y de promoción de la salud, debe especificar los resultados que puede lograr el paciente.
    Hoy en día, la mejor manera de seleccionar los resultados de enfermería es mediante el uso de la Clasificación de Resultados de Enfermería NOC. Como hemos visto en capítulos anteriores, cada resultado NOC posee una serie de indicadores que serán valorados mediante una escala de Likert de 1 a 5. Independientemente de la escala utilizada, 1 será la peor situación posible para el paciente, y 5 la mejor. Esta puntuación sirve para determinar el grado de evolución del paciente, y por lo tanto será útil para evaluar la idoneidad de las intervenciones de enfermería realizadas.
    Las interrelaciones entre las intervenciones de enfermería NIC, y los resultados NOC serán estudiadas en próximos capítulos.

  • Etiología y sintomatología relacionada con el diagnostico de enfermería.
    La base de una terapéutica efectiva, incluyendo tanto los resultados NOC, como las intervenciones NIC, debe basarse en una correcta identificación de los diagnósticos de enfermería.
    Normalmente las intervenciones seleccionadas están orientadas hacia la resolución de los factores relacionados, o etiología del diagnóstico de enfermería. Pero en determinas circunstancias, cuando la etiología no es abordable, es necesario que la intervención se dirija a eliminar o disminuir los signos y síntomas plasmados en el diagnóstico de enfermería.

  • Soporte científico de la intervención.
    Las enfermeras, al elegir una intervención debemos realizar aquellas actividades más eficaces, teniendo en cuenta la relación coste-beneficio que la ciencia enfermera dicte en cada momento. 
    Debemos seleccionar de entre las diferentes intervenciones pertinentes, aquellas que mejor se adapten a las condiciones particulares de nuestro paciente. Para esto, es necesario desarrollar programas de formación continua, tanto personales como colectivos, que nos permitan a las enfermeras estar al día en los últimos avances sobre cuidados de enfermería.

  • Posibilidad de utilizar en la práctica clínica una intervención.
    La elección de una intervención debe tener en cuenta no solamente la base científica de la misma, sino por su puesto las posibilidades de realizarla en la práctica clínica. De nada sirve tener conocimiento y habilidades para realizar la actividad; “Administrar antagonistas de los receptores H2 (ranitidina y cimetidina)”, con el objetivo de disminuir la secreción hipoclorhídrica del estómago, cuando en el entorno de trabajo no disponemos de ningún medicamento que tenga este principio activo. 
    También es necesario considerar otros aspectos prácticos como el coste que suponen las diferentes intervenciones, así como la duración que conlleva asociada la puesta en práctica de cada intervención.

  • Conocimientos y habilidades para realizar la intervención. Las enfermeras clínicas debemos tener las siguientes capacidades para poder realizar en la práctica diaria las intervenciones de enfermería más adecuadas para nuestros pacientes:
    - Tener conocimientos teóricos sobre la base científica que sustentan las diferentes intervenciones.
    - Poseer habilidades psicomotoras e interpersonales para poder poner en práctica diferentes técnicas de enfermería.
    - Conocer las características personales de cada paciente obtenidas mediante una valoración exhaustiva, así como los recursos materiales y humanos del entorno con el fin de elegir la mejor opción terapéutica.

 

Teniendo en cuenta estos principios, seleccionaremos las intervenciones a priori más eficaces, dejando constancia de las mismas por escrito, o mediante la plataforma informática correspondiente. La plasmación de todo el proceso de enfermería facilita la sistematización del proceso, lo cual mejora progresivamente la capacidad clínica de estudiantes de enfermería y enfermeras residentes, llegando un momento en el que el proceso completo se interioriza, produciéndose la automatización del mismo.

 

Esta situación ocurre en otros procesos vitales, como por ejemplo el aprendizaje de conducción de un vehículo. Durante las primeras clases de conducción se realizan una serie de actividades que deben ser “pensadas” para su realización. Introduzco la llave del vehículo en el contacto, piso el embrague, acciono el contacto, miro por el retrovisor para comenzar la marcha, pongo el intermitente para indicar la salida, introduzco la primera marcha, piso el pedal del acelerador mientras suelto el pedal de embrague, etc. Todos sabemos que tras una serie de clases prácticas, estas actividades se interiorizan realizándose de manera automática.

Esto mismo ocurre con la utilización de un lenguaje enfermero normalizado. Por lo tanto, el uso continuado de una sistemática conlleva asociada la interiorización del proceso completo.