La búsqueda de los NIC más adecuados para describir los cuidados prescritos puede realizarse estudiando el listado alfabético de estos o su clasificación taxonómica, sin embargo, esta es la más laboriosa de las alternativas. En la parte final del libro de la clasificación NIC podemos encontrar un índice de los NIC clasificados por diagnostico NANDA. Aquí podemos buscar la etiqueta del NANDA al que queremos asociar una intervención y el mismo manual nos ofrece los NIC más indicados a juicio de los editores. También podemos utilizar el libro Interrelaciones NANDA, NOC y NIC que ya se ha comentado en otros aparatados, buscando la etiqueta diagnóstica, para encontrar un catálogo más reducido aun y guiado de resultados NIC y, en base a estos, una selección de las intervenciones NIC recomendadas.
Aunque la manera más ágil de buscar los NIC, como el resto de terminología NNN, la constituyen las bases de datos informáticas de lenguaje enfermero que disponen algunas plataformas (p.e. la plataforma E-nursing), pues nos permiten acceder al listado de NIC desde muchas vertientes de búsqueda (por NANDA, por palabras incluidas en el nombre, por NOC, etc.). Siguiendo la lógica del PAE resulta interesante la búsqueda por NANDA y NOC como se haría en los casos anteriormente expuestos, pero de manera mucho más cómoda y rápida.
Como resultado de este proceso al final de la fase de planificación del PAE quedará un registro escrito de los resultados esperados en el paciente y las intervenciones conducentes a estos. Para ajustarse al decreto del Conjunto mínimo de datos de los informes clínicos del sistema nacional de salud en lo que atañe a las intervenciones deberá quedar reflejada su etiqueta y el código NIC correspondiente. Salvo criterio del enfermero responsable del proceso, no sería necesario especificar las actividades de la intervención en tanto que es un sistema abierto e inconcluso y que el listado puede no estar suficientemente actualizado.
En la fase de Ejecución el enfermero responsable o aquel que sin serlo evolucione el plan en días posteriores, deberá materializar los cuidados que reflejan el listado de intervenciones NIC en la historia del paciente. Probablemente el profesional en activo no necesite indicaciones sobre cómo realizar un cuidado concreto debido a su formación pregraduada y continuada para su ámbito profesional. Sin embargo, contemplemos la posibilidad de que un enfermero se encuentre fuera de su unidad de trabajo o con un caso clínico extraño para esta, y sí necesita una explicación detallada el conjunto de acciones a desarrollar en un cuidado concreto. En este caso el listado de actividades de la intervención NIC pueden ser aclaratorias.
Debería tenerse en cuenta también en este punto una máxima a la hora de realizar un plan de cuidados que sería la de utilizar el menor número de NIC posibles para describir lo esencia del plan de cuidados. Como sucede en otras fases del proceso de atención de Enfermería con otros elementos de la terminología NNN, un exceso de NIC sobredimensionaría el PAE y aumentaría tanto el trabajo de campo como el de documentación sin aportar beneficios proporcionales.
