2. TIPOS DE INDICADORES E INFERENCIA DE CONCLUSIONES
Los indicadores pertenecientes a los resultados NOC se pueden clasificar en diferentes grupos:
- Datos anatomofisiológicos. Estos indicadores serán valorados mediante la exploración física del paciente.
- Síntomas. La entrevista clínica será útil para realizar la puntuación de datos subjetivos como son los síntomas.
- Conocimientos. La realización de un examen oral, o simplemente la propia entrevista personal será factible para la puntuación del nivel de conocimientos del paciente sobre una materia determinada.
- Competencias o Habilidades. En determinadas ocasiones los indicadores no hacen referencias a conocimientos, sino a la aplicación de esos conocimientos, es decir, a la adquisición de competencias o habilidades.
- Sentimientos. La enfermería no solo valora la esfera física del paciente, sino también la esfera psicológica, social y espiritual. Los sentimientos o emociones del paciente serán valorados mediante la entrevista clínica, teniendo en cuenta no solo el lenguaje verbal, sino también los gestos, posiciones, miradas, es decir, el lenguaje no verbal.
- Valores y Creencias. Igual que en el caso anterior, la situación espiritual será valorada mediante la entrevista personal.
Una vez realizada la evaluación es necesario analizar y extraer unas conclusiones que nos sirvan para mejorar el proceso de atención de enfermería, y por ende, aplicar unos cuidados basados en la evidencia.
Las siguientes conclusiones más habituales a las que podemos llegar son:
- El paciente ha logrado la puntuación perfecta en el tiempo estimado y, por lo tanto, ha resuelto su problema de salud. En este caso llegamos a la conclusión de que la intervención ha sido efectiva.
- El paciente todavía no ha llegado en el tiempo estimado a la puntuación correcta, aunque hay una evolución positiva de su estado de salud. Hay que valorar cual es la causa del retraso, existiendo dos posibles soluciones:
- La estimación del tiempo para el logro de los objetivos ha sido demasiado optimista.
- Por diferentes motivos posibles la intervención no ha sido todo lo efectiva que esperábamos. - El paciente todavía no ha solucionado el problema de salud y no hay previsiones de que ésto vaya a suceder. La conclusión es evidente: la intervención de enfermería no ha sido eficaz y ,por lo tanto, hay cambiar los cuidados aplicados.
La evaluación se realizará de forma periódica y cíclica, afectando a las decisiones tomadas sobre el resto de las fases del proceso de atención de enfermería. Esta evaluación continua de los cuidados aplicados orienta a los profesionales de enfermería hacia la práctica basada en la evidencia.
