TEMA 1. INTRODUCCIÓN A LOS PRODUCTOS SANITARIOS


La evolución de los productos sanitarios recorre desde las herramientas rudimentarias de la Antigüedad hasta los dispositivos altamente tecnológicos actuales. En la Edad Antigua se empleaban cuchillos y leznas de piedra, metales como bronce y hierro, además de vendajes y suturas con lino o tendones, e incluso se desarrollaron prótesis muy simples como dedos de madera en el antiguo Egipto. Durante la Edad Media y el Renacimiento se perfeccionaron la cirugía y las suturas (uso de intestinos de animales y posteriormente seda), se diseñaron numerosos instrumentos quirúrgicos gracias a figuras como Abu al-Qasim, y el resurgir del estudio anatómico permitió crear instrumentos más precisos. Entre los siglos XVII y XVIII surgieron dispositivos clave como el termoscopio de Galileo, el primer aparato para medir la presión arterial y los primeros pasos en la vacunación. Ya en el siglo XIX, la anestesia con éter, la antisepsia de Lister, el desarrollo del autoclave y el descubrimiento de los rayos X revolucionaron la práctica clínica y la seguridad del paciente.

En el siglo XX se producen avances tecnológicos decisivos (ECG, hemodiálisis, marcapasos) y, sobre todo, el inicio de una regulación específica de los productos sanitarios, primero en Estados Unidos con la Ley Federal de Alimentos, Medicamentos y Cosméticos y sus enmiendas sobre dispositivos, y posteriormente en Europa con directivas y, más recientemente, reglamentos de obligado cumplimiento como el Reglamento (UE) 2017/745 y el 2017/746, además del Real Decreto 192/2023 en España. En el siglo XXI, la digitalización impulsa dispositivos conectados y monitorización remota (por ejemplo, marcapasos y sistemas de control continuo de glucosa), mientras que la inteligencia artificial y el big data permiten mejorar el diagnóstico y personalizar tratamientos. Paralelamente, la impresión 3D, los implantes biocompatibles y la medicina regenerativa orientan los productos sanitarios hacia soluciones cada vez más individualizadas y adaptadas a cada paciente.