1. INTRODUCCIÓN
Vivimos inmersos en una sociedad que algunos han llamado sociedad red y otros, sociedad de la información o del conocimiento. Una sociedad caracterizada por el uso de tecnologías, que facilitan unos niveles de comunicación y de acceso a la información como nunca habíamos tenido.
Pero, ¿cómo hemos llegado hasta aquí? Para responder a esta pregunta resulta necesario coger un poco de perspectiva. A lo largo de toda nuestra historia se han producido una serie de avances tecnológicos, de mayor o menor entidad, los cuales en su conjunto nos han empujado como sociedad. Lo hizo primero el lenguaje, permitiendo nuestra expresión y después surgió la escritura, consiguiendo que pudiéramos transmitir nuestro conocimiento a futuras generaciones de una forma más sencilla. Más tarde llegó la imprenta y puso la información al alcance de los grandes grupos sociales y mucho más recientemente se incorporaron otras tecnologías como el teléfono, la radio, la televisión y, finalmente, la llegada de lo digital e Internet, que ha supuesto un cambio radical en la forma en que accedemos y tratamos la información, nos relacionamos y accedemos a todo tipo de servicios.
2. UNA REVOLUCIÓN LLAMADA INTERNET
Internet ha supuesto un cambio disruptivo en nuestra sociedad, poniendo a nuestra disposición y a un clic de distancia toda la información que podamos imaginar, y la posibilidad de comunicarnos con otras personas desde cualquier parte del mundo.
Desde su aparición, se ha ido extendiendo a todos los ámbitos sociales, políticos, culturales y económicos, y se ha convertido en algo de lo que resultaría casi imposible prescindir, ya que constituye uno de los pilares fundamentales que sustentan a nuestra sociedad.
A nivel personal ha ido impregnando toda nuestra vida y lo usamos como primera fuente de información en muchos casos y como fuente complementaria en otros. Cada vez nos informamos más a través de este canal, lo utilizamos para administrar nuestras finanzas, organizar nuestros viajes, entrar en contacto con otras personas, hacer compras, y cómo vamos a ver durante los próximos temas del curso, buscar información de salud y conectar con pacientes y profesionales.
3. EL NUEVO ORDEN SOCIAL
Del mismo modo que la revolución industrial trajo consigo un nuevo modelo social, la revolución digital viene acompañada de una transformación social.
“Lo que hace Internet es procesar la virtualidad y transformarla en nuestra realidad, constituyendo la sociedad red, que es la sociedad en que vivimos”. Manuel Castells
La sociedad de la información emerge como un nuevo orden social en el que las distintas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) han tomado un papel protagonista en las actividades sociales, culturales y económicas. Y este cambio se produce porque estas tecnologías impregnan todos los aspectos de nuestra vida y gran parte de los procesos empiezan a desarrollarse con TIC, además de crearse procesos nuevos. Y como consecuencia natural de este modelo, autores como Peter Drucker acuñaron el término de ‘Sociedad del conocimiento’, cuya característica diferencial es que en ella los ciudadanos no solo hacen circular esa información, sino que la aprovechan, seleccionan e interpretan, añadiendo su propio valor a los datos, para después ser puesta de nuevo en circulación.
4. LA BRECHA DIGITAL
El hecho de que la sociedad de la información sea un proceso global que afecta a todas las regiones del planeta, ha generado una nueva desigualdad social que está excluyendo a determinados sectores de la población, lo que ha generado que el grado de implantación y de uso sea muy distinto dependiendo de cada ámbito geográfico y sector social. Aunque como hemos visto el alcance de Internet y tecnologías digitales es cada vez mayor, aún persisten algunas barreras en forma de brechas digitales que impiden la integración de muchas personas en la sociedad del conocimiento, produciéndose esta exclusión digital.
Podríamos definir la brecha digital como la separación que existe entre las personas (comunidades, estados, países) que utilizan las tecnologías de la información y la comunicación como parte de su rutina diaria y aquellas que no tienen acceso a las mismas o que, aunque dispongan de ellas, no saben utilizarlas.
No debemos entender esta brecha solo en términos tecnológicos, sino que en ella confluyen también otros aspectos socioeconómicos y culturales. Además, la brecha digital no es única, sino que podemos hablar de varios tipos que pueden combinarse entre sí y que están condicionados por determinados factores tales como la edad, situación geográfica, recursos económicos, educación, empleo y otros de tipo cultural.
5. LA EVOLUCIÓN DE INTERNET
Conocer cómo y cuando surge y cuál ha sido la evolución de Internet hasta este momento, nos ayudará a entrar en contexto, de forma que será mucho más fácil comprender cuál es el papel que desempeñan las tecnologías en el ámbito de la salud y en nuestro desarrollo como profesionales.
Internet arranca oficialmente en el año 1969, momento en que el Departamento de Defensa del Gobierno de Estados Unidos pone en marcha el proyecto ARPANET (Advanced Research Projects Agency Network), para impulsar un medio de comunicación entre los distintos organismos del país, conectando ordenadores dispersos entre sí, con el objetivo de que las comunicaciones militares fueran seguras en caso de guerra. Poco después el proyecto se desmilitariza, dando paso en el año 1991 al World Wide Web (WWW), que es un sistema de distribución de documentos accesibles vía Internet, que comienza a utilizar páginas en lenguaje HTML, las cuales podían ser encontradas mediante un buscador y a las que se accedía mediante un browser o navegador. Es por tanto en ese momento cuando empezamos a hablar de Internet propiamente dicho, como una tecnología que se sustenta en una serie de ordenadores conectados entre sí conformando redes de comunicación y que a la larga acabaría convirtiéndose en el medio de comunicación, interacción y organización social que hoy todos conocemos.
Cabe destacar el carácter abierto de su creación, el cual ha contribuido de forma decisiva al desarrollo de Internet. Los códigos del software y programas que gobiernan Internet fueron abiertos desde el principio, lo que supuso que cualquier programador tuviera acceso al código y pudiera hacer mejoras y desarrollar aplicaciones sobre él.
La aparición de las redes sociales es quizás la consecuencia más natural de la evolución de Internet. Si pensamos que el ser humano es social y que Internet supone una tecnología perfecta para establecer comunicaciones, es lógico pensar que la sociabilidad tenderá a verse incrementada en estos espacios. En este sentido, las redes sociales han existido siempre y lo que ha hecho Internet es dotarlas de cercanía e inmediatez, por lo que no extraña en absoluto el auge que han tenido en los últimos años.
