1. INTRODUCCIÓN
Internet y las herramientas digitales han transformado los procesos de acceso, consumo, creación, gestión y publicación de la información, impactando fuertemente al sector científico y también al sanitario. Estos profundos cambios han provocado que el modelo clásico de colaboración e intercambio de información se haya transformado por uno más digital, abierto y social, pero, sobre todo, centrado en el libre flujo de conocimiento.
Entendemos como trabajo colaborativo la forma en la que podemos relacionarnos con otras personas para realizar un proyecto o tarea sin más límites geográficos o temporales que los que nosotros queramos establecer.
Esta tarea puede ser acotada a distintos entornos y organizaciones: desde un pequeño grupo de profesionales que trabajan sobre un documento o investigación, hasta una información puesta a disposición del público en general, para que cualquier persona pueda aportar su conocimiento.
Mediante el trabajo colaborativo cada miembro del grupo aprende más de lo que aprendería si estuviera solo y lo hace a partir de las interacciones con el resto (aprendizaje social), por lo que el resultado es muy enriquecedor y supera la suma del trabajo individual de cada miembro.
Realizar una investigación, crear un proyecto o elaborar un estudio científico en equipo implica la necesidad de coordinación de los miembros del grupo investigador y puesta en común de la información, además de la accesibilidad y una comunicación fluida libre de barreras físicas y temporales. En este sentido, existen herramientas populares que nos permiten crear un espacio de trabajo virtual donde incorporar la información relevante y hacerla más accesible, además de poder trabajar simultáneamente en documentos compartidos, gestionar tareas y comunicarnos eficientemente.
2. LA ‘NUBE COMO ESPACIO DE COLABORACIÓN ENTRE PROFESIONALES SANITARIOS
El surgimiento de la llamada ‘Computación en la Nube’ ha permitido el desarrollo de aplicaciones que permiten cubrir nuestras necesidades a la hora de procesar, compartir y almacenar información.
Este modelo posibilita el uso de herramientas que se ejecutan en los servidores de los promotores de servicios, eliminando la necesidad de instalar las aplicaciones en nuestros dispositivos. El conjunto de servicios ofrecidos en la nube se puede clasificar en:
- Infraestructura como servicio (IaaS)
- Plataforma como servicio (PaaS)
- Software como servicio (SaaS)
Las posibilidades que ofrecen estas nuevas herramientas digitales que operan en la nube son muy amplias y permiten por ejemplo que varias personas puedan trabajar sobre un mismo contenido desde distintos lugares geográficos, simplemente conectándose a la red y entrando en plataformas de edición.
El despliegue de estos servicios en la nube, la mejora en la capacidad de conexión a Internet y el aumento de dispositivos móviles, están impulsando el número de aplicaciones que aprovechan este potencial para ofrecer comunicación entre usuarios y otras herramientas de trabajo de tipo colaborativo.
De esta forma, surgen nuevas herramientas dedicadas a compartir ficheros y documentos, que explotan estas capacidades de comunicación y también las de edición colaborativa.
3. HERRAMIENTAS DIGITALES PARA EL TRABAJO COLABORATIVO EN SALUD
Lo que vamos a abordar en este tema es el uso de diferentes herramientas digitales para mejorar nuestro flujo de trabajo como profesionales sanitarios, enfocado sobre todo a la mejora de gestión digital de los proyectos colaborativos en el ámbito de la investigación y publicación científica.
Un proyecto colaborativo está formado por diferentes tareas y procesos que involucran de forma asíncrona el uso de herramientas digitales por parte de varias personas, normalmente de forma no presencial. Por tanto, se requiere el uso de una misma plataforma por varias personas que siguen un flujo de trabajo común y que comparten un objetivo común.
Con un objetivo meramente docente, hemos clasificado las diferentes herramientas usadas para el trabajo colaborativo acorde a los diferentes procesos que ocurren en los proyectos y a las características funcionales de las propias herramientas.
3.1. Herramientas de gestión y creación de archivos para el trabajo colaborativo: Google Workspace
Una vez que hemos visto las posibilidades de la nube para trabajar de forma colaborativa, vamos a profundizar en el uso de una de las plataformas de trabajo colaborativo más populares.
3.2. Aplicaciones ofimáticas de Google para trabajar online de forma colaborativa
Documentos de Google. Es una aplicación gratuita basada en web que permite crear documentos de texto en línea con la posibilidad de colaborar en grupo.
Sus funcionalidades concretas son muy similares a las que ofrece cualquier otro procesador de textos como Microsoft Word, tanto a nivel de edición como de formateo para dar diferentes estilos.
3.3. Otras herramientas basadas en el almacenamiento
El abaratamiento de la tecnología y la mejora en los accesos a Internet han permitido que durante los últimos años hayan proliferado muchos servicios de almacenamiento en la nube, cuyo principal modelo de negocio es que ofrecen un espacio limitado de manera gratuita y si deseamos ampliar su capacidad tendremos a nuestra disposición distintos servicios de pago.
De esta forma dispondremos de un espacio virtual (gratuito o de pago) en el que podremos guardar nuestros archivos y acceder a ellos de forma remota, desde cualquier dispositivo que se encuentre conectado. Es algo similar a guardar los documentos en un disco externo, como una memoria tipo USB, pero en Internet.
3.4. Gestores de tareas y de proyectos colaborativos
Estas plataformas permiten organizar tareas y proyectos, establecer prioridades y fechas límite, y asignar responsables, asegurando que los proyectos se mantengan en curso y alineados con los objetivos establecidos.
En el último tema de este módulo profundizaremos en este apartado y en la herramienta Notion, un espacio de trabajo digital optimizado para la gestión colaborativa de proyectos.
3.5. Comunicación: aplicaciones de mensajería instantánea y video reuniones
En los últimos años las aplicaciones de comunicación han resultado ser recursos de gran valor para profesionales sanitarios, sobre todo a raíz de la pandemia COVID-19.
Multitud de herramientas y aplicativos se han popularizado para desarrollar proyectos profesionales y comunicarnos, fortaleciendo y facilitando la transformación cultural del entorno sanitario por uno más digital, abierto y transparente, donde también los pacientes tienen mucho que decir y cosas que aportar.
4. CONCLUSIONES
Como hemos visto a lo largo de este tema, el desarrollo de la tecnología asociada a la llamada computación en la nube ha abierto las puertas a nuevas herramientas y aplicaciones que facilitan nuestro trabajo a la hora de coordinar y ejecutar proyectos colaborativos en salud.
Los servicios de trabajo colaborativo aumentan la productividad, posibilitando que varias personas puedan trabajar de forma simultánea sobre un documento. Y las aplicaciones de almacenamiento virtual, mejoran el manejo y movimiento de archivos entre distintos dispositivos, haciendo más eficaz nuestro trabajo.
Por último, las herramientas de comunicación han abierto un nuevo paradigma a la hora de intercambiar información de forma instantánea, masiva y bidireccional, aportando mayor fluidez al proceso comunicativo digital entre personas.
