TEMA4. PRODUCCIÓN Y DIFUSIÓN DE VÍDEOS DE SALUD


1. INTRODUCCIÓN AL USO DE VÍDEOS EN SALUD

Internet se ha convertido en la mayor fuente de información en salud a la que cada día acuden millones de personas en busca de respuestas. De esta forma, los buscadores constituyen la principal puerta al sistema sanitario digital en los que los usuarios consumen información sanitaria en todo tipo de formatos.

Por otro lado, el vídeo tiene cada día una mayor presencia en el ámbito de la salud y constituye el formato que más está creciendo en los últimos años, quizás ayudado por dos factores clave:

  • Nuestra capacidad para grabar vídeos desde cualquier dispositivo.
  • La mejora en las conexiones a Internet que permiten consumir formatos de mayor tamaño.

Esto ha ocasionado que el vídeo sea un recurso cada vez más utilizado por instituciones, profesionales y los propios pacientes para transmitir contenidos de salud. En este sentido, cada vez son más los hospitales y centros sanitarios que elaboran información de valor para los ciudadanos y ayudándose de las redes sociales para ponerla en circulación. 

2. MATERIALES PARA LA GRABACIÓN DE VÍDEOS

La simplificación de los materiales de grabación de vídeo y el uso masivo de teléfonos móviles ha supuesto la eliminación de barreras y la posibilidad de que cualquier persona hoy en día tenga la capacidad de grabar un vídeo de calidad y subirlo a la red en muy poco tiempo. Esto ha propiciado que las fuentes emisoras de vídeos hayan traspasado los espacios profesionales de los medios de comunicación, poniendo al alcance de cualquier persona la posibilidad de convertirse en una fuente de información de vídeo en salud.

Además, a la hora de consumir contenidos de salud en este formato, los usuarios finales priman el aporte de valor frente a la grabación y edición profesional lo que significa que, cumpliendo unos mínimos de calidad, es posible generar cualquier tipo de vídeo de salud que tenga el potencial de llegar y ayudar a millones de personas.

Hay que desmitificar la idea de que para protagonizar un vídeo haya que ser un profesional de la comunicación y tampoco pensar que crear contenidos de calidad es algo complicado técnicamente. De esa forma, los profesionales de salud podrían centrarse en lo que realmente importa, que es aportar valor a través de los contenidos que generen, y dedicar el menor tiempo y esfuerzo posible a la parte de grabación, maquetación, publicación y difusión de los vídeos.

Básicamente, para grabar un vídeo de calidad se necesita optimizar y conjugar cuatro elementos que son: imagen, sonido, estabilidad e iluminación.

Las herramientas que necesitamos hoy en día para grabar un vídeo de salud tienen un coste relativamente bajo. De hecho, el elemento más caro sea posiblemente el que ya todo el mundo lleva consigo en el bolsillo: el teléfono móvil. De hecho, hoy en día cualquier Smartphone de gama media tiene la capacidad de grabar vídeos en alta definición, lo que supone un gran punto de partida para empezar a grabar nuestros propios vídeos.

En todo caso y partiendo de un material básico necesario, vamos a hacer un repaso por los distintos tipos de herramientas tecnológicas que pueden ayudarnos a mejorar la calidad de nuestros vídeos de salud.

 

3. HERRAMIENTAS DIGITALES PARA LA EDICIÓN DE VÍDEOS

Una vez que hemos visto los distintos materiales, llega el momento empezar a hablar de cómo grabar nuestro vídeo y editarlo para su posterior publicación.

Para ello y, antes de nada, vamos a conocer algunas de las características técnicas más importantes que definen a los vídeos digitales.

3.1. Formato de grabación

El formato de grabación de vídeos es un aspecto fundamental en el proceso de edición y producción audiovisual. Es importante tener en cuenta diversos elementos al seleccionar el formato adecuado para tus vídeos, ya que esto puede afectar tanto la calidad final como la compatibilidad con los programas de edición y la reproducción en diferentes dispositivos y pantallas.

El formato es el tipo de archivo con el que trabajan las cámaras y en el que graban el resultado final. Existen infinidad de formatos, los cuales suelen ser aceptados por la mayoría de programas de edición, pero los más usados en este momento son: AVI, MP4, WMV, MPEG2, MOV y AVCHD. Además de los formatos mencionados, es importante mencionar la diferencia entre formatos con y sin compresión.

Al elegir un formato de grabación, hay que considerar el flujo de trabajo de edición que se planea utilizar. Algunos programas de edición funcionan mejor con ciertos formatos, lo que puede influir en la selección inicial de tu formato de grabación. También es importante investigar si el formato elegido admite características específicas, como transparencia, canales alfa o efectos avanzados.

Cualquiera de ellos nos ofrecerá unos resultados aceptables a la hora de grabar nuestros vídeos, pero cuando grabemos debemos tener en cuenta que estén soportados por el programa de edición de vídeo que vayamos a utilizar después. También podríamos utilizar previamente a la edición un programa para convertir de un formato a otro (existen muchos programas gratuitos en la red que hacen esta tarea).

Por otro lado, y del mismo modo que pasa con las imágenes, existen formatos que utilizan vídeo comprimido (DIVX, XVID, VP8, H264, WebM, etc.), consiguiendo mantener una calidad aceptable y una disminución de tamaño del archivo final muy importante. Los formatos comprimidos son populares debido a su capacidad para mantener una buena calidad visual mientras reducen el tamaño del archivo. Sin embargo, es esencial comprender que la compresión también puede afectar la facilidad de edición y la posibilidad de realizar cambios sutiles en la postproducción.

Por último, hablaremos del tamaño del archivo de vídeo que grabemos. Tenemos la posibilidad de grabar nuestros vídeos en diferentes tamaños, que pueden ser óptimos para su visualización en un teléfono (tamaño pequeño) o en una pantalla de grandes dimensiones (HD o 4K).

El formato utilizado para hablar del tamaño de un vídeo es el de las dimensiones de pantalla, que vienen definidas por el número de pixeles que pueden ser mostrados en una pantalla. Viene dado por el producto del ancho por el alto (medidos en píxeles), con lo que se obtiene una relación de aspecto. Los tamaños o resoluciones de pantalla utilizados a la hora de grabar un vídeo condicionarán la visualización del resultado final.

3.2. Conversión de vídeo digital

Podríamos decir que el formato ideal en estos momentos que equilibraría muy bien la relación calidad de imagen y peso de archivo es el grabado en formato MP4, con una compresión de vídeo H264, compresión de audio AAC y un tamaño HD 720 (aunque también es más que aceptable en HD 1080).

Si necesitamos convertir nuestros archivos de vídeo para poder editarlos en un programa o queremos comprimir el resultado final para conseguir un archivo de poco peso y de las características que acabamos de nombrar, podemos utilizar varios programas gratuitos o herramientas online. 

3.3. Edición de vídeo digital

La edición de vídeo digital es el proceso mediante el cual vamos a fragmentar, remezclar y añadir nuevos elementos, efectos, fotografías y textos, para conseguir un vídeo final que podamos publicar o difundir en redes sociales.

Para ello, existen distintas herramientas de todos los niveles de complejidad, pero en este caso vamos a buscar un tipo de edición que sea lo más sencilla posible y que menos tiempo y esfuerzo requiera, pero que a la vez permita obtener un resultado de calidad.

Existen herramientas sencillas que, aunque permiten una edición simple, son muy eficaces para editar nuestros vídeos de salud. 

3.4. Recursos para enriquecer los vídeos de salud

A la hora de enriquecer y mejorar nuestros vídeos de salud, podemos encontrar en Internet cientos de recursos (vídeos, imágenes, audios, etc.), muchos gratuitos o con licencias de tipo Creative Commons y otros dentro de repositorios de pago.

Vamos a conocer algunos de los repositorios en los que podemos encontrar este tipo de recursos y una vez estemos allí, es recomendable valorar el tipo de licencia que incluye cada elemento, para usarlo correctamente.

 

4. REDES SOCIALES DEDICADAS A VÍDEOS

Tal y como ha sucedido con el resto de formatos, el vídeo se ha ido haciendo hueco poco a poco en las redes sociales y algunas incluso han optado por este formato como principal protagonista.

Este es el caso de redes como YouTube y Vimeo, en las que sus usuarios suben vídeos y los comparten con otros usuarios en la propia red o en otras externas. Por otro lado, redes como Facebook, Instagram o TikTok también se han dado cuenta del potencial que tiene este formato y están creando sus propias herramientas dedicadas a la subida y emisión de vídeos. Y finalmente, cada vez son más las aplicaciones móviles que se están desarrollando para la emisión de vídeo en directo (streaming) y que podrían tener su valor, por ejemplo, a la hora de retransmitir eventos y jornadas sanitarias.