El concepto de Atención Centrada en la Persona no es nuevo, ya que lo vienen recomendando diversos organismos internacionales, así como la OMS, que promueven la necesidad de adaptar los Sistemas de Salud a modelos que permitan situar a los pacientes y a las personas (ciudadanos y ciudadanas) en el centro de la atención sanitaria y sociosanitaria. Ya el Institute of Medicine, definió en su día las dimensiones de la Calidad Asistencial, incluyendo entre ellas la Atención Centrada en el Paciente.
Más tarde el Instituto Picker definió con Ángela Couteral los principios que conforman la filosofía de la atención centrada en la persona.
En nuestro país, se viene hablando de situar al paciente en el centro de la atención, desde la Ley Gral de Sanidad, y más concretamente desde la Ley 41/2002, de 14 de noviembre, básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y documentación clínica, y en la Ley 16/2003 de 28 de mayo de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, que completan las previsiones que la Ley General de Sanidad enunció como principios generales. En este sentido, refuerza y da un trato especial al derecho a la autonomía del paciente. En particular, merece mención especial la regulación sobre instrucciones previas que contemplan los deseos del paciente.
Esta nueva situación, obliga a los Sistemas de Salud y a las Organizaciones a realizar cambios para atender nuevas situaciones, realizando intervenciones dirigidas no solo a los pacientes, sino también a las familias y cuidadores y a profesionales.
El Cuidado se desplaza de los Hospitales hacia los domicilios y hacia las Instituciones Sociosanitarias. Es en este contexto en el que cada vez se hace más necesario contar con herramientas y protocolos que faciliten la coordinación y que eviten los efectos negativos de las diferentes transiciones por las que tienen que pasar los pacientes y sus familiares y/o cuidadores.
Las Organizaciones deben contar con las herramientas que puedan medir si estas intervenciones y los cambios necesarios se están realizando. En esta parte primera del módulo de Gestión de Recursos Organizativos y de poyo, se ha enfocado a mostrar no solo la filosofía de un enfoque centrado en la persona, sino las herramientas y tendencias actuales de cómo medirla (IEXPAC e IEXMAC), así como algún ejemplo (OSAREAN) de cómo desde un Servicio de Salud se han modificado los circuitos de atención y se han realizado modificaciones en las formas de acceso a la atención para, situando a las personas en el centro de la atención, poder abordar la demanda existente y dar una respuesta adecuada en tiempo y forma.
