Tema 3. La gestión del autocuidado-paciente activo.


Los puntos más destacables de este tema son:

  • Aunque la idea del paciente como agente de cuidados fue abordada por algunos autores, el autocuidado desde la perspectiva enfermera fue originada y desarrollada teóricamente por Dorothea Orem.
  • La Teoría enfermera del déficit de autocuidado de Orem está compuesta por tres teorías relacionadas que son: La Teoría de Autocuidado, La Teoría del Déficit de Autocuidado, La Teoría de Sistemas Enfermeros.
  • La Teoría enfermera del déficit de autocuidado de Orem propone una serie de requisitos de autocuidado universales que deben alcanzarse mediante el autocuidado o el cuidado dependiente.
  • Orem afirma que el autocuidado consiste en la práctica de las actividades que las personas maduras, o que están madurando, inician y llevan a cabo en determinados periodos de tiempo, por su propia parte y con el interés de mantener un funcionamiento vivo y sano, y continuar con el desarrollo personal y el bienestar mediante la satisfacción de requisitos para las regulaciones funcional y del desarrollo.
  • El autocuidado es una conducta, es un comportamiento aprendido que se da en situaciones concretas de la vida y constituye una contribución constante del individuo para mantener su propia existencia, su salud y bienestar. Se considera una acción intencionada, dirigida por tanto a un objetivo.
  • Se produce un déficit de autocuidado cuando la capacidad de autocuidado de la persona no puede satisfacer sus necesidades y/o demandas de autocuidado presentes.
  • Orem describe tres maneras de ayudar a la persona a llevar a cabo y a mantener su autocuidado para conservar su salud, recuperarse de la enfermedad y afrontar sus consecuencias: sistema totalmente compensatorio, sistema parcialmente compensatorio y sistema de apoyo y educativo.
  • El Chronic Disease Self-Management Programme (CDSMP) o Programa de Autocuidado para Enfermedades Crónicas de la Universidad de Stanford se basa en la semejanza en las consecuencias que produce en los pacientes el hecho de ser un enfermo crónico y no en términos físicos, sino en los cambios sociales, familiares, personales y/o laborales que supone la situación de enfermedad, la relación con los profesionales, la dificultad para la toma de decisiones, etc. Los propios pacientes, convenientemente formados y con ayuda de los profesionales de la salud, como facilitadores, asumen su papel de formadores con sus iguales.
  • La Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud señala el papel incuestionable de las enfermeras en el apoyo a los autocuidados y en el acompañamiento en el proceso de empoderamiento de las personas, sobre todo por su perfil clínico y de educadores con funciones de preparación y entrenamiento del paciente y las personas cuidadoras.
  • Las enfermeras son quienes llevan a cabo ese entrenamiento con los pacientes, tratando de conseguir que las personas sanas mantengan su situación de salud y aquellas que están enfermas sean capaces de adoptar las medidas necesarias para alcanzar el mayor nivel de autonomía, de salud y de calidad de vida que sea posible, llevando a cabo acciones de autocuidado.
  • La misión de la enfermera educadora/entrenadora en autocuidados es acompañar, guiar y capacitar a las personas para recuperar o mantener el mayor nivel posible de autonomía en las diferentes etapas vitales y situaciones de salud, interviniendo en cualquier ámbito de cuidado, de acuerdo a un enfoque positivo integral y a través de un sistema de apoyo educativo que optimiza los recursos y favorece la toma de decisiones compartidas, en coordinación con el resto de profesionales.
  • Los valores que guían a las enfermeras educadoras y entrenadoras en autocuidados son: la responsabilidad, el respeto, el compromiso, la integridad, la objetividad, la aceptación, la accesibilidad, la mejora continua y la equidad en salud.
  • Multitud de estudios han demostrado los resultados positivos cuando se implementan estrategias de autocuidado.
  • Otro de los principales cambios para el abordaje de la cronicidad es la asunción de ese rol activo por parte de las personas con enfermedades crónicas, comprometiéndose con su autocuidado y participando en la toma de decisiones sobre la gestión de su salud/enfermedad, el paciente activo.
  • El autocuidado y la autorresponsabilidad están directamente relacionados con la adherencia al tratamiento, la conducta preventiva, el cambio en el estilo de vida y en general con el uso adecuado de los recursos sanitarios.
  • La alfabetización en salud hace referencia al conjunto de conocimientos, habilidades y experiencias en materia de salud que hacen a un individuo, que no es profesional, conocedor de su propio estado de salud y de cómo cuidarse.
  • El bajo nivel en alfabetización en salud se asocia con una falta de comprensión de conceptos y con ello una peor gestión de la enfermedad y de sus actividades de autocuidado, también con un menor uso de medidas preventivas, errores en el cumplimiento del tratamiento y dificultad para entender consejos de salud.
  • Es necesario adaptar los programas de educación para la salud y entrenamiento en autocuidados al nivel de alfabetización en salud de la población a la que va dirigida si realmente queremos que los pacientes sean autónomos en sus autocuidados y cumplan el régimen terapéutico.
  • El paciente experto, con un buen nivel de alfabetización en salud le posiciona como persona idónea para trabajar tanto con profesionales de la salud, aportando la visión del paciente, como para el trabajo con sus iguales en una relación de pares.