Los puntos más relevantes de este tema son:
- El peso de los cuidados de las personas mayores, los pacientes crónicos, los discapacitados, etc, recae tradicionalmente en la familia, continuando en la actualidad con esta tendencia.
- Se empieza a percibir una externalización del entorno doméstico y un cierto aumento del cuidado formal o profesional, no sustitutivo del cuidado informal sino complementario.
- El cuidado formal o profesional permite mejorar la calidad de los cuidados cuando los cuidadores están bien formados para ello.
- Asumir los cuidados familiares supone una gran responsabilidad y un enorme esfuerzo que genera importantes efectos sobre la salud física, psicológica y de autocuidado del cuidador, sobre su vida laboral, su ocio y descanso, la economía familiar y que desemboca en el llamado síndrome del cuidador.
- La Escala de Zarit mide el riesgo de deterioro de su vida social, laboral, familiar, los problemas económicos y el sentimiento de sobrecarga en el rol de cuidador.
- Las personas en situación de dependencia y los mayores en general prefieren envejecer en casa y vivir en la comunidad en lugar de permanecer institucionalizados en residencias u otros centros sociosanitarios.
- Se calcula que en España el 90% de los cuidadores formales de personas mayores y por tanto remunerados son inmigrantes. Constituyen un grupo con un bajo nivel de instrucción, con una cultura diferente y sin formación para asumir el cuidado de los mayores.
- Las estrategias de intervención más comunes que se están llevando a cabo en los países occidentales sobre los cuidadores informales para reducir la sobrecarga y todos los resultados negativos, son fundamentalmente la ayuda de cuidadores formales o profesionales, los grupos de ayuda mutua, las visitas domiciliarias, la teleasistencia e intervención telefónica, sesiones psicoeducativas y periodos de respiro familiar.
- La investigación ha demostrado que los programas de abordaje único no son tan efectivos como las intervenciones multicomponente para abordar las demandas de los cuidadores y además se recomienda que sea un equipo interdisciplinar quien provea de diferentes tipos de apoyo profesional para los cuidadores.
