1. EL PAPEL DE LA PAREJA
Desde el inicio de los tiempos la lactancia materna y la crianza han sido cosa de mujeres. Actualmente se está dando un cambio de tendencia en el que las parejas se implican cada vez más en la crianza siendo más conscientes del cambio que supone en sus vidas.
Durante el siglo pasado aconteció un gran desprestigio de la lactancia materna, el cual arrastramos durante décadas. Aun estando por debajo de las recomendaciones globales, con el paso del tiempo se da un nuevo cambio de tendencia. Los estudios de las últimas décadas muestran que las tasas de lactancia materna aumentan ligeramente y que las mujeres con más alto nivel de estudios y de ingresos amamantan más.
Los recién nacidos y recién nacidas sólo pueden crear lazos de apego intenso con una persona. En el lactante amamantado esta persona va a ser su madre. Si el lactante tiene un apego seguro con su madre, mejor será su relación con la pareja y demás miembros de la familia. A pesar de que muchas parejas lo plantean así, no es necesario compartir la alimentación del recién nacido para sentirse partícipe como padre o madre. Amamantar es lo único que puede hacer solo la madre.
La misión de la pareja en el puerperio es asegurar el bienestar de la madre, puesto que, si la madre está bien, su hijo o hija estará bien. La madre tiene que sentirse segura y apoyada teniendo a alguien que responda a sus necesidades físicas y emocionales.
Proteger la maternidad debe ser una misión conjunta como sociedad.
2. SEXUALIDAD DURANTE LA LACTANCIA MATERNA
Somos los únicos mamíferos que mantienen las relaciones sexuales durante el periodo de amamantamiento. Las relaciones sexuales no se desaconsejan en la gestación, a excepción de que haya una amenaza de parto prematuro, rotura prematura de membranas o sangrado vaginal activo.
2.1. CAMBIOS FÍSICOS
Las zonas erógenas femeninas están más vascularizadas e inervadas y los genitales y las mamas crecen. Llegar al orgasmo supone beneficios tanto para el feto como para la mujer. Se ha comprobado que mantener relaciones sexuales durante la gestación deriva en más altos niveles de autoestima.
Es muy importante tener en cuenta el efecto del parto en la vida sexual: algunas prácticas durante el mismo o la inadecuada reparación perineal afectan a la vida sexual de la mujer.
Al parto le sigue un periodo de infertilidad fisiológico. Una mujer que no amamanta recupera el periodo a partir de los veinticinco días. El periodo de amenorrea postparto confiere ventajas al organismo materno y sirve como método natural de control de la fertilidad.
2.2. CAMBIOS PSÍQUICOS
Los distintos procesos de vida sexual y reproductiva de la mujer están mediados por las mismas hormonas. Conociendo estos mecanismos, no sería extraño referirse a la lactancia materna como algo que podría producir placer sexual. Es fundamental un entorno física y psicológicamente seguro para la madre lactante.
La vida sexual de pareja sufre una gran transformación. La comunicación es esencial.
