- EL SUEÑO DEL LACTANTE
Durante los primeros siete meses de vida el sueño neonatal evoluciona progresivamente, pasando de las dos fases de sueño prenatal (activo y tranquilo) a las cinco fases del sueño adulto.
Durante los tres primeros meses el patrón de sueño de siestas con despertares frecuentes para alimentarse favorece la satisfacción de las necesidades del recién nacido. El sueño de los tres primeros meses se caracteriza por ser bifásico y ultradiano.
Desde los ocho meses hasta los dos a seis años el sueño madura hasta convertirse en sueño adulto.
- EL COLECHO
Consiste en que el lactante duerma en la misma superficie que la madre, lo que favorece la fisiología del sueño y de la lactancia, especialmente en los primeros meses. El acceso directo al pecho favorece el descanso de ambas partes. El colecho es seguro: no aumenta el riesgo de muerte súbita del lactante, y mejora las tasas de amamantamiento y el establecimiento del vínculo.
- EL SUEÑO DE LA MADRE
Cuando tanto madre como criatura presentan un óptimo estado de salud, la fisiología de la lactancia favorece el descanso materno. La oxitocina y endorfinas favorece el bienestar, la satisfacción y el descanso de la mujer. La prolactina ayuda a conseguir un sueño profundo y reparador.
El descanso materno de calidad es fundamental. Uno de los pilares fundamentales para preservar la salud mental materna es el descanso.
