TEMA 3. ASUNTOS ÉTICOS Y LEGALES


En nuestro país se estima que aproximadamente el 43% de las madres, se sienten incómodas dando el pecho en público, y lo consideran uno de los principales inconvenientes para amamantar a sus hijos. De hecho, el 14% de las madres llega a abandonar la lactancia materna por ello. Siguen publicándose noticias en los medios de comunicación de estas prohibiciones, que la sociedad mantiene, a pesar de ir en contra de la naturaleza humana. En nuestro país no hay una norma que prohíba o limite el derecho de amamantar en público, ni tampoco en los negocios privados abiertos al público. En cambio, sí tenemos regulación estatal que reconoce la lactancia como un derecho del menor y exige colaboración de los poderes públicos para la protección de los intereses de los niños. 

La realidad es que la OMS recomienda la lactancia hasta los 2 o más años de edad, pero siguen existiendo críticas por parte de la sociedad cuando se ven a niños mayores que maman en lugares públicos. 

En contra de este tabú han surgido iniciativas a favor de la lactancia en público. Son las asociaciones de madres de apoyo a la lactancia las que son las más visibles en la lucha por defender este derecho de la mujer y del niño. La lactancia no es una cuestión de estilo de vida de las familias, sino un asunto de Salud Pública, en la que toda la sociedad debe participar para protegerla.

Existe la necesidad de promocionar la imagen de la mujer lactando para que este acto sea percibido como algo natural, y así, eliminar ese pudor o rechazo que sienten muchas madres al amamantar en lugares públicos. No debemos olvidar el papel de la sociedad y la educación de los niños en la cultura de lactancia.

Multitud de estudios en España y en otros países que hacen una descripción de los factores que van asociados a la prevalencia de la lactancia materna, recogen la importancia del profesional sanitario. Un paso importante para promocionar la lactancia materna consiste en mejorar los conocimientos y las actitudes de los profesionales sanitarios. Estos deben ser capaces de ayudar a las madres a iniciar la lactancia materna y resolver las dudas o problemas que se presenten durante el amamantamiento. Muchos de los profesionales de las áreas materno-infantiles de los hospitales son conscientes de su falta de formación específica en lactancia materna, y casi el 90% la considera importante para poder diagnosticar y aportar soluciones a los problemas específicos de la lactancia, que considera parte de su trabajo.

Las recomendaciones infundadas y los juicios que escuchan las madres en las consultas sanitarias suponen, hoy en día, un obstáculo para sus lactancias maternas. Estas actitudes de ciertos profesionales se contradicen con el Código Deontológico de los profesionales sanitarios, que vela por ofrecer a los pacientes una correcta atención humana y profesional, basada en el conocimiento científico.

En el ámbito de la lactancia materna pueden presentársenos situaciones como la de la madre que no desea amamantar a su hijo. Los profesionales sanitarios debemos respetar el principio de autonomía de su voluntad y su intimidad. Las familias tienen derecho a decidir libremente, después de recibir la información adecuada, sobre la alimentación de sus hijos y sobre los riesgos de las fórmulas artificiales. Y si han optado por la lactancia artificial, debemos tratarla igual que a las demás madres, sin juzgarlas, garantizando por igual sus derechos de asistencia sanitaria siguiendo el principio de justicia.