1. DEFINICIÓN DE CONCEPTOS
Antes de abordar el tema como tal, debemos diferenciar 3 conceptos diferentes al respecto: relactación, inducción y galactorrea.
2. LA GRAN DESCONOCIDA
Hasta hace relativamente poco tiempo, la relactación e inducción se han considerado actuaciones poco comunes entre las mujeres por lo que no han sido foco de estudio. En relatos históricos aparecen nombradas vírgenes que amamantaban, mujeres mayores dando de mamar a huérfanos y nietos e incluso hombres que tras fallecer su esposa amamantaban a sus hijos.
3. ORIENTACIÓN
Antes de empezar propiamente con el proceso de inducción es muy importante realizar una anamnesis exhaustiva con la madre.
Los motivos por los que una madre desea inducir una lactancia pueden ser diversos, adopción, lactancia compartida en parejas de dos mujeres, ayuda en casos de catástrofe natural, etc., que puede llevar a que sus objetivos y expectativas sean muy dispares.
4. ANAMNESIS PREVIA AL PROCESO
Como ya hemos indicado con anterioridad, el punto de partida desde donde empezamos influye en gran medida en el resultado final. Por ello debemos realizar una anamnesis completa.
5. LÍNEAS DE ACTUACIÓN EN EL PROCESO DE INDUCCIÓN/RELACTACIÓN
En la actualidad existe una falta de consenso referente a la forma óptima de abordar la inducción a la lactancia. Por ello, los profesionales de la salud debemos conocer las posibles opciones disponibles y adecuarlas a las preferencias maternas con el fin de ofrecer unos cuidados de calidad y basados en la medida de lo posible en la evidencia científica de la que disponemos, aunque en ocasiones sea difícil encontrar estudios de calidad donde respaldarnos.
