TEMA 5. DISFUNCIÓN DEL REFLEJO DE EYECCIÓN Y PRODUCCIÓN DE LECHE INSUFICIENTE O EXCESIVA


El reflejo de eyección de la leche puede presentar alteraciones que dificultan la lactancia. Durante las primeras semanas puede tardar unos minutos en activarse y, cuando está retardado o inhibido, el bebé puede mostrarse irritable y soltar el pezón. Factores como el estrés, tabaco, alcohol, algunos medicamentos y las crisis emocionales o físicas pueden interferir en la secreción de oxitocina y en la producción de leche. Para favorecerlo pueden resultar útiles la relajación, los masajes mamarios, un entorno tranquilo y el contacto estrecho con el bebé. En el extremo contrario, un reflejo de eyección hiperactivo produce un flujo excesivamente rápido que puede provocar atragantamientos, regurgitación, irritabilidad y molestias digestivas en el bebé.

El D-MER o reflejo disfórico de eyección de leche se caracteriza por la aparición brusca y breve de sentimientos negativos como tristeza, ansiedad, inquietud o aversión coincidiendo con la salida de la leche. Se considera una respuesta fisiológica y hormonal, relacionada según los estudios con una caída anormal de la dopamina al inicio del reflejo de eyección, y puede presentarse con diferente intensidad. Es importante validar los sentimientos de la madre, explicarle el origen del fenómeno y evitar interpretarlo como un rechazo psicológico de la lactancia. Por otro lado, la hipogalactia se define como una producción insuficiente de leche para cubrir las necesidades del lactante y tiene un origen multifactorial. Puede sospecharse ante signos objetivos como pérdida excesiva de peso, escasa orina o deposiciones, letargia, irritabilidad, ausencia de saciedad o tomas excesivamente prolongadas.

Las causas de hipogalactia pueden ser preglandulares, glandulares o postglandulares, incluyendo alteraciones hormonales, enfermedades maternas, deshidratación, obesidad, hipoplasia mamaria, cirugías previas, separación madre-bebé, tomas poco frecuentes, suplementos, un vaciado insuficiente o problemas de posición, agarre y succión. El abordaje debe centrarse en corregir la causa, favorecer el contacto piel con piel, asegurar una técnica adecuada, aumentar la frecuencia de las tomas y utilizar extracción cuando sea necesario. En determinadas situaciones puede recurrirse a la extracción poderosa, siempre valorando el esfuerzo y descanso de la madre. También puede utilizarse la compresión mamaria para mejorar la transferencia de leche. En el extremo opuesto, la hipergalactia consiste en una producción excesiva de leche que puede provocar goteo abundante, dolor, mamas duras, obstrucciones, mastitis y dificultades para el bebé, como atragantamientos, irritabilidad y cólicos. Su manejo incluye reducir la estimulación innecesaria, aplicar frío local, ofrecer un solo pecho por toma y, en determinados casos, utilizar la lactancia en bloques.