Las ecografías, las radiografías, las Tomografías Computadas (TC) y las Resonancias Nucleares Magnéticas (RNM) son compatibles con la lactancia, aunque estas pruebas se realicen con contraste. De hecho, muchos de los contrastes empleados en estas exploraciones son yodados, pero el yodo está fijado a la molécula del contraste y no puede liberarse, comportándose como material inerte.
Con respecto a las gammagrafías, hay que consultar cuidadosamente cuanto tiempo se debe dejar de amamantar si lo que se va a practicar es una prueba con isotopos radioactivos o radionúclidos que se emplean en este tipo de pruebas. Las medidas para tener en cuenta en caso de que la prueba diagnóstica incluya radionúclidos son las siguientes: intentar emplear el radionúclido de vida media más corta (asesorarse con el radiólogo), almacenar leche extraída previamente para darla tras la exploración y extraerse la leche el tiempo indicado, desechándola para mantener la producción.
La mamografía, como cualquier radiografía, no contraindica la lactancia ya que la radiación ni permanece en la mama ni se excreta por la leche. No obstante, puede dificultar la interpretación de la mamografía, en cuyo caso se puede recurrir a la ecografía. Para ello se recomienda vaciar bien el pecho (dar de mamar) justo antes puede ayudar a disminuir las molestias de la exploración y facilitar su interpretación.
Por último,una intervención quirúrgica, sea con anestesia general, epidural, regional o local, no contraindica la lactancia. De hecho, la madre puede dar el pecho hasta antes de entrar en el quirófano y puede volver a darlo tan pronto como despierte de la anestesia. Se ha evidenciado que la mayoría de los anestésicos se excretan en pequeña concentración en la leche y/o son de eliminación muy rápida, lo que permite amamantar tan pronto la madre esté despierta, alerta y se encuentre en condiciones y capaz de sostener a su bebé. En el caso de una cesárea, la pequeña cantidad de calostro obtenida por el recién nacido en las primeras tomas hace aún más superfluo el esperar a amamantar.
