TEMA 5. PROCEDIMIENTOS DIAGNÓSTICOS Y TERAPEÚTICOS.


Las exploraciones complementarias de imagen son, en general, compatibles con la lactancia. La ecografía, radiografía, mamografía, TC y RM, con o sin contraste yodado o gadolinio, no requieren suspender la lactancia, ya que la cantidad de contraste que llega a la leche y la que finalmente absorbe el lactante es mínima. La ecografía no utiliza radiación ionizante y puede realizarse sin esperar para volver a amamantar; además, es la técnica inicial de elección ante una masa mamaria en mujeres lactantes. En la mamografía, se recomienda amamantar o extraer leche antes de la prueba para disminuir la congestión y mejorar la comodidad y la calidad de la exploración.

Los contrastes yodados y de gadolinio tampoco requieren de forma rutinaria extraer y desechar la leche. Según el documento, la exposición sistémica del lactante es extremadamente baja, por lo que puede continuar la lactancia después de estas exploraciones. La principal excepción son las pruebas de medicina nuclear con radiofármacos, cuya compatibilidad depende del radionúclido utilizado, la actividad administrada y la posible irradiación externa por contacto con la madre. En estos casos deben seguirse las indicaciones del servicio de Medicina Nuclear y, cuando sea necesario interrumpir temporalmente la lactancia, se recomienda disponer de leche previamente extraída y desechar la leche durante el periodo indicado. El I-131 requiere suspensión de la lactancia, mientras que otros radiofármacos necesitan únicamente periodos determinados de interrupción.

La amniocentesis y la biopsia corial no requieren suspender la lactancia, ya que no existe un riesgo farmacológico o radiológico para el lactante; las recomendaciones de reposo se relacionan con el propio procedimiento. Del mismo modo, la cirugía y la anestesia —general, regional, epidural, raquídea, local o sedación— no contraindican por sí mismas la lactancia. La práctica rutinaria de “extraer y tirar” tras la anestesia ya no está recomendada: la madre puede reanudar la lactancia cuando esté despierta, orientada, clínicamente estable y en condiciones de sostener al bebé. En cirugías prolongadas o con separación prevista, es conveniente planificar previamente la extracción de leche para mantener la producción y cubrir las tomas durante la separación.