TEMA 6. EVALUACIÓN DEL LACTANTE AMAMANTADO. INDICADORES PARA DETECTAR UN PROBLEMA DE LACTANCIA.


1. INTRODUCCIÓN

Si algo preocupa a los padres es si su hijo se está alimentando bien al pecho. Y es que es imposible saber la cantidad exacta que un bebé realiza en cada toma. Pero sí que, a través de la evaluación de determinados indicadores, los profesionales sanitarios pueden detectar si existe un problema o no con la alimentación.

A través de la historia clínica, la exploración física y la interpretación de los de valores antropométricos, podemos evaluar el crecimiento correcto de un niño.

2.  LA IMPORTANCIA DE LA HISTORIA CLÍNICA

Es importante recoger datos referentes a la historia familiar como:

  • La talla de los padres y hermanos. Una talla baja, por ejemplo, puede ser hereditaria y no indicar un problema con la alimentación.
  • Ambiente psicosocial que rodea a la familia.
  • Apoyo o no familiar en general y en especial a la lactancia materna.
  • Situación económica familiar.

También es importante la recogida de datos de la historia gestacional y perinatal como son:

  • La edad gestacional. No es la misma evolución del crecimiento de un bebé prematuro que un bebé nacido a término.
  • La antropometría neonatal.
  • Antecedentes de anoxia perinatal u otra patología durante este periodo.

Y, por último, los datos relacionados con la historia personal del lactante amamantado:

  • Evolución del peso y talla.
  • Color y cantidad de orina.
  • Coloración de piel.
  • Tono muscular.

3. EVALUACIÓN DE LAS DEPOSICIONES Y LAS MICCIONES

3.1 Deposiciones

El niño al nacer expulsa las primeras heces en las primeras 24-48 horas. A estas primeras heces se le denomina meconio, que se ha formado durante la vida intrauterina en el tubo digestivo y está compuesto fundamentalmente por bilis, restos epiteliales y líquido amniótico.

Cuando empieza la ingesta de leche, el meconio va siendo sustituido por las heces de transición de un color marrón verdoso, que dura entre 3 y 4 días.

Y al final de la primera semana aparecen las heces definitivas que son de color amarillentas y las características de estas heces varían dependiendo de la alimentación que tenga el niño.

Durante el primer mes, las heces de los bebés alimentados al pecho suelen ser muy frecuentes, casi siempre después de cada toma e incluso también, entre tomas. Algunos niños hacen más de 20 deposiciones diarias.

La fase de deposiciones escasas o infrecuentes pueden comenzar en el segundo mes e incluso antes. Pero durante las primeras semanas de vida, las deposiciones infrecuentes, menos de 3 al día, deben hacer sospechar de una posible ingesta insuficiente, y habría que valorar el peso para confirmar que efectivamente existe un posible problema de lactancia... 

3.2. Micciones

El pis debe ser claro, casi transparente y un bebé recién nacido debe realizar su primera micción en las primeras 24 horas de vida. Posteriormente los primeros 3 días de vida es normal orinar poco, porque es normal tomar poca leche, y a partir del tercer día lo normal es que los bebés realicen de 6 a 8 micciones al día o empapar bien de 4 a 5 pañales al día.

4. EVALUACIÓN DEL PESO Y LA TALLA

4.1. Peso

El peso es la medida antropométrica más importante de cribado para detectar un posible problema en la alimentación de un niño con lactancia materna. El lactante puede hacer muchas micciones, o muchas deposiciones, pero, si la evolución de su peso no es correcta, existe un problema con su lactancia.

Siempre hay que realizarlo con el niño desnudo, o con la menor ropa posible y a ser posible siempre en la misma báscula. Lo ideal es pesar los primeros días a diario, posteriormente a la semana, hasta que la evolución del peso es la correcta.

Es importante recordar que los bebés alimentados con fórmula muestran un aumento de peso diferente que los bebés alimentados con lactancia materna.

4.2. Talla

No se puede valorar el peso sin la talla. Un problema de nutrición y alimentación a la larga puede afectar a la talla, es decir, durante unos meses normalmente sólo afecta al peso y el niño sigue creciendo, pero posteriormente sí que puede afectar también a la talla. Y es que el principal determinante de la talla es genético.

5. EVALUACIÓN DEL ESTADO GENERAL

El estado general es otro indicador importante que valorar, ya que nos ayuda a diferenciar entre dos niños que pesan lo mismo, cuál de ellos puede estar “pasando hambre” y, por lo tanto, este mal alimentado y tenga un problema de lactancia.

Los parámetros adecuados para valorar el estado general de un lactante son el tono muscular, hidratación y textura de la piel, coloración de la piel, actividad y alegría.

5.1. Tono muscular

Un bebé hipotónico puede indicar que no se está alimentando de forma adecuada. Los bebes recién nacidos al nacer muestran una hipertonía fisiológica con los brazos y piernas en flexión.

5.2. Hidratación y textura de la piel

Un bebé deshidratado, y sobre todo si es recién nacido, puede indicar que no se está alimentando bien, por lo tanto, probablemente exista un problema con la lactancia.

5.3. Coloración de la piel

La coloración normal de un bebé recién nacido durante las primeras horas de vida es una coloración rojiza e intensa debida a la inestabilidad vasomotora y al enlentecimiento de la circulación periférica. A las 24 horas ese color tan intenso cede, y hacia el segundo-tercer día, adquiere un tono natural y sonrosado.

5.4. Actividad y alegría.

Un bebé activo y alegre es un bebé sano. Un bebe mal alimentado es poco reactivo, somnoliento que interactúa poco con el medio que le rodea.

6. SUPLEMENTACIÓN DEL RECIÉN NACIDO

La leche materna es el alimento suficiente y más completo que puede recibir un recién nacido. Solo está indicado el suplemento en aquellas situaciones especiales donde esta medicamente indicado. Y siempre la leche a suplementar debe seguir el siguiente orden:

  • Primera opción: leche extraída de la propia madre a través de la extracción manual o con la utilización de un sacaleches manual o eléctrico.
  • Segunda opción: Leche de otra madre que ha sido donada a un banco de leche.
  • Tercera opción: Leche artificial o de fórmula.

7. CRECIMIENTO LENTO DEL LACTANTE

Es importante diferenciar entre, retraso constitucional del crecimiento y retraso en el crecimiento:

  • El retraso constitucional del crecimiento es una variación de la normalidad, y la causa más frecuente en la estatura baja y retraso de la pubertad.
  • El retraso del crecimiento o desmedro se define como la desaceleración o la detención del crecimiento físico. Se considera un crecimiento anormal que puede ser superado en el tiempo con el tratamiento oportuno y adecuado.