1. POSTURAS PARA AMANTAR
La postura es el comportamiento de la madre, la posición es el comportamiento del lactante. El agarre al pecho es una habilidad innata del recién nacido sano y a término, que se mantiene los primeros tres meses de vida para después pasar a ser aprendido.
Existe una serie de posturas y posiciones clásicas que podemos recomendar, sin embargo, cada binomio madre-lactante tiene sus características individuales y no debemos imponer nuestro criterio si la lactancia está funcionando.
1.1. POSTURAS Y POSICIONES
Son imprescindibles la comodidad materna, proximidad entre ambos cuerpos, frontalidad, alineación y sujeción del cuerpo del lactante, libertad de movimientos de la cabeza del lactante y agarre correcto. Para la postura materna sentada o semi reclinada existen varias posiciones para el lactante: acunada, de “balón de rugby”, de caballito, de dancer. Para la postura materna tumbada se da la posición lateral del lactante. Existe también la postura materna en cuadrupedia.
1.2. SITUACIONES ESPECIALES
Cada binomio madre-lactante tiene sus peculiaridades.
Existen circunstancias de la madre y del lactante que pueden orientar a recomendar unas posturas o posiciones u otras, como lactantes hipotónicos, a quienes les van bien posturas en las que la madre lo sujete con firmeza. En los problemas de succión suelen funcionar posiciones pronas. Hay factores físicos tanto del feto como de la madre que nos orientan sobre qué recomendar, como la tortícolis neonatal, la luxación congénita de cadera, el dolor de la madre por la intervención quirúrgica, etc.
Debemos conocer múltiples opciones y siempre asesorar basándonos en la evidencia.
2. EVALUACIÓN DE LA TOMA
Durante miles de años las mujeres han amamantado a sus criaturas basándose en el aprendizaje por observación. La evaluación del amamantamiento por parte de profesionales sanitarios es un concepto reciente. La evidencia existente es más que suficiente para recomendar la lactancia materna. Se recomienda plantear este tema en las consultas de seguimiento del embarazo, cuando la gestación esté bien establecida. Algunos autores recomiendan hablar sobre la lactancia materna una vez la gestante comienza a notar los movimientos fetales. Cada binomio madre-hijo tiene sus particularidades, no se pueden generalizar las recomendaciones.
2.1. VALORACIÓN DE LA TOMA
Existen múltiples factores que valorar durante una toma al pecho: en primer lugar, las sensaciones que genera en la madre, cómo sujeta al lactante y su actitud hacia él, si interactúan. En segundo lugar, la actitud del lactante. Hay que tener en cuenta cómo coloca la madre al lactante respecto a su cuerpo. También es fundamental la valoración del agarre. Al finalizar la toma analizaremos el estado del lactante. El estado de los pechos nos da asimismo información sobre la evolución de la lactancia.
2.2. ESCALAS DE VALORACIÓN DE LA TOMA
Existen dos escalas de valoración de la toma validadas en castellano: la escala LATCH y la ficha para la observación de la toma de la Unión Europea. La escala LATCH puntúa cinco parámetros de 0 a 2 puntos. Una puntuación de 10 supone una situación muy favorable en la que no es necesaria ninguna intervención. La puntuación más baja posible es 0. La ficha para la observación de la toma de la Unión Europea valora tres parámetros: la postura de la madre y del bebé, el lactante y los signos de transferencia eficaz de leche.
