TEMA 7. FRENILLO LINGUAL Y ANQUILOGLOSIA


La anquiloglosia es una condición congénita en la que el frenillo lingual limita la movilidad de la lengua y puede repercutir en la lactancia y en el desarrollo oral posterior. Según la clasificación de Coryllos, los frenillos se dividen en anteriores (tipos 1 y 2) y posteriores o submucosos (tipos 3 y 4). El tipo 1 se inserta en la punta de la lengua y limita notablemente su movilidad; el tipo 2 se encuentra algo más retrasado y es menos restrictivo; el tipo 3 puede limitar principalmente la elevación; y el tipo 4 es submucoso y no resulta visible directamente, existiendo controversia sobre este último por la falta de evidencia suficiente. Para la valoración es más importante determinar la funcionalidad de la lengua que establecer únicamente el tipo de frenillo. Entre las herramientas descritas se encuentran la escala TABBY o Bristol, la escala ATLFF de Hazelbaker y la escala de Roberta Martinelli.

La anquiloglosia puede producir diferentes dificultades durante la lactancia, tanto en la madre como en el bebé. Entre los principales signos se encuentran un agarre superficial, menor transferencia de leche, dolor, irritación o grietas en el pezón, pérdida importante de peso, ingurgitación mamaria frecuente, deformación o decoloración del pezón después de la toma y mastitis repetidas por un drenaje deficiente. En el bebé pueden observarse tomas excesivamente largas, irritabilidad, dificultad para mantener el pezón, chasquidos, hundimiento de las mejillas, ciclos de succión rápidos y poco profundos, succión desorganizada, cansancio y movimientos linguales irregulares. También pueden aparecer callos de lactancia, dificultad para elevar o exteriorizar la lengua y, posteriormente, paladar ojival, respiración oral, tendencia a las otitis, maloclusión dental y trastornos de la articulación del habla.

El abordaje comienza con medidas destinadas a mejorar la lactancia, como el reposicionamiento para conseguir un agarre profundo, las tomas frecuentes, el agarre palmar del pecho y el apoyo mandibular o sublingual. Las pezoneras pueden utilizarse en determinados casos para preservar la lactancia, siempre que sean adecuadas y estén correctamente adaptadas. Cuando se considera necesario intervenir, el documento plantea la frenotomía, que consiste en la sección del frenillo lingual, como una cirugía menor, y también contempla un abordaje conservador mediante fisioterapia y terapia miofuncional orofacial. La sección puede realizarse con tijera o láser. Tras la frenotomía se recomienda poner al bebé inmediatamente al pecho, valorar analgesia si existe irritabilidad, evitar el chupete durante los primeros días y no manipular la herida. Los ejercicios realizados de forma arbitraria no cuentan con evidencia suficiente, mientras que una rehabilitación individualizada por profesionales especializados puede contribuir a mejorar los resultados.