Prevenir las infecciones relacionadas con la atención sanitaria es una prioridad en materia de seguridad del paciente.
En cualquier momento, más de 1,4 millones de personas de todo el mundo padecen infecciones contraídas en hospitales.
Entre el 5% y el 10% de los pacientes ingresados en los hospitales modernos del mundo desarrollado contraen una o más infecciones.
En los países en desarrollo, el riesgo de contraer infecciones nosocomiales es entre 2 y 20 veces superior al del mundo desarrollado, incluso en algunos de ellos la proporción de pacientes afectados puede superar el 25%.
En las unidades de cuidados intensivos, las infecciones nosocomiales afectan aproximadamente al 30% de los pacientes y la mortalidad atribuible puede llegar al 44%.
Las dificultades son enormes, pero también lo son las recompensas:
- Salvar vidas.
- Elevar la seguridad del paciente.
- Mejorar la vida de muchísimos millones de enfermos y sus familias.
Los objetivos consisten en:
- Sensibilizar del impacto de las infecciones nosocomiales en la seguridad del paciente y fomentar estrategias de prevención en los países.
- Fortalecer el compromiso de los países de dar prioridad a la reducción de las infecciones nosocomiales.
- Ensayar la aplicación de las Directrices de la OMS sobre higiene de las manos.
