Tema 3. Seguridad en el manejo de medicación.


Los medicamentos constituyen el recurso terapéutico más utilizado en los países desarrollados. Esto hace que los errores de medicación sean una de las causas más frecuentes de los efectos adversos (EAs) ligados a la asistencia sanitaria. Este hecho fue constatado por el estudio ENEAS.

Algunos ejemplos de los principales errores de medicación son:

  • Prescripción ambigua que conduce a errores de dosificación. 
  • Sobredosificación por ajuste inapropiado de dosis en pacientes geriátricos. 
  • Falta de detección de interacciones con otros medicamentos, alimentos o plantas medicinales. 
  • Falta de comprobación de reacciones alérgicas previas en los pacientes.

¿Qué podemos hacer para mejorar la utilización de los medicamentos?

En esa línea, la Sociedad Española de Farmacia promovió el estudio multicéntrico por observación para la prevención de errores de medicación (EMOPEM) a nivel hospitalario. Los errores por orden de frecuencia tuvieron que ver con: 

  • Información al paciente (63%).
  • Velocidad equivocada (11,4%).
  • Hora de administración (11,2%).
  • Omisión (3,2%).
  • Vía equivocada (1,9%).
  • Medicamento no prescrito (1,8%).
  • Preparación en planta (1,7%).

En los hospitales que participaron en EMOPEM se llevaron a cabo las siguientes medidas de mejora:

  • Normalización de la administración de medicamentos.
  • Manual de administración intravenosa de medicamentos.
  • Conciliación de la medicación.
  • Creación de la Comisión de Seguridad.
  • Feedback a los profesionales.
  • Información sobre medicamentos al paciente.
  • Identificación paciente.
  • Dilución y velocidad de administración de medicamentos vía intravenosa.
  • Normalización de horarios.
  • Terapia secuencial.
  • Ajuste de dosis a la función renal.

También se han desarrollado varias líneas de trabajo en relación a los medicamentos de alto riesgo. Se denominan “medicamentos de alto riesgo” aquellos que tienen un “riesgo” muy elevado de causar daños graves o incluso mortales cuando se produce un error en el curso de su utilización.

Además, existen hospitales que han desarrollado un Plan integral de seguridad en el uso del medicamento contemplando actuaciones centradas en el medicamento y en el paciente.

El protocolo consiste en hacer una validación o procedimiento normalizado de trabajo antes de la administración de cualquier medicamento, mediante la comprobación de las 6 premisas para una correcta administración. Estas son:

  1. Paciente correcto.
  2. Medicamento correcto.
  3. Administración correcta.
  4. Posología correcta.
  5. Tiempo correcto.
  6. Registro correcto.

Por último, es necesario indicar que dado que la utilización de abreviaturas, acrónimos y símbolos no estandarizados en la prescripción farmacoterapéutica para indicar el medicamento o expresar la dosis, vía y frecuencia de administración es una causa conocida de errores de medicación, tanto el ISMP (Instituto para el uso seguro de los medicamentos), como otras organizaciones, recomiendan la limitación del uso de las abreviaturas y símbolos.