TEMA 4. URGENCIAS TIROIDEAS


La función tiroidea está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides y las principales hormonas, T4 y T3, intervienen en el metabolismo, la producción de calor, la función cardiovascular, respiratoria, neurológica y digestiva. Las alteraciones extremas pueden provocar dos urgencias endocrinas graves: la crisis mixedematosa, consecuencia de un déficit extremo de acción tiroidea, y la tormenta tiroidea, causada por un exceso extremo. En ambas, la gravedad depende principalmente de la repercusión sistémica y no únicamente de las cifras hormonales, por lo que el reconocimiento y tratamiento precoz son fundamentales.

La crisis o coma mixedematoso es la forma más grave del hipotiroidismo, caracterizada por hipotermia, bradicardia, hipotensión, hipoventilación, hiponatremia y deterioro neurológico, pudiendo evolucionar hasta el coma y el fallo multiorgánico. Suele aparecer en pacientes con hipotiroidismo no tratado o mal controlado y puede precipitarse por infecciones, frío, cirugía, traumatismos, ictus, infarto o suspensión de levotiroxina. El tratamiento debe iniciarse sin esperar a los resultados hormonales y combina soporte intensivo, hidrocortisona y levotiroxina, además del tratamiento del factor desencadenante. La enfermería debe realizar una monitorización estrecha de constantes, nivel de conciencia, temperatura, ventilación, glucemia, sodio, diuresis y respuesta al tratamiento.

La crisis tirotóxica o tormenta tiroidea representa la forma más grave del hipertiroidismo, con una respuesta sistémica exagerada que produce hipertermia, taquicardia intensa, arritmias, alteración neurológica, vómitos, diarrea, insuficiencia cardiaca y riesgo de fallo multiorgánico. Puede desencadenarse por infecciones, cirugía, traumatismos, suspensión de antitiroideos, parto, infarto, ictus o exposición a yodo. El tratamiento combina betabloqueantes, fármacos antitiroideos, yodo y corticoides, junto con medidas de soporte y tratamiento del desencadenante; es especialmente importante administrar el yodo después del antitiroideo. La vigilancia enfermera debe centrarse en el ritmo cardiaco, temperatura, estado neurológico, presión arterial, ventilación, diuresis y signos de insuficiencia cardiaca, recordando que tanto la crisis mixedematosa como la tormenta tiroidea requieren actuación urgente.