La función tiroidea está regulada por el eje hipotálamo-hipófisis-tiroides y las principales hormonas, T4 y T3, intervienen en el metabolismo, la producción de calor, la función cardiovascular, respiratoria, neurológica y digestiva. Las alteraciones extremas pueden provocar dos urgencias endocrinas graves: la crisis mixedematosa, consecuencia de un déficit extremo de acción tiroidea, y la tormenta tiroidea, causada por un exceso extremo. En ambas, la gravedad depende principalmente de la repercusión sistémica y no únicamente de las cifras hormonales, por lo que el reconocimiento y tratamiento precoz son fundamentales.
