El tema recopila los principales antídotos utilizados en el manejo de las intoxicaciones agudas, describiendo para cada uno su principio activo, indicaciones, mecanismo de acción, dosis, vía de administración y las principales precauciones de uso. Entre ellos destacan el folinato cálcico, Digifab, atropina, azul de metileno, carbón activado, bicarbonato sódico, flumazenilo, glucagón, gluconato de calcio, dantroleno y diversos agentes quelantes, empleados para neutralizar tóxicos específicos o disminuir sus efectos sobre el organismo.
El tratamiento antidótico debe iniciarse de forma precoz, seleccionando el fármaco adecuado según el tóxico implicado y la situación clínica del paciente. Además de administrar el antídoto, resulta esencial garantizar una correcta preparación, respetar la dosis, la velocidad de administración y la vía de administración, así como mantener una estrecha monitorización clínica y analítica para valorar la respuesta al tratamiento y detectar posibles complicaciones o efectos adversos.
El papel de enfermería es fundamental durante todo el proceso, ya que incluye la preparación y administración segura de los antídotos, la vigilancia de las constantes vitales, el control de posibles reacciones adversas, el seguimiento de la evolución clínica y el registro de todas las intervenciones realizadas. Asimismo, es imprescindible conocer las contraindicaciones, las interacciones, las condiciones de conservación y las particularidades de cada medicamento para garantizar un manejo seguro y eficaz del paciente intoxicado.
