El Síndrome de Secreción Inadecuada de Hormona Antidiurética (SIADH) es una urgencia metabólica frecuente en pacientes oncológicos, caracterizada por una producción excesiva de ADH, que provoca retención de agua, hiponatremia dilucional y una osmolaridad plasmática baja con orina inadecuadamente concentrada. Su origen puede ser paraneoplásico, destacando el cáncer de pulmón de células pequeñas, aunque también puede deberse a determinados fármacos (como vincristina, vinblastina, ciclofosfamida o ISRS), enfermedades del sistema nervioso central o patologías pulmonares. La fisiopatología se basa en el exceso de ADH, que aumenta la reabsorción renal de agua y diluye el sodio plasmático, originando una hiponatremia potencialmente grave.
Las manifestaciones clínicas dependen de la intensidad de la hiponatremia. En los casos leves predominan la astenia, cefalea, náuseas y anorexia, mientras que la hiponatremia moderada provoca confusión, irritabilidad y debilidad muscular. Cuando los niveles de sodio son muy bajos pueden aparecer convulsiones, coma, edema cerebral e incluso riesgo de muerte. La exploración física debe centrarse en la valoración del estado neurológico, la volemia y la repercusión sistémica, prestando especial atención a la presencia de letargia, disminución del nivel de conciencia, náuseas, vómitos y diuresis conservada con orina concentrada.
El tratamiento del SIADH tiene como objetivo corregir la hiponatremia y tratar la causa desencadenante. Las medidas iniciales incluyen la restricción hídrica, la monitorización del peso y de la diuresis, y el uso de furosemida en casos leves o moderados. En la hiponatremia grave o sintomática está indicada la administración controlada de suero salino hipertónico, evitando una corrección demasiado rápida para prevenir complicaciones neurológicas. Las intervenciones enfermeras son fundamentales e incluyen la monitorización de los signos vitales, el control del balance hídrico, la vigilancia de los electrolitos, la administración segura de la medicación y el cuidado del acceso venoso central, permitiendo detectar precozmente alteraciones neurológicas y prevenir complicaciones como edema cerebral, convulsiones, arritmias o coma.
