TEMA 8. SÍNDROME DE SECRECIÓN INADECUADA DE ADH (SIADH)


El Síndrome de Secreción Inadecuada de Hormona Antidiurética (SIADH) es una urgencia metabólica frecuente en pacientes oncológicos, caracterizada por una producción excesiva de ADH, que provoca retención de agua, hiponatremia dilucional y una osmolaridad plasmática baja con orina inadecuadamente concentrada. Su origen puede ser paraneoplásico, destacando el cáncer de pulmón de células pequeñas, aunque también puede deberse a determinados fármacos (como vincristina, vinblastina, ciclofosfamida o ISRS), enfermedades del sistema nervioso central o patologías pulmonares. La fisiopatología se basa en el exceso de ADH, que aumenta la reabsorción renal de agua y diluye el sodio plasmático, originando una hiponatremia potencialmente grave.

Las manifestaciones clínicas dependen de la intensidad de la hiponatremia. En los casos leves predominan la astenia, cefalea, náuseas y anorexia, mientras que la hiponatremia moderada provoca confusión, irritabilidad y debilidad muscular. Cuando los niveles de sodio son muy bajos pueden aparecer convulsiones, coma, edema cerebral e incluso riesgo de muerte. La exploración física debe centrarse en la valoración del estado neurológico, la volemia y la repercusión sistémica, prestando especial atención a la presencia de letargia, disminución del nivel de conciencia, náuseas, vómitos y diuresis conservada con orina concentrada.

El tratamiento del SIADH tiene como objetivo corregir la hiponatremia y tratar la causa desencadenante. Las medidas iniciales incluyen la restricción hídrica, la monitorización del peso y de la diuresis, y el uso de furosemida en casos leves o moderados. En la hiponatremia grave o sintomática está indicada la administración controlada de suero salino hipertónico, evitando una corrección demasiado rápida para prevenir complicaciones neurológicas. Las intervenciones enfermeras son fundamentales e incluyen la monitorización de los signos vitales, el control del balance hídrico, la vigilancia de los electrolitos, la administración segura de la medicación y el cuidado del acceso venoso central, permitiendo detectar precozmente alteraciones neurológicas y prevenir complicaciones como edema cerebral, convulsiones, arritmias o coma.