El dolor torácico pediátrico suele ser de causa benigna, principalmente idiopática, musculoesquelética, respiratoria, psicógena o gastrointestinal, aunque un pequeño porcentaje es de origen cardiaco. La valoración debe realizarse mediante ABCDE, comprobando vía aérea, respiración, circulación, estado neurológico y exploración torácica. Son signos de alarma el dolor con ejercicio, síncope, palpitaciones, dolor opresivo irradiado, disnea, hipoxemia, cianosis, fiebre con mal estado general y antecedentes familiares de muerte súbita o cardiopatía. Según la sospecha pueden realizarse ECG, radiografía de tórax, troponina, ecocardiografía y gasometría. El tratamiento depende de la causa, y el ingreso está indicado ante dolor intenso o persistente, sospecha cardiaca, hipoxemia, insuficiencia cardiaca, neumotórax, derrame pleural, síncope o arritmias.
La taquicardia supraventricular (TSV) es la arritmia pediátrica más frecuente y presenta generalmente ritmo regular, QRS estrecho (<0,09 s), frecuencia >220 lpm en lactantes y >180 lpm en niños mayores, con ondas P ausentes o retrógradas. En lactantes puede manifestarse con irritabilidad, palidez, sudoración, dificultad para alimentarse, taquipnea o insuficiencia cardiaca, mientras que en niños mayores predominan palpitaciones, dolor torácico, disnea, mareo y síncope. La valoración ABCDE permite determinar la estabilidad: la presencia de hipotensión, alteración de conciencia, shock o insuficiencia cardiaca indica TSV inestable y requiere tratamiento urgente. En pacientes estables se realizan maniobras vagales y, si no revierten la arritmia, adenosina como tratamiento de elección, administrada en bolo rápido con flush inmediato y monitorización ECG continua.
En la TSV inestable, el tratamiento es la cardioversión eléctrica sincronizada, inicialmente con 1 J/kg y posteriormente 2 J/kg si no revierte, junto con oxígeno, monitorización y acceso IV/IO; puede considerarse amiodarona si persiste. En pacientes estables, la adenosina se administra a 0,1 mg/kg inicialmente (máx. 6 mg) y después 0,2 mg/kg (máx. 12 mg), pudiendo repetirse si es necesario. Una TSV con QRS ancho debe tratarse como taquicardia ventricular hasta descartarla, y en Torsades de Pointes se utiliza sulfato de magnesio. Enfermería debe mantener monitorización continua de ECG, FC, TA y SatO₂, asegurar acceso IV/IO, administrar adenosina correctamente, preparar la cardioversión y detectar precozmente el deterioro. Se recomienda ingreso especialmente en el primer episodio, lactantes, episodios prolongados, necesidad de tratamiento IV o cardiopatía de base.
