La sonda nasogástrica (SNG) es un dispositivo que se introduce a través de la nariz hasta el estómago con fines diagnósticos y terapéuticos, como la descompresión gástrica, la administración de nutrición enteral, la aspiración del contenido gástrico o la realización de un lavado gástrico. Su colocación requiere medir previamente la longitud adecuada, introducir la sonda con lubricación y comprobar siempre su correcta posición mediante la aspiración de contenido gástrico y la determinación del pH, la auscultación epigástrica o, cuando sea necesario, una radiografía. El lavado gástrico está indicado principalmente en determinadas intoxicaciones agudas para eliminar el tóxico antes de su absorción y puede complementarse con la administración de carbón activado, vigilando siempre el riesgo de broncoaspiración y otras complicaciones.
Las ostomías digestivas son aberturas quirúrgicas que comunican una víscera con el exterior para facilitar la eliminación o la alimentación, siendo las más frecuentes la colostomía y la ileostomía. Los cuidados enfermeros se centran en mantener la integridad de la piel periestomal, elegir y adaptar correctamente el dispositivo colector, prevenir fugas y detectar complicaciones como dermatitis, prolapso, estenosis, hernia, isquemia o infección. En algunos pacientes con colostomía puede realizarse la irrigación del estoma para favorecer el vaciamiento intestinal y conseguir periodos de continencia, siempre que esté indicada y el paciente reúna las condiciones adecuadas.
La desimpactación fecal consiste en la extracción manual de las heces retenidas en la ampolla rectal cuando el paciente no puede evacuarlas espontáneamente. Se realiza con abundante lubricación y gran delicadeza para evitar lesiones, permitiendo descansos durante el procedimiento y vigilando la aparición de dolor o respuesta vagal. Está contraindicada en pacientes con disfunción cardiaca por el riesgo de desencadenar arritmias secundarias a la estimulación vagal. En todos estos procedimientos, la enfermería desempeña un papel esencial mediante la aplicación de una técnica aséptica, la monitorización del paciente, la prevención de complicaciones, la educación sanitaria y el registro completo de los cuidados realizados.
