TEMA 2. TECNICAS Y PROCEDIMIENTOS QUIRÚRGICOS


2.1 REPARACIÓN DE HERIDAS

2.1.1 Concepto

Se entiende por herida toda lesión traumática de la piel y/o mucosas con solución de continuidad, con afectación variable de estructuras adyacentes.

La reparación de heridas es el procedimiento realizado sobre tejidos superficiales y fácilmente accesibles (piel, mucosas y estructuras subcutáneas) cuyo objetivo es aproximar los bordes, favoreciendo un resultado estético y/o funcional, respetando las condiciones clínico-anatómicas del paciente.

 

2.1.2 Indicaciones

  • Cualquier herida que precise aproximar sus bordes para mejorar el resultado estético y/o funcional.
  • (Si queréis dejarlo más completo para examen/protocolo) también suele considerarse para heridas donde la aproximación ayuda a: reducir el espacio muerto, disminuir el riesgo de infección, favorecer la cicatrización.

 

2.1.3 Material

Instrumental quirúrgico

  • Tijeras tipo Mayo y tipo Metzembaum.
  • Pinzas de disección sin dientes.
  • Pinzas Adson sin dientes.
  • Pinzas Mosquito.
  • Porta-agujas de Mayo (pequeño y mediano).
  • Mango de bisturí.

 

Material estéril y de campo

  • Paños de campo estériles (sencillos y fenestrados).
  • Gasas estériles.
  • Guantes estériles y no estériles.
  • Bandeja estéril.

 

Material de sutura / cierre

  • Suturas reabsorbibles: nº 3/0, 4/0, 5/0.
  • Suturas no reabsorbibles monofilamento: nº 3/0, 4/0, 5/0, 6/0.
  • Suturas adhesivas: Steri-Strip.
  • Grapas (kit).

 

Agujas, jeringas y apósitos

  • Jeringas y agujas para técnica subcutánea.
  • Apósitos autoadhesivos.
  • Vendas elásticas.

 

Anestesia y antisepsia

  • Medicación para anestesia: mepivacaína 1% y 2%, gel anestésico LAT, crema EMLA.
  • Antisépticos: gluconato de clorhexidina.
  • Suero salino fisiológico.

 

Productos adicionales

  • Apósito plástico en aerosol: Nobecutan.

 

 

2.1.4 Procedimiento

  • Preparación del material: comprobar disponibilidad, caducidades, compatibilidad de suturas/anestesia y etiquetar si procede (apósitos, apósitos autoadhesivos, etc.).
  • Lavado de manos higiénico.
  • Identificar al paciente.
  • Informar al paciente (y/o familia si procede): en qué consiste la técnica, tiempo aproximado, sensaciones esperables (dolor/ardor breve si hay anestesia, tirantez), y que comunique cualquier problema (dolor intenso, sangrado persistente, mareo, etc.).
  • Colocación de guantes no estériles.
  • Utilizar material de protección (guantes, bata y gafas protectoras) si fuera preciso según riesgo de salpicaduras y protocolo del centro.
  • Valoración inicial del paciente: descartar situaciones de riesgo vital, determinar el tipo de herida y el tipo de reparación necesaria, valorar si puede realizarse en urgencias o si requiere derivación a especialista.
  • Administrar la anestesia apropiada para la herida (según localización, extensión y protocolo: tópica con EMLA/LAT y/o infiltrativa con mepivacaína 1% o 2%).
  • Lavado de manos quirúrgico.
  • Colocación de guantes estériles.
  • Lavado/curación de la herida:
  • Retirar cuerpos extraños visibles.
  • Limpiar la herida con suero salino fisiológico a alta presión (si la técnica lo permite).
  • Si la zona está muy contaminada: realizar limpieza mecánica.
  • Desbridar heridas contaminadas y tejido desvitalizado.
  • Preparación del campo quirúrgico: asegurar el campo estéril cumpliendo normas de asepsia, utilizar la solución antiséptica adecuada (según protocolo).
  • La presencia de pelo no es por sí misma un factor de infección: afeitar/rasurar solo lo mínimo imprescindible; evitar rasurar las cejas.
  • Aproximación de los bordes de la herida (según indicación clínica y tipo de lesión): hilos, grapas, tiras adhesivas epicutáneas y/o pegamentos sintéticos, eligiendo el material más adecuado para favorecer cicatrización y resultado estético/funcional.

 

Aplicación de suturas adhesivas:

  • Preparación de la herida:
    • La herida debe estar bien seca y libre de sangre o secreciones.
    • Si se requiere para aumentar la adhesividad cutánea, pueden aplicarse sustancias como Nobecutan®, que debe dejarse secar completamente.
  • Corte y colocación inicial:
    • Cortar el tamaño adecuado de la tira adhesiva antes de retirarla del papel.
    • Aplicar la tira mediante pinzas de disección sin dientes o con los dedos: colocar primero en un borde de la herida, luego en el otro, aproximando los bordes.
    • Colocación del resto de tiras: colocar tiras adicionales a lo largo de la herida, separadas al menos 3 mm para permitir la salida de posibles secreciones.
    • Si se precisa, pueden añadirse tiras en dirección perpendicular para evitar la elevación de los bordes.
    • Tiempo de mantenimiento: las suturas adhesivas se mantienen el mismo tiempo que una sutura convencional en esa región anatómica.
    • A diferencia de las suturas, una herida cerrada con cintas adhesivas no debe mojarse durante los primeros días, ya que aumenta el riesgo de despegamiento.

 

 

Aplicación de pegamentos:

  • Posición del paciente: colocar en decúbito para aplicar el agente en plano horizontal, evitando la migración por gravedad hacia zonas no deseadas.
  • Preparación de la herida: realizar buena limpieza, asegurar hemostasia completa.
  • Aproximación de bordes: aproximar con precisión los bordes de la herida, si la herida es profunda, se pueden usar puntos subcutáneos para estabilizar el plano profundo.
  • El plano superficial se aproxima con los dedos o con pinzas de disección.
  • Aplicación del pegamento: aplicar el pegamento sobre la superficie externa de la piel, evitar que penetre en el interior de la herida.
  • Uso combinado en zonas de tensión: en áreas con mayor tensión tisular o en heridas más profundas, el pegamento puede utilizarse junto con suturas en el plano subcutáneo.
  • Contacto y polimerización: mantener los bordes en contacto durante 30–60 segundos. la tensión final se alcanza aproximadamente a los 2 minutos.
  • La aplicación se suele repetir una media de 3 veces según el protocolo/técnica.
  • Comprobación del cierre: tras la polimerización, puede comprobarse la adhesión mediante tracción suave de los bordes. la herida puede inspeccionarse a través de la película transparente del adhesivo.

 

Técnica de sutura:

  • Punto simple:
    • Definición: el punto simple es la sutura de elección para suturar la piel en cirugía menor. Puede usarse solo o en combinación con puntos subcutáneos si la herida es más profunda.
    • Objetivo del paso de la aguja: abarcar piel y una porción de dermis–tejido subcutáneo, que el ancho del tejido capturado sea similar a la profundidad, los nudos deben quedar en el exterior (lado de la piel).
    • Forma de colocación (recorrido de la aguja): la aguja se introduce primero desde la epidermis hasta el tejido subcutáneo en un labio de la herida, el siguiente movimiento será desde el tejido subcutáneo para salir por la epidermis en el lado opuesto (en el otro borde de la herida), se aproximan los bordes y se realiza el anudado exterior.

 

  • Punto simple con nudo invertido o enterrado
    • Indicaciones: se utiliza para aproximar planos profundos, disminuir la tensión y obliterar espacios muertos antes de suturar la piel.
    • Cuándo no es necesario: en heridas superficiales no suele ser imprescindible.
    • Material: se emplea material reabsorbible.
    • Técnica: se realiza de forma inversa al punto simple (el recorrido del hilo se invierte para que el resultado final sea profundo). El nudo queda en la profundidad de la herida, reduciendo la probabilidad de que se exponga a través de la incisión.
    • Acabado: el nudo se corta al ras para disminuir la cantidad de material extraño en el interior de la herida.

 

  • Sutura intradérmica
    • Objetivo: unir la piel (en la hipodermis/dermis superficial) sin sacar el hilo al exterior.
    • Técnica general: desde la profundidad de la herida se introduce la aguja para que salga en la hipodermis, debajo de la superficie cutánea. Se realiza como punto continuo, pasando el hilo por la dermis en sentido horizontal a lo largo de toda la herida.
    • Ventajas: sutura sin atravesar la piel, ayuda a evitar las cicatrices que pueden producirse por el paso de puntos.
    • Material: puede realizarse con material absorbible o reabsorbible.
    • Retirada (si aplica): cuando se vaya a retirar, se corta un cabo a nivel de la piel y se saca tirando del otro extremo.
  • Aplicación de grapas
    • Las grapas/ágrafes son de acero quirúrgico y se aplican mediante una grapadora desechable. Ofrecen buena calidad estética y son de fácil aplicación.
    • Contraindicaciones: están contraindicadas en manos, pies y cara por la presencia de estructuras muy superficiales (vasos, tendones y nervios).
    • Colocación: aplicar las grapas con la mano dominante; con la mano no dominante, evierte los bordes de la piel con pinzas de disección con dientes.
    • Retirada: se retiran en el mismo tiempo que la sutura convencional, usando un quitagrapas.
    • Registar la técnica realizada.
    • Desecho del material usado: desecharlo en el contenedor adecuado para residuos punzantes/cortantes, retirándolo sin manipular las agujas (tirar directamente al contenedor específico.

 

2.1.5 Observaciones enfermeras

  • En la reparación de heridas en urgencias, los procedimientos deben realizarse bajo anestesia local y ejecutarse en un tiempo no superior a 30 minutos.
  • Deben realizarse sin necesidad de instrumental quirúrgico sofisticado y sin provocar complicaciones intraoperatorias ni postoperatorias importantes.
  • Las complicaciones tras la reparación de heridas son mínimas. Las más frecuentes son: infección y cicatrices
  • La probabilidad de complicaciones disminuye si se respetan los principios de: irrigación, desbridamiento y uso de antisépticos.
  • En general, se recomienda evitar la exposición solar y utilizar crema fotoprotectora durante los 6 meses siguientes a la reparación.

 

 

 

Profilaxis post-exposición ante heridas potencialmente tetanígenas:

En la profilaxis del tétanos ante heridas deben valorarse: características de la herida (incluidas úlceras crónicas en diabéticos), antecedentes de vacunación.

 

a) Inmunodeprimidos y usuarios de drogas inyectadas

Si son inmunodeprimidos o personas que se inyectan drogas, se administrará inmunoglobulina antitetánica (IGT) ante heridas potencialmente tetanígenas, independientemente del estado de vacunación.

 

b) Inmunoglobulina antitetánica (IGT)

Se administra en lugar separado de la vacuna.

  • Dosis habitual: 250 UI.
  • Dosis 500 UI si han transcurrido más de 24 horas, o en personas con >90 kg, o en heridas de alto riesgo de contaminación, o en caso de quemaduras, fracturas o heridas infectadas.

 

c) Heridas potencialmente tetanígenas.

Se consideran potencialmente tetanígenas, entre otras: heridas o quemaduras con importante tejido desvitalizado, heridas punzantes (especialmente si hubo contacto con suelo o estiércol), heridas contaminadas con cuerpo extraño, lesiones cutáneas ulceradas crónicas (especialmente diabéticos), fracturas con herida, mordeduras, congelación, heridas que requieran intervención quirúrgica y en las que esta se retrasa >6 horas, heridas en pacientes con sepsis.

 

d) Heridas de alto riesgo

  • Si están contaminadas con gran cantidad de material que puede contener esporas y/o con grandes zonas de tejido desvitalizado (alto riesgo), recibirán IGT.
  • Heridas de alto riesgo: manchadas con tierra o estiércol o con gran cantidad de tejido desvitalizado.

 

Aproximación de los bordes de una herida (contraindicada si…)

  • Falta de necesidad cosmética o funcional del cierre.
  • Signos/síntomas de sobreinfección bacteriana.
  • Heridas por mordeduras humanas o de animal.
  • Heridas con >12–18 h de evolución (en cara hasta 24 h).
  • Heridas complicadas y/o graves que afecten estructuras importantes o requieran especial resultado estético (valorar con especialista).
  • Heridas que el médico o enfermero considera fuera de sus habilidades técnicas.
  • Heridas cuya localización/extensión serían mejor tratadas con anestesia general.

 

Si la herida sangra mucho:

  • Aplicar presión directa.
  • Si continúa: elevar la extremidad durante 1 minuto, y después colocar un manguito de esfigmomanómetro proximal a la herida, inflado justo por encima de la presión sistólica.

 

Elección de la sutura según la región anatómica y días aproximados de retirada:

 

2.2 DRENAJE DE ABSCESOS CUTÁNEOS

2.2.1 Concepto

Acciones enfermeras destinadas a la evacuación de abscesos y colecciones biológicas en el tejido cutáneo.

 

2.2.2 Indicaciones

Todo absceso debe ser drenado para su tratamiento siempre que: supere los 5 mm de diámetro y sea accesible (susceptible de drenaje).

 

2.2.3 Material

  • Guantes estériles.
  • Campo estéril: paños fenestrados y no fenestrados.
  • Gasas y compresas estériles.
  • Apósito estéril.
  • Hisopo para recogida de cultivo.
  • Antiséptico.
  • Anestesia local o tópica.
  • (p. ej., crema EMLA en niños).
  • Equipo de sedoanalgesia (si procede).
  • Suero salino.
  • Jeringas de 5, 10 y 20 ml.
  • Agujas de 18–22 G.
  • Bisturí desechable.
  • Pinza Kocher curva.
  • Drenaje: Penrose o tira de gasa.

 

2.2.4 Procedimiento

  1. Preparación del material.

Verificar disponibilidad de: guantes estériles/no estériles, campo estéril, antiséptico, material de curas, anestesia local/tópica, jeringas y agujas (18–22G), bisturí desechable, pinza Kocher (o material equivalente), suero salino, drenaje (Penrose o tira de gasa), apósitos estériles y hisopo para cultivo.

  1. Lavado de manos higiénico.
  2. Identificar al paciente y confirmar prescripciones/valoración previa (tamaño, accesibilidad, localización, estabilidad hemodinámica, necesidad de sedoanalgesia).
  3. Informar al paciente.
  • Técnica (punción vs incisión y drenaje), duración aproximada.
  • Molestias esperables (dolor durante la anestesia, presión/pinchazo).
  • Signos de alarma a comunicar (fiebre, aumento progresivo del dolor, enrojecimiento que se extiende, mal olor, sangrado persistente, mareo).
  • Solicitar colaboración para minimizar movimientos.
  1. Colocación de guantes desechables.
  2. Sedo analgesia, si precisa.
  • Según indicación clínica y protocolo del centro (vía, monitorización y tiempo de recuperación).
  • Confirmar ayuno/criterios si aplica (según sedación del área).
  1. Posición adecuada según localización del absceso para asegurar acceso, control del campo y comodidad del paciente.
  2. Lavado quirúrgico de manos.
  3. Colocación de guantes estériles y preparación del campo estéril
  • Higienizar/limpiar la zona con antiséptico según protocolo.
  • Colocar paños estériles fenestrados/no fenestrados.

       10. Anestesia

  • Administrar anestesia local en capas superficiales siguiendo la dirección de la futura incisión (si se realiza incisión).
  • Alternativa en pediatría: anestesia tópica (p. ej., crema EMLA) cuando esté indicada y el tiempo de actuación sea el adecuado.

       11. Obtención de muestra para cultivo (si se dispone/indicado)

  • Antes o durante el drenaje, tomar muestra con hisopo del material purulento cuando proceda (p. ej., absceso recurrente, fracaso de tratamiento, sospecha de germen resistente, inmunodepresión, etc.), siguiendo técnica aséptica.
  • Etiquetar y enviar según protocolo.

       12. Técnica de drenaje

  • Por punción y aspiración (cuando sea adecuado)
  • Conectar una jeringa (habitualmente 10 ml) con aguja 18–22G.
  • Puncionar en el centro de la colección y aspirar, moviendo suavemente la aguja hasta obtener salida de material purulento.
  • Si queda colección residual significativa o no drena de forma completa, valorar paso a incisión.
  • Por incisión de la piel (habitual cuando hay colección accesible, fluctuante y con material que drena mejor)
  • Realizar un corte con bisturí sobre la zona de mayor fluctuación, intentando seguir las líneas de tensión cutánea si es posible.
  • Mantener condiciones asépticas durante toda la maniobra.

       13. Desbridamiento/evacuación de la cavidad

  • Separar bordes para facilitar el vaciado.
  • Realizar desbridamiento suave de tejido desvitalizado si procede (con pinza Kocher/dedos o instrumental estéril adecuado).
  • Comprimir suavemente alrededor si es necesario para favorecer el drenaje.

      14. Irrigación y limpieza de la cavidad

  • Irrigar la cavidad con suero salino a presión hasta obtener un líquido más claro/limpio.
  • Evitar antisépticos/irrigantes agresivos no indicados para cavidades (seguir el protocolo del centro; en general se prioriza suero fisiológico).

      15. Colocación de drenaje o relleno

  • Colocar drenaje Penrose si procede para mantener salida continua, o
  • Rellenar parcialmente la cavidad con tira de gasa estéril (sin impactar en exceso) para facilitar drenaje y prevenir cierre prematuro.

      16. Cobertura de la herida

  • Cubrir con gasas y apósito estéril.
  • Si procede, asegurar fijación sin comprimir en exceso.

      17. Retirada de material y seguridad

  • Recoger material, retirar guantes según técnica y desechar residuos biológicos.
  • Lavado de manos.

      18. Registros

  • Registrar: localización, tamaño aproximado, técnica usada (punción/incisión), cantidad y características del material, si se envió cultivo (y resultado si ya disponible), analgesia/sedo analgesia (si se realizó), tipo y colocación del drenaje, tolerancia del procedimiento y estado neurovascular si aplica.

 

2.2.5 Observaciones enfermeras

Los abscesos son colecciones de pus en cavidades debidas a la destrucción infecciosa de los tejidos. Los abscesos cutáneos pueden localizarse en cualquier región del cuerpo, pero con mayor frecuencia en axilas, nalgas y extremidades.

Complicaciones posibles del drenaje:

  • Hemorragia.
  • Supuración crónica.
  • Cierre en falso de la cavidad (cierre superficial con persistencia de la colección interna).
  • Persistencia del absceso o recidiva.
  • Se recomienda realizar cultivo del material purulento, siguiendo el protocolo del centro (especialmente en abscesos recurrentes, inmunodeprimidos o sospecha de germen resistente).
  • Si se utiliza anestesia tópica con crema EMLA en niños: aplicar la crema en la zona indicada, cubrir con un apósito plástico transparente, respetar el tiempo de actuación entre 30 y 60 minutos antes del procedimiento

 

2.3 RETIRADA ANZUELO CUTÁNEO

2.3.1 Concepto

Consiste en la extracción de un anzuelo incrustado (enclavado) en tejido cutáneo. Los anzuelos se localizan con mayor frecuencia en la piel de las manos, la cara y el tercio superior del cuerpo, siendo habituales en personas que practican la pesca. En la mayoría de los casos, la retirada puede realizarse mediante una intervención quirúrgica menor.

 

2.3.2 Indicaciones

Retirada de anzuelo enclavado en tejido cutáneo

 

2.4 MATERIAL

  • Guantes (estériles o no estériles, según protocolo/local y fase del procedimiento).
  • Antiséptico.
  • Anestesia local.
  • Jeringa y aguja para la administración de anestesia local.
  • Material de corte de metal: alicates o cizalla.
  • Cordel de canalización umbilical.
  • Seda gruesa.
  • Aguja de canalización venosa 16 y 18 G.

 

2.4.1 Procedimiento

  1. Preparación del material.
  2. Lavado de manos higiénico.
  3. Informar al paciente.

Técnica que se realizará, tiempo estimado, síntomas esperables (dolor/molestia, sangrado mínimo, sensación de tracción), indicar que comunique cualquier problema o dolor intenso.

  1. Valorar la necesidad de sedo analgesia, según dolor esperado, localización, ansiedad y protocolo del centro.
  2. Valorar el anzuelo
  • Características visibles (tamaño, presencia de barba/lengüeta, dirección de penetración si se aprecia).
  • Estado y contaminación/tejidos afectados.
  1. Evaluar profundidad y afectación neurovascular
  • Comprobar sensibilidad, movilidad y perfusión distal si procede (especialmente en manos/cara).
  • Valorar riesgo de estructuras profundas (tendones, nervios, vasos).
  1. Si hay dudas del tipo o profundidad, considerar radiografía para determinar la profundidad y el trayecto (sobre todo en casos complejos o no evidentes).
  2. Desinfección de la zona con antiséptico.
  3. Administración de anestesia local, según protocolo y tolerancia del paciente.

 

Técnicas de retirada (a elegir según características del anzuelo)

A) Técnica retrógrada

  • Ventaja: sencilla.
  • Inconveniente: mayor tasa de fracaso.
  • Indicación: enclavamiento más superficial; cuando la barba/lengüeta no esté enclavada.
  • Técnica: Retirar el anzuelo tirando en sentido contrario al de la penetración.

 

B) Técnica de tracción con hilo o cordel (modificación de la retrógrada)

  • Ventaja: se considera la menos traumática.
  • Indicación: mejor con anzuelos pequeños/medianos.
  • Limitación: no se debe usar si el anzuelo penetra en partes no fijadas (p. ej., lóbulo de la oreja), por riesgo de daño por tracción.
  • Importante: una técnica inadecuada produce mucho traumatismo.
  • Técnica:
  1. Estabilizar la zona donde está enclavado el anzuelo sobre una superficie plana.
  2. Atar un hilo grueso o un cordel de canalización umbilical alrededor del punto medio de la curva del anzuelo.
  3. Empujar/deprimir el ojo del anzuelo o la porción distal para mantener el vástago paralelo a la piel subyacente.
  4. Con el vástago paralelo, realizar una tracción firme y rápida en dirección retrógrada hasta la salida.
  5. Precaución: el anzuelo puede salir a gran velocidad.

 

C) Técnica de avance del anzuelo

  • Ventaja: mayor tasa de éxito.
  • Inconveniente: más traumática.
  • Indicación: anzuelos grandes, de localización profunda, con la punta cercana a la superficie.
  • Técnica:
  1. Avanzar el anzuelo hasta perforar de nuevo la piel y lograr que la punta salga al exterior.
  2. Cuando se visualice la punta y la barba, cortar el anzuelo con alicates o cizalla.
  3. Retirar el resto secando/deslizándolo en sentido contrario al de penetración.
  4. Si existen varias barbas, cortarlas sucesivamente.

 

D) Técnica de cobertura con aguja

  • Requiere: gran destreza.
  • Indicación: anzuelos grandes con una sola barba y cuando están superficiales.
  • Técnica:
  1. Introducir una aguja 16–18 G por el mismo orificio de entrada del anzuelo.
  2. Colocar el bisel apuntando hacia el interior del ángulo del anzuelo.
  3. Deslizar la aguja paralelamente a la caña hasta que la punta del anzuelo entre en la apertura de la aguja biselada.
  4. Tirar del anzuelo retrógradamente mientras se mueve la aguja.

 

2.4.2 Observaciones enfermeras

  • Para la retirada de anzuelo en región ocular o cuando el anzuelo esté enclavado en zonas complicadas (proximidad a estructuras sensibles), es recomendable consultar a un especialista.
  • Posibles complicaciones:
    • Infección local.
    • Daño tisular (laceraciones/traumatismo por maniobras).
    • Daño vascular o nervioso (según localización y profundidad).
  • Tras la extracción, las heridas de entrada y de salida no deben suturarse.
  • Aplicar el protocolo de profilaxis antitetánica según el estado vacunal del paciente y la valoración clínica de la herida (tipo de lesión/tiempo de evolución).

 

2.5 RETIRADA ANILLO

2.5.1 Concepto

Consiste en la retirada de un anillo que está comprometiendo la circulación.

 

2.5.2 Indicaciones

  • Quitar un anillo en caso de lesión de la extremidad superior.
  • Fracaso de otros métodos: agua y jabón o lubricante.
  • En caso de lesión en el brazo, deben quitarse todas las joyas lo más rápidamente posible.

 

2.5.3 Material

  • Agua y jabón.
  • Pulsioxímetro.
  • Método de la cinta:
    • Trozo de cinta de 1 cm de ancho.
  • Drenaje de Penrose (opcional).
  • Pinza hemostática pequeña.
  • Curva.
  • Método de cortar el anillo:
    • Corta anillos manuales o con batería.
  • Pinzas hemostáticas.
  • Gelatina lubricante hidrosoluble.
  • Guía plana.

 

2.5.4 Procedimiento

Preparación del material:

  • Lavado de manos higiénico.
  • Informar al paciente: técnica, tiempo estimado, síntomas esperables y que comunique cualquier problema.
  • Colocar al paciente en una posición cómoda, con la mano afectada a la vista.
  • Valorar analgesia: puede ser necesario administrar anestesia local (bloqueo digital o metacarpiano).

 

Medidas previas (si se usa el método de la cinta)

  • Disminuir el edema antes de la retirada:
  • Drenaje Penrose rodeando todo el dedo de nivel distal a proximal.
  • Elevar la mano.
  • Aplicar compresa con hielo y esperar unos minutos.

 

 

2.5.5 Técnicas

Técnica de agua y jabón

  • Aplicar agua fría con jabón en el dedo.
  • Intentar retirar el anillo girándolo.
  • Puede facilitarse si lo realiza el propio paciente.

 

Técnica de la cinta

  • Frotar la cinta con agua y jabón para facilitar la retirada.
  • Pasar el extremo de la cuerda/cinta bajo el anillo desde la punta del dedo hacia la mano, ayudándose de pinza hemostática pequeña o guía plana.
  • Enrollar el extremo largo (el que queda en la punta del dedo) alrededor del dedo firmemente, en círculos, de forma que cada vuelta contacte con la siguiente:
  • Empezar junto al anillo y avanzar hasta la punta del dedo.
  • Desenrollar el extremo proximal y realizar tracción suave y firme sobre el anillo, desplazándolo hacia la punta del dedo.
  • El hilo/cinta desliza el anillo mientras se desenrolla.
  • Puede repetirse varias veces si es necesario hasta conseguir retirarlo por completo.

 

Técnica de cortar el anillo

a) Si es con cizalla o cortador manual

  • Colocar la palma de la mano hacia arriba sobre una zona firme.
  • Elegir el lugar de corte para causar el menor daño posible al anillo.
  • Deslizar la base del cortaanillos bajo el anillo.
  • Aplicar fuerte presión en los brazos de la cizalla/cortador.
  • Una vez cortado, usar pinzas para separar el anillo y retirarlo del dedo.

b) Si es un cortador con batería

  • Comprobar la correcta colocación de la hoja.
  • Colocar la cubierta/protección del dedo bajo el anillo.
  • Aplicar lubricante hidrosoluble sobre el área a cortar.
  • Colocar la hoja sobre la superficie del anillo y poner en marcha el cortador:
  • Moverlo suavemente hacia delante y hacia atrás a lo largo del anillo.
  • Recoger el material, realizar lavado de manos y cumplimentar los registros.

 

2.5.6 Observaciones enfermeras

  • Los anillos y otros adornos deben retirarse del dedo lesionado tan pronto como sea posible.
  • El edema del dedo puede avanzar muy rápidamente tras la herida, haciendo que el anillo actúe como una banda de constricción.
  • Si existe compromiso vascular o riesgo de desarrollo, es preciso retirar el anillo lo antes posible usando cortador de anillos. Se recomienda colocar un pulsioxímetro en la punta del dedo para valorar la perfusión.
  • Ante laceraciones, fracturas o luxaciones en el dedo afectado, nunca debe emplearse el método de la cuerda. En estos casos se utiliza el cortador de anillos.
  • En la técnica de cortar el anillo se produce calor por fricción; se recomienda colocar una guía plana bajo el cortador para proteger el dedo.
  • Con el cortador a batería, el lubricante hidrosoluble reduce molestias o posibles quemaduras por el calor del aparato; la gelatina disminuye la sensación de calor. El calor también puede reducirse con compresa fría o hielo aplicado contra el anillo.

 

2.5.7 Complicaciones posibles de la técnica

  • Isquemia distal.
  • Herida provocada por los bordes del anillo durante la retirada.
  • Respuesta vaso vagal por dolor o miedo.

 

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