3.1 INMOVILIZACIÓN CERVICAL
En el paciente con sospecha de lesión cervical, la inmovilización cervical tiene como objetivo prevenir el movimiento del cuello durante la valoración y el traslado, reduciendo el riesgo de agravar una posible lesión medular, especialmente en pacientes con mecanismo de alta energía (accidente, atropello, caída importante), alteración del nivel de conciencia, dolor cervical o signos neurológicos o signos de intoxicación/trauma que dificulten la evaluación fiable.
3.1.1 Procedimiento
- Valoración inicial y prioridades (seguridad ABC en trauma)
- Asegurar la escena y protección del equipo.
- Control manual cervical inmediato (in-line stabilization), manteniendo: alineación neutra, tracción mínima, evitando flexión/rotación/extension.
- Comprobación de la vía aérea (y ventilación):
- Valorar si existe obstrucción, ruidos respiratorios, esfuerzo ventilatorio.
- Si fuese necesario, la maniobra de vía aérea debe hacerse manteniendo la inmovilización (idealmente con apoyo de 2 personas: una controla el cuello y otra ejecuta maniobras).
Se prioriza el control de la vía aérea y la ventilación sin perder la inmovilización cuando está indicada.
- Colocación del collarín cervical (ideal: 2 personas)
- Número de personas recomendado: 2 (mínimo 1 control manual + colocación del collarín).
- Equipo necesario: collarín cervical (marca/modelo disponible en el centro), sistema de tallaje, apósitos/soportes si el protocolo lo requiere (p. ej., para estabilizar mandíbula y/o relleno según modelo), guantes y material para fijación (si aplica).
Pasos generales
- Tanteo/tallaje del collarín (altura mandíbula–esternón, según marca).
- Abrir el collarín y prepararlo antes de mover el cuello.
- Con el paciente en inmovilización manual: colocar primero la pieza posterior, manteniendo la alineación, situar la pieza anterior con el soporte adecuado bajo el mentón/mandíbula según el modelo, ajustar sin comprimir tejidos (evitar presión excesiva).
- Verificar ajuste y alineación: que no quede demasiado alto (boca/mentón) ni demasiado bajo (limitando extensión o bloqueando respiración), que permita movilidad mínima necesaria y estabilidad.
Modelos
- Stifneck / X-Collar / Philadelphia:
- Son marcas comerciales con sistemas de tallaje y ajuste distintos.
- El criterio clave es: usar el tamaño correcto y seguir la guía del fabricante (altura, profundidad, patrón de apoyo).
- El personal debe conocer el modelo disponible en el servicio (no todos requieren el mismo manejo ni colocación de rellenos).
Cuando debe mantenerse la inmovilización cervical (y cuándo reevaluar)
Una vez estabilizada la vía aérea y realizada la valoración inicial, se debe reevaluar si sigue siendo necesario mantener inmovilización.
Mantener inmovilización si existe sospecha razonable de lesión cervical o mientras no se complete la valoración clínica.
Reevaluar/retirar solo según criterio clínico y protocolos locales si: se descartan signos y síntomas compatibles, el paciente está valorado de forma completa y fiable y el protocolo del centro indica retirada segura.
Contraindicaciones / situaciones en las que hay que ajustar la estrategia.
La colocación del collarín cervical puede estar desaconsejada o requiere alternativa/precaución si:
- Compromiso de la vía respiratoria que impida colocar/ajustar adecuadamente el collarín sin riesgo.
- Deformidades espinales previas (alteraciones anatómicas que hagan inadecuado el tallaje/ajuste).
- Imposibilidad de colocar el cuello en posición neutra (riesgo de mal alineamiento durante la colocación).
En estos casos, seguir el procedimiento alternativo del centro (p. ej., priorizar estabilización manual, considerar ayudas específicas o inmovilización mediante dispositivos compatibles con el protocolo).
Comprobaciones tras la colocación (punto crítico de seguridad)
- Respiración y ventilación: observar esfuerzo, simetría, saturación si procede.
- Patrón vocal/traqueal si es posible (sin forzar).
- Integridad cutánea: buscar puntos de presión evidentes.
- Alineación: confirmar que no genera rotación o extensión no deseada.
- Valoración neurológica rápida (si procede con el plan del servicio): movilidad de extremidades, dolor/sensibilidad, signos de déficit (según protocolo).
3.1.2 Observaciones enfermeras
- Vigilar en todo momento que el collarín no comprometa la vía aérea ni la ventilación.
- Si se modifica el plan (p. ej., necesidad de vía aérea avanzada), mantener estabilización cervical durante todo el proceso.
- Registrar: hora de inicio de inmovilización manual y/o colocación del collarín, tamaño y modelo utilizado, condiciones del paciente (estado respiratorio, nivel de conciencia, dolor, signos neurológicos), tolerancia y hallazgos (piel, coloración periférica si se observa afectación).
- Coordinación con equipo: el traslado debe hacerse minimizando movimientos (inmovilización en bloque, si el protocolo lo indica).
3.1.3 Material
- Collarín cervical (Stifneck / X-Collar / Philadelphia) del tamaño adecuado
- Guantes
- Material de protección y movilización según protocolo (p. ej., tabla espinal/inmovilizador de cabeza si aplica)
- Monitorización básica si está disponible (SpO₂, etc.)
3.2 INMOVILIZACIÓN ESPINAL
La inmovilización espinal busca reducir el movimiento de la columna (especialmente cervical) durante la evaluación, tratamiento inicial y traslado, evitando el agravamiento de lesiones medulares/vertebrales.
La inmovilización debe ser selectiva. Siempre que sea posible, se prioriza evaluación clínica (p. ej., Regla Canadiense) y se evita la inmovilización “de rutina” si no está indicada, porque puede asociarse a dolor, lesiones cutáneas, ansiedad y dificultad de manejo respiratorio.
Se realizará cuando exista cualquiera de las siguientes situaciones:
- A) Se identifica factor de alto riesgo
- B) Bajo riesgo según Regla Canadiense de Valoración Espinal cervical, y además:
- La persona no puede girar activamente el cuello 45° a izquierda y derecha.
- C) Está indicado por uno o más factores de la recomendación para valoración de columna torácica y lumbosacra.
- Edad ≥ 65 años y refiere dolor en región torácica o lumbosacra.
- Mecanismo peligroso (ejemplos):
- Caída desde > 3 metros.
- Carga axial en cabeza o base de columna (p. Ej., aterrizaje en pies o nalgas).
- Accidente de tráfico a alta velocidad, vuelco.
- Sujeción con cinturones solo de cintura.
- Expulsión de un vehículo.
- Accidente con vehículos motorizados de recreo.
- Colisión de bicicleta.
- Accidentes de equitación.
- Patología vertebral preexistente / osteoporosis conocida o en riesgo (p. ej., corticoides).
- Sospecha de fractura vertebral en otra región.
- Síntomas neurológicos anormales (parestesias, debilidad o entumecimiento).
- En el examen:
- Signos neurológicos anormales (déficit sensorial o motor).
- Nueva deformidad ósea o sensibilidad en línea media (a la palpación).
- Sensibilidad ósea en línea media (a la percusión).
- Dolor de columna o en línea media (al toser).
- Durante la movilización (sentado/de pie/paso/caminar): dolor o síntomas neurológicos anormales → parar.
Dispositivos disponibles:
A) Movilización
- Camilla cuchara.
- Tablero espinal.
- Férula de Kendrick.
B) Inmovilización
- Colchón de vacío
3.2.1 Procedimiento
- Preparación y seguridad
- Evaluar escena y asegurar protección del paciente y del equipo.
- Aplicar ABC según ERC 2025:
- Mantener permeabilidad de vía aérea.
- Evaluar ventilación y circulación.
- Controlar hemorragias y priorizar reanimación si procede.
4. Mantener alineación (control manual) si hay sospecha de lesión mientras se prepara el dispositivo.
- Decidir técnica: movilización vs inmovilización
- Si se requiere transferencia del paciente (p. ej., retirada rápida, evacuación), usar camilla cuchara o Kendrick según protocolo/escenario.
- Si se requiere inmovilización en bloque o ajuste post-transferencia: usar colchón de vacío.
- Usar tablero espinal cuando esté indicado por tu protocolo y sea necesario (considerar siempre la minimización de tiempo y protección).
- Inmovilización
- Colocar el dispositivo siguiendo:
Alineación neutra.
Evitar tracción/rotación innecesaria.
- Asegurar soporte de cabeza y tronco sin comprometer:
Vía aérea.
Ventilación.
Circulación (extremidades).
- Comprobar tolerancia: dolor, signos neurológicos, piel.
- Traslado y reevaluación
- Revalorar de forma continua ABC y signos neurológicos.
- Minimizar el tiempo en dispositivos rígidos y documentar hora de colocación.
3.2.2 Observaciones enfermeras
- Vigilar ABC durante la colocación: el objetivo es inmovilizar sin deteriorar ventilación ni acceso a vía aérea.
- Monitorizar y registrar: hora de inicio de inmovilización, dispositivos utilizados (camilla cuchara/tablero/Kendrick/colchón de vacío), estado neurológico antes y después (sensibilidad/motricidad si procede), dolor y tolerancia, coloración/perfusión distal e integridad cutánea (especialmente con inmovilización prolongada).
- Proteger la piel con medidas del centro (almohadillado donde aplique por protocolo).
- Si durante la movilización aparece dolor o síntomas neurológicos anormales: parar y revalorar.
- Mantener comunicación con el equipo para que los movimientos sean coordinados y mínimos
3.2.3 Material (checklist)
- Guantes.
- Dispositivo elegido según necesidad:
Camilla cuchara / tablero espinal / férula de Kendrick / colchón de vacío.
- Sistemas de sujeción del dispositivo (según modelo).
- Apoyo para cabeza y estabilización (según protocolo).
- Monitor/SpO₂ si disponible.
- Material de protección cutánea/acolchamiento según centro.
3.2.3.1 Camilla cuchara
Dispositivo de movilización compuesto por dos palas simétricas y telescópicas (metal o plástico), con forma cóncava y anclajes en los extremos. Una de las palas suele ser más ancha, destinada a la zona de cabeza.
En la práctica, permite la movilización y transferencia con mínima manipulación y control cervical, especialmente útil cuando no es posible la inmovilización en bloque.
Indicaciones:
- Necesidad de movilizar/trasladar a un paciente con sospecha de lesión vertebral o dolor importante.
- Transferencias hacia camilla/ambulancia con necesidad de limitación de movimientos.
- Como alternativa a técnicas de extracción/inmovilización en bloque cuando el escenario lo condiciona.
Material:
- Camilla cuchara (con tallas/longitudes adecuadas).
- Inmovilizador de cabeza (si el sistema del centro lo incluye o si se dispone).
- Cinchas y elementos de sujeción.
- Guantes.
- Soporte/acolchado para protección y confort si el protocolo lo contempla.
Procedimiento
- Preparación.
Coordinar equipo: mínimo 3 rescatadores.
- Rescatador 1: mantiene control cervical manual in-line.
- Rescatador 2: realiza lateralización del tronco coordinada.
- Rescatador 3: coloca la pala introduciéndola de forma controlada.
- Explicar acciones breves al equipo para minimizar tiempos y movimientos.
Posicionamiento de la camilla.
- Colocar la camilla paralela al paciente y ajustar longitud con el paciente (antes de introducir palas).
- Separar las palas.
- Situar cada pala a los lados del paciente de forma que queden listas para ser introducidas.
- Inserción de la primera pala
- El rescatador (2) realiza una lateralización del tronco coordinada con el rescatador (1).
- El rescatador (3) introduce la pala hasta la línea media del paciente, evitando tracción o rotación.
- Inserción desde el lado contrario
- Se repite la técnica desde el lado opuesto: lateralización coordinada, introducción de la segunda pala hasta alineación.
- Ajustes previos para el cierre (puntos críticos)
- Ajustar altura y profundidad para que “cuadren” correctamente los cierres.
- Verificar que no se pellizca ropa: si hay riesgo de que la ropa/ropa de cama quede atrapada, recolocarla o retirarla con precaución antes de cerrar.
- Mantener siempre la alineación y el control cervical durante toda la maniobra.
- Cierre de la camilla
- Cerrar primero el cierre superior y después el inferior (según tu esquema).
- Confirmar que el paciente está bien apoyado y que la camilla queda estable.
- Inmovilización del paciente en la camilla
- Colocar el inmovilizador de cabeza, si es preciso y si el protocolo lo indica.
- Colocar cinchas de sujeción si el paciente es desplazado de lugar o durante transporte.
- Traslado y revaluación
- Una vez en la ambulancia/camilla, transferir al paciente al colchón de vacío (como indicaste).
- Revalorar de forma continua: dolor, nivel de conciencia, signos neurológicos (si aplica), permeabilidad vía aérea/ventilación (según ERC 2025 en prioridades ABC).
Observaciones (enfermería / seguridad paciente)
- Mantener comunicación y “anunciar” movimientos: la lateralización debe ser coordinada y breve.
- Vigilar durante la maniobra: dolor agudo en columna, aparición de síntomas neurológicos (parestesias/debilidad), compromiso respiratorio o vómitos (si ocurren, actuar por prioridad ABC manteniendo control cervical).
- Registrar: hora de colocación/maniobra, número de rescatadores, dispositivo usado y ajustes, tolerancia y hallazgos (dolor/signos neurológicos/estado general).
3.2.3.2 Tablero espinal
Concepto
Dispositivo de inmovilización rígido para limitar el movimiento de la columna durante movilización/transferencia. Se recomienda su uso cuando esté indicado por protocolo, evitando inmovilización innecesaria.
Equipo
- Mínimo 3 rescatadores (ideal 4 si el protocolo lo contempla).
- Collarín cervical (si está indicado y disponible).
- Inmovilizador de cabeza (si es preciso en vuestro dispositivo/protocolo).
- Cinchas de sujeción.
Procedimiento
- Preparación
- Colocar collarín cervical si está indicado.
- Solicitar coordinación del equipo y mantener control cervical manual durante todo el proceso.
- Posición del equipo
- Rescatador 1: sujeta la cabeza (con collarín colocado).
- Rescatadores 2 y 3 (recomendable): Uno a la altura del tórax, otro a la altura de las piernas.
- Si fuese un solo rescatador: colocarse en el punto medio entre cuello y cadera, con una mano en el hombro más alejado y otra en la cadera más alejada.
- Seguridad: sujetar estructuras óseas. Sujetar solo la ropa/tejidos puede fallar o dificultar el control.
- Giro en bloque (movimiento coordinado)
- Rescatador 2 y 3 giran al paciente realizando un movimiento coordinado con el Rescatador 1 para mantener la alineación cabeza–cuello–tronco–pelvis–extremidades.
- Colocación del tablero
- Rescatador 4 (si hay): coloca el tablero en la zona de la espalda.
- Preferible que “sobre” hacia la parte superior (según el encaje del modelo/protocolo).
- Descender el tablero de forma lenta hasta el suelo, manteniendo la sujeción: Rescatador 2 en hombros, rescatador 3 en piernas, rescatador 4 en pelvis.
- Ajuste del paciente al tablero
- Desplazar al paciente hacia arriba para que quede bien encajado.
- Mantener en todo momento la alineación y evitar giros/rotaciones.
- Fijación
- Colocar inmovilizador de cabeza si es preciso.
- Colocar cinchas de sujeción si el paciente puede desplazarse durante el traslado.
- Traslado
- Una vez en ambulancia/camilla, transferir al paciente al colchón de vacío (como en tu procedimiento), y reevaluar de forma continua.
Puntos críticos de calidad/seguridad
- Evitar “tirar” del paciente por zonas blandas: anclaje en estructuras óseas.
- Coordinar el giro como si fuera un solo bloque.
- Mantener acceso/seguridad de vía aérea y ventilación durante la maniobra.
- Vigilar aparición de: dolor intenso en línea media, síntomas neurológicos nuevos, vómitos/compromiso respiratorio (prioridad ABC con estabilización).
- Registrar hora de colocación y dispositivos usados; limitar tiempo en tablero rígido si el protocolo local lo permite.
3.2.3.3 Férula de Kendrick
Dispositivo de movilización utilizado para la extracción de una persona en el interior de un vehículo, manteniendo la alineación cabeza–cuello–tronco–pelvis–extremidades y permitiendo el paso a decúbito supino.
Indicaciones:
- Extracción del vehículo cuando se requiere mantener alineación eje corporal.
- Traslado posterior a camilla/colchón de vacío según protocolo.
Procedimiento (mínimo 2 rescatadores)
- Preparación inicial
Colocar el collarín:
- Rescatador 1 y 2: colocan collarín al accidentado.
Control cervical:
- Rescatador 1 permanece con sujeción bimanual de la cabeza.
- Introducción de la férula
- Rescatador 2 introduce el tablero de la férula por el lateral: entre la espalda de la víctima y el asiento del vehículo, hasta el final.
Puntos críticos:
- Es muy importante que la colocación previa de las cinchas (en la parte superior) esté hecha para que no se enreden durante la introducción.
- Si la maniobra es muy difícil, se puede desplazar al paciente en bloque para facilitar la introducción (manteniendo la alineación).
- Fijación de la parte inferior (piernas)
Se liberan las cinchas inferiores y se abrochan: deben ir por debajo de los muslos. para facilitar su colocación se pasan “tipo sierra”, finalmente se presentan/ajustan.
- Fijación del tronco (alas y cinchas)
- Se colocan las alas del tronco y se pegan al cuerpo, dejando los brazos por fuera.
- Se liberan las cinchas y se presentan.
- Ajuste al nivel de axilas y tronco
- Se ajusta la férula a las axilas con un movimiento suave.
- Se aprietan las cinchas: primero las de piernas, después las del tronco de abajo hacia arriba.
- Cabeza y apoyo occipital
- Colocar las alas superiores a ambos lados de la cara. Rellenar el hueco a nivel de la nuca con la almohadilla que trae la férula.
- Sujetar con las cintas: frente y mentón.
- Extracción del vehículo
Se extrae a la víctima del vehículo: girando al paciente, extrayendo en primer lugar la cabeza.
- Traslado a camilla y retirada de la férula. Se desplaza el paciente a la camilla.
Una vez esté encima del colchón de vacío, se retira la férula.
Retirada
- Rescatador 1: fija la cabeza desde un lateral.
- Rescatador 2: tira desde la cabeza el ferno/férula hasta retirarlo.
Punto crítico
- Es muy importante la colocación de las cinchas a los lados para que no entorpezcan la técnica.
Observaciones de seguridad
- Mantener control cervical bimanual durante todo el procedimiento.
- Evitar tracciones/rotaciones al introducir, ajustar y extraer.
- Si aparece empeoramiento ventilatorio, vómitos con riesgo de aspiración o signos neurológicos nuevos, priorizar ABC y reevaluar según protocolo.
3.2.3.4 Colchón de vacío
- Método de inmovilización que se adapta a la anatomía del paciente. En su interior contiene bolitas de material tipo “poliespán”; al retirar el aire, se compacta y forma una superficie rígida.
- Incluye una válvula lateral (entrada/salida de aire).
- Suele traer bombín manual, aunque se puede usar aspirador de secreciones para facilitar el vacío.
- Dispone de asas laterales para desplazarlo y cinchas para sujetar el colchón al paciente.
Procedimiento
- Extender el colchón y distribuir uniformemente el relleno, dando más importancia a la parte superior (para buen moldeado).
- Colocar al paciente encima y abrochar las cinchas.
- Realizar el vacío y ayudar a ajustar el colchón al paciente (sin retorcer ni movilizar la columna más de lo necesario).
Consideraciones
- La válvula suele colocarse en la parte de la cabeza para poder realizar el vacío durante el traslado si fuese preciso.
- Si se coloca así, verificar que no moleste al paciente.
- Si se requiere mover al paciente, colocar la camilla de tijera en la parte inferior (para facilitar el desplazamiento con menor manipulación).
Procedimiento (mínimo 2 personas)
La técnica debe ser realizada por mínimo 2 personas que conozcan el procedimiento.
- Rescatador 1: extracción del casco
- Coloca las manos a ambos lados del casco.
- Sujeta los arcos mandibulares con los dedos.
- Rescatador 2: retirar correa de sujeción del casco.
- Rescatador 2: fijar la columna cervical
- Una mano en región cérvico-occipital.
- La otra sobre la mandíbula.
- Rescatador 1: tracción sobre el casco tracción continua con ligera rotación superior para liberar la nariz., una vez fuera la nariz, mantener tracción continua y realizar rotación inferior hasta la extracción total.
- Una vez el casco está fuera: Rescatador 1 sujeta la cabeza, y rescatador 2 coloca el collarín cervical.
3.3 INMOVILIZACIÓN DE EXTREMIDADES
La inmovilización de extremidades consiste en la limitación de la movilidad de un miembro o de un segmento corporal. En las emergencias extrahospitalarias, su objetivo principal es reducir el dolor y disminuir el riesgo de complicaciones (p. ej., lesión adicional de tejidos blandos, vasculonerviosa o agravamiento de una fractura).
Tipos de férulas
- De vacío: se moldean alrededor del miembro tras realizar el vacío.
- Semirrígidas: ofrecen estabilidad con menos rigidez que las rígidas.
- Hinchables: actualmente en desuso.
Punto clave
Es fundamental conocer el tipo de férulas disponibles en tu unidad, ya que condiciona el método de inmovilización que se va a aplicar (cómo se colocan, ajustan y qué nivel de estabilidad proporcionan).
3.3.1 Cabestrillo
Método sencillo y utilizado para la inmovilización de MMSS, especialmente para lesiones que afectan al hombro y/o codo.
3.3.1.1 Procedimiento
- Coloque el cabestrillo por debajo del brazo lesionado.
- El vértice del triángulo debe quedar en la parte media, en la mismo vertical que el codo.
- Coloque los extremos del triángulo:
- El extremo superior irá hacia el lado no lesionado.
- El extremo inferior irá hacia el lado contrario.
- Anude detrás de la cabeza.
- Ajuste la posición:
- El brazo debe quedar apoyado de forma cómoda.
- La mano debe quedar más alta que el codo.
3.3.2 Férulas
3.3.2.1 Procedimiento
- Seleccionar la férula que vamos a colocar.
- El rescatador 1 realizar realizará una tracción y contratación (lo ideal es que sea realizado por otro rescatador).
- El rescatador 2, colocará la férula. Una vez colocada almohadillará los huecos naturales.
- Se fijarán las correas de sujeción.
3.4 PRONACIÓN DOLOROSA
La pronación dolorosa del codo es una subluxación/luxación de la articulación del codo, que ocurre habitualmente en niños pequeños. Suele producirse cuando un adulto u otra persona más alta tira de forma repentina del brazo del niño cuando está extendido, o cuando el niño se aparta de manera brusca. También puede ocurrir tras caídas o torsiones.
El niño presenta dolor inmediato y deja de usar el brazo.
3.4.1 Manifestaciones clínicas
- Mantiene el antebrazo en pronación y pegado al cuerpo, y a veces lo protege con la otra mano.
- El codo suele estar ligeramente flexionado.
- No suele haber edema ni deformidad.
- A la palpación hay dolor discreto al presionar la cabeza del radio.
- Hay incapacidad para girar la muñeca o coger objetos.
Importante: explorar toda la extremidad, incluida la clavícula del lado afectado.
Con estos hallazgos, no se requieren estudios adicionales y se debe proceder a la reducción de la subluxación.
3.4.2 Procedimiento (maniobras)
Existen dos maniobras típicas:
- Supinación: girar/rotar el antebrazo hacia fuera (la palma mira hacia arriba), a veces seguida de flexión del codo.
- Proración (hiperpronación): rotar el antebrazo hacia dentro (la palma mira hacia abajo).
- Por lo general, ambos métodos son seguros; puede aparecer equimosis y ser doloroso.
3.4.3 Evidencia
La evidencia disponible indica:
- Evidencia de baja calidad de que la pronación podría ser más efectiva en el primer intento que la supinación en niños pequeños.
- Para otros resultados no es posible concluir debido a evidencia de muy baja calidad o resultados no reportados.
Se sugiere realizar un ensayo clínico aleatorizado de alta calidad que compare hiperpronación vs supinación-flexión, idealmente precedido de una encuesta entre médicos para conocer consenso clínico y mejorar el diseño y reclutamiento del estudio.
3.5 REDUCCIÓN CERRADA DE UNA LUXACIÓN ARTICULAR GLENOHUMERAL
La luxación anterior aguda del hombro es una lesión en la que la extremidad superior del húmero se desplaza fuera de la articulación hacia delante (respecto a la glenoides).
Después de esta lesión, el hombro queda menos estable y existe mayor riesgo de nueva luxación o subluxación (luxación parcial), sobre todo en adultos jóvenes y activos.
El tratamiento inicial consiste en colocar la articulación nuevamente en su posición.
Cuando esto se realiza sin cirugía, el procedimiento se denomina “reducción cerrada”.
Tras la reducción, el tratamiento suele ser conservador (no quirúrgico) e incluye, generalmente: inmovilización del brazo con una férula u otro dispositivo y posteriormente ejercicios/rehabilitación.
3.5.1 Procedimiento
- Coloca al paciente en decúbito supino.
- Sitúa al paciente en el borde de la camilla (o incluso ligeramente fuera del borde).
- Coloca el codo flexionado a 90° mientras ejerces una leve tracción; el brazo en ligera abducción.
- Manteniendo la tracción, realiza rotación externa del brazo de forma muy suave, firme y sostenida, hasta aproximadamente 80°.
- Es el momento más peligroso de la maniobra: si la cabeza del húmero no está libre, hay fuerte contractura, dolor, o la maniobra es descontrolada/violenta, el riesgo de fractura del cuello del húmero es inminente.
- Manteniendo la tracción y la rotación externa, lleva el codo hacia adentro y adelante (aducción), buscando que el codo quede en un punto cercano a la línea media sobre el hemitórax; así desplazas la cabeza del húmero hacia afuera hasta que se enfrente a la glenoides.
- Por último, rota el brazo hacia adentro, colocando la mano del paciente sobre el hombro contralateral.
- Habitualmente, en este punto la cabeza humeral entra en la cavidad articular a través de la brecha capsular/articular.
3.5.2 Evidencia
Tras una reducción cerrada de una luxación anterior traumática del hombro, pueden emplearse diversas estrategias conservadoras de tratamiento, y por ello se ha investigado el tema.
En particular, al comparar:
- Inmovilización en rotación externa.
- Inmovilización en la posición tradicional (rotación interna).
No existe evidencia que demuestre un beneficio claro de una sobre la otra.
3.6 REDUCCIÓN CERRADA DE UNA LUXACIÓN ARTICULAR ROTULIANA
La luxación traumática extraarticular de la rótula es una lesión frecuente. Suele ocurrir en dirección externa, es de manejo sencillo y, en muchos casos, puede reducirse de forma fácil en la sala de urgencias sin anestesia; en algunos casos puede haber reducción espontánea.
Las luxaciones anteriores son las más frecuentes: representan alrededor del 40% de las luxaciones de rodilla y suelen deberse a un mecanismo de hiperextensión.
Manifestaciones clínicas
- Mecanismo típico: torsión de la rodilla en flexión y valgo.
- Mecanismo menos frecuente: contusión directa sobre la cara interna de la rótula, con una fuerza lateral que provoca la luxación.
- Presenta dolor intenso e impotencia funcional brusca de la rodilla, derrame articular y la deformidad correspondiente.
Diagnóstico diferencial agudo
Considerar:
- Lesión de ligamentos cruzados.
- Lesiones meniscales.
- Luxación completa de rodilla.
La luxación rotuliana aguda es la segunda causa traumática más frecuente de hemartrosis en la rodilla, por la posible lesión de estructuras estabilizadoras pararrotulianas mediales y por lesión osteocondral asociada. Otras lesiones asociadas pueden ser:
- Lesión del aparato extensor (tendón rotuliano o cuadricipital).
- Lesión osteocondral.
3.6.1 Procedimiento
- Coloca al paciente en decúbito supino.
- Administra analgesia.
- Realiza extensión progresiva.
- Mientras haces lo anterior, empuja la rótula en dirección medial hasta lograr la reducción.
Valoración y conducta tras la reducción
- Valorar:
- Lesión del aparato extensor: pedir que el paciente eleve la extremidad en extensión.
- Inestabilidad residual (aprehensión): dolor o aprehensión con la movilización lateral de la rótula.
- Lesión del ligamento femoropatelar: dolor a la palpación en la zona ligamentosa.
- Pruebas complementarias: Radiografía simple, TAC, RMN.
- Tratamiento:
- Inmovilización con vendaje compresivo durante 6–8 semanas.
- Deambulación con carga según tolerancia.
- Ejercicios isométricos: pueden iniciarse inmediatamente después de retirar el vendaje.
- Luego: ejercicios de cadena cerrada y movilidad pasiva.
- Tratamiento rehabilitador:
- Restablecer el rango articular completo.
- Fortalecer el cuádriceps.
3.7 ARTROCENTESIS
La artrocentesis consiste en la extracción de líquido sinovial del espacio articular mediante una punción estéril de la articulación, con fines diagnósticos o terapéuticos.
Si se realiza en condiciones de asepsia rigurosa, es una técnica sencilla y con escasos riesgos; permite establecer u orientar el diagnóstico de una inflamación articular
3.7.1 Indicaciones
La indicación principal es el diagnóstico diferencial de una monoartritis (tumefacción, dolor y limitación funcional de una sola articulación).
Además, puede indicarse para:
- Obtener líquido articular para el diagnóstico de artritis.
- Drenar hemartros
- Aliviar el dolor articular mediante el drenaje de líquido.
- Administrar medicación intraarticular (p. ej., esteroides y/o analgésicos).
3.7.2 Contraindicaciones
- No existen contraindicaciones absolutas de artrocentesis.
- Contraindicaciones relativas de punción articular:
- Alteración de la coagulación.
- Presencia de infección de la piel o del tejido subcutáneo (puede ser causa de contaminación intraarticular por el paso de la aguja).
- Presencia de una fractura alrededor del punto de punción (puede incrementar la posibilidad de infección).
- Niño séptico o con bacteriemia.
- Contraindicaciones de infiltración de medicación:
- Reacciones adversas a medicación.
- Infiltraciones previas repetidas ineficaces.
3.7.3 Material
- Guantes estériles.
- Campo estéril.
- Bolígrafo o rotulador.
- Antiséptico.
- Suero salino.
- Jeringas de 5 y 10 ml.
- Agujas:
- 18–22 G para rodilla, hombro y codo.
- 22–24 G para dedos y muñeca.
- Gasas estériles.
- Bandas adhesivas.
- Tubos estériles para cultivo.
- Tubos para citoquímica.
- Anestesia local.
- Equipo de sedoanalgesia (si procede).
- Si es necesaria infiltración intrarticular:
- Medicación cargada en una jeringa con la aguja correspondiente.
3.7.4 Procedimiento rodilla
- Preparación del material.
- Lavado de manos higiénico.
- Identificar al paciente.
- Informar al paciente: de la técnica, del tiempo empleado, de los síntomas que puede experimentar y de que comunique cualquier problema.
- Preservar la intimidad del paciente.
Abordaje superolateral
- Administración de sedoanalgesia si precisa.
- Colocación del paciente en decúbito supino con rodillas en extensión completa.
- Desinfectar con antiséptico la zona de punción.
- Localización del punto de punción:
- Cogemos con el pulgar y el índice de una mano la rótula y la movilizamos lateralmente y con la otra mano palpamos el espacio fémoro-rotuliano lateral situado ligeramente lateral al borde superolateral de la rótula.
- De forma opcional se marca con un rotulador el borde externo de la rótula, para facilitar la técnica.
- Administrar anestésico local en zona de punción.
- Inserción de la aguja:
- Mientras se desplaza lateralmente la rótula (para abrir el espacio), se inserta la aguja de forma suave en el espacio fémoro-rotuliano lateral, justo por debajo de la rótula en dirección ligeramente inferior y ligeramente posterior, a la vez que se va aspirando con la jeringa suavemente hasta aparición de líquido intraarticular.
- Aspirar y extraer el máximo líquido posible.
- Tras extracción de líquido, si se va a realizar infiltración de medicación, administraremos la misma sin cambiar de aguja.
- Sacar la aguja, limpiar el orificio de punción.
- Cubrir el orificio con gasa o apósito estéril.
- Si se puede inmovilizar la articulación.
Abordaje medial
- Administración de sedoanalgesia, si precisa.
- Colocación del paciente en decúbito supino con rodillas en extensión completa.
- Desinfectar con antiséptico la zona de punción.
- Localización del punto de punción: cogemos con el pulgar y el índice de una mano la rótula y la movilizamos lateralmente y con la otra mano palpamos el espacio fémoro-rotuliano medial situado justo debajo del punto medio del borde medial de la rótula.
- De forma opcional se marca con un rotulador el borde medial de la rótula, para facilitar la técnica.
- Administrar anestésico local en la zona de punción.
- Inserción de la aguja: mientras se desplaza lateralmente la rótula (para abrir el espacio), se inserta la aguja de forma suave en el espacio fémoro-rotuliano medial, justo por debajo de la rótula hacia el punto medio de la rótula, a la vez que se va aspirando con la jeringa suavemente hasta la aparición de líquido intraarticular.
- Aspirar y extraer el máximo líquido posible.
- Tras extracción de líquido, si se va a realizar infiltración de medicación, administraremos la misma sin cambiar de aguja.
- Sacar la aguja, limpiar el orificio de punción.
- Cubrir el orificio con gasa o apósito estéril.
- Si se puede inmovilizar la articulación.
3.7.5 Procedimiento codo
- Administración de sedoanalgesia, si precisa.
- Colocación del paciente con el codo flexionado entre 70 y 90 grados, preferiblemente con el resto del brazo apoyado en una superficie (mesa), dejando el codo libre.
- Desinfectar con antiséptico la zona de punción.
- Localización del punto de punción: punto central del triángulo de anconeus (entre el epicóndilo lateral del húmero, la cabeza del radio y el olécranon). La aguja se debe dirigir medial y ligeramente anterior hacia la apófisis coronoides del cúbito a la vez que se va aspirando con la jeringa suavemente hasta aparición de líquido intraarticular.
- Aspirar y extraer el máximo líquido posible.
- Tras extracción de líquido, si se va a realizar infiltración de medicación, administraremos la misma sin cambiar de aguja.
- Sacar la aguja, limpiar el orificio de punción.
- Cubrir el orificio con gasa o apósito estéril.
- Si se puede inmovilizar la articulación.
3.7.6 Procedimiento hombro
- Administración de sedoanalgesia, si precisa.
- Colocación del paciente sentado en posición vertical con el brazo en ligera rotación externa y con la mano en de lap y la palma hacia arriba.
- Desinfectar con antiséptico la zona de punción.
- Localización del punto de punción: inferior y lateral a la apófisis coracoides. La dirección de la aguja es hacia posterior o posterior y ligeramente hacia superior y lateral a la vez que se va aspirando con la jeringa suavemente hasta la aparición de líquido intraarticular.
- Aspirar y extraer el máximo de líquido posible.
- Tras extracción de líquido, si se va a realizar infiltración de medicación, administraremos la misma sin cambiar de aguja.
- Sacar la aguja, limpiar el orificio de punción.
- Cubrir el orificio con gasa o apósito estéril.
- Si se puede inmovilizar la articulación.
- Quitarse los guantes y desechar todos los restos de material utilizado.
- Cubrir y ayudar al cliente a adoptar una posición cómoda.
- Lavarse las manos otra vez.
- Cumplimentación de registros enfermeros.
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