Los hemocultivos son una prueba diagnóstica destinada a detectar microorganismos en sangre, principalmente bacterias y hongos, identificar el agente causal y determinar su sensibilidad al tratamiento. Están indicados ante sospecha de sepsis, meningitis, endocarditis, neumonía, osteomielitis, pielonefritis u otras infecciones graves. Se recomienda obtener la muestra antes de iniciar el tratamiento antibiótico, preferentemente durante el pico febril, realizando 2 extracciones de lugares de venopunción diferentes y mediante una estricta técnica aséptica para evitar contaminaciones.
El urocultivo permite detectar una infección del tracto urinario (ITU), identificar las bacterias responsables y determinar el número de colonias. La recogida debe realizarse en un recipiente estéril, evitando la contaminación y recogiendo preferentemente la orina de mitad de micción, después de una correcta higiene genital. En pacientes con sonda urinaria, la muestra debe obtenerse mediante punción del punto específico de toma, nunca de la bolsa ni desconectando el catéter. El líquido cefalorraquídeo (LCR) se obtiene principalmente mediante punción lumbar para estudiar patologías del sistema nervioso central, como meningitis, encefalitis, hemorragia meníngea o enfermedades autoinmunes; la técnica requiere asepsia, consentimiento informado y una correcta posición del paciente.
Las muestras microbiológicas también incluyen heces, exudados cutáneos y secreciones respiratorias. El coprocultivo permite identificar microorganismos patógenos gastrointestinales y requiere evitar el contacto con agua u orina; para los oxiuros se utiliza el Test de Graham. Los exudados de heridas, oído, uretra, vagina, cuello uterino, conjuntiva y córnea deben recogerse con material adecuado y enviarse al laboratorio en las condiciones y tiempos establecidos. En las secreciones respiratorias, el esputo debe proceder de las vías respiratorias bajas y recogerse preferentemente por la mañana, mientras que los exudados nasofaríngeos y faringoamigdalares permiten identificar microorganismos bacterianos o víricos. En todos los casos son fundamentales la correcta recogida, identificación, conservación y transporte de las muestras para garantizar la fiabilidad del resultado.
