TEMA 1. EVALUACIÓN PRIMARIA DEL PACIENTE PEDIÁTRICO EN EL ÁMBITO URGENTE (ABCDE)


La valoración inicial del paciente pediátrico en urgencias constituye un proceso esencial para detectar de manera precoz situaciones de riesgo vital y establecer intervenciones inmediatas. El Triángulo de Evaluación Pediátrica (TEP) y el enfoque ABCDE son herramientas fundamentales que permiten una evaluación rápida, ordenada y basada en prioridades. El TEP, mediante la observación de la apariencia, respiración y circulación, ofrece una primera impresión del estado fisiológico del niño sin necesidad de contacto físico, mientras que el ABCDE profundiza en la valoración clínica de cada sistema vital, facilitando la toma de decisiones y el trabajo en equipo en contextos de emergencia.

El texto enfatiza la importancia de una actuación enfermera sistematizada, destacando el papel clave de la enfermería en la detección de signos de compromiso vital y en la ejecución de maniobras inmediatas como la aspiración de secreciones, administración de oxígeno, canalización de vías, control hemodinámico y monitorización neurológica. Cada componente del ABCDE —vía aérea, respiración, circulación, función neurológica y exposición— se aborda de manera secuencial, asegurando que no se avance sin estabilizar previamente los parámetros comprometidos. De esta forma, se garantiza una atención estructurada y segura, acorde con las guías internacionales (AAP, AHA y ERC).

Finalmente, la integración del TEP y el ABCDE permite orientar diagnósticos fisiopatológicos iniciales, como dificultad respiratoria, shock o fallo cardiopulmonar, y establecer prioridades clínicas que mejoran el pronóstico. El texto concluye con un caso clínico ilustrativo que evidencia cómo la aplicación coordinada de ambos métodos facilita una rápida identificación del compromiso vital y una intervención eficaz por parte del equipo de urgencias pediátricas.