Tema 1. Técnicas y procedimientos respiratorios.


Gafas Nasales

Es el sistema más usado para administrar oxígeno a bajos flujos. Aportan hasta un 44% de oxígeno. En este sistema de flujo bajo, el aire inspirado se mezcla con el aire ambiente. La concentración última de oxígeno inspirado se determina por la velocidad de flujo del oxígeno que circula por la cánula y por la profundidad y la rapidez de la respiración del paciente (volumen minuto).

Al aumentar el flujo de oxígeno en 1 l/min (a partir de 1 l/min), aumenta la concentración de oxígeno inspirado en aproximadamente un 4%.

Las gafas nasales consisten en unos tubos plásticos flexibles que se adaptan a las fosas nasales y que se mantienen sobre los pabellones auriculares.

Ventajas

Es barato, fácil de usar y en general muy bien tolerado.  Permite hablar, comer, dormir y expectorar sin interrumpir el aporte de O2.

Técnica

  1. Preparación del material: cánula nasal, fuente de oxígeno, pañuelos de papel.
  2. Lavado higiénico de manos.
  3. Informe al paciente de la técnica que va a realizar y solicite su colaboración.  Pídale que se suene la nariz.
  4. Conecte el extremo distal de la cánula a la fuente de oxígeno.
  5. Introduzca los dientes de la cánula en las fosas nasales.
  6. Pase los tubos de la cánula por encima de las orejas del paciente y ajuste la cánula con el pasador, de manera que éste quede por debajo de la barbilla. (Los tubos deben adaptarse a la cara y el cuello del paciente sin presiones ni molestias).
  7. Seleccione en el caudalímetro el flujo de oxígeno prescrito.