TEMA 1. VALORACIÓN DEL PACIENTE CON PROBLEMAS UROGENITALES


La valoración del aparato genitourinario comienza con la exploración física de los genitales externos, donde se observa si hay eritema, edema, aumento de temperatura local, secreciones anómalas (uretrales o vaginales, sugerentes de infecciones como clamidia o tricomoniasis), hematomas escrotales o testículo elevado. Se complementa con la palpación para detectar distensión vesical y la percusión de los ángulos costovertebrales en busca de dolor. Muchas patologías nefrourológicas cursan con dolor, cuya localización y características orientan el diagnóstico: disuria aguda en infecciones urinarias, dolor cólico irradiado en litiasis o dolor sordo no irradiado en tumores renales avanzados. Además, son clave los trastornos miccionales: poliuria, polaquiuria, oliguria, anuria, nicturia, incontinencia urinaria y tenesmo vesical, que se asocian a cuadros como infecciones, obstrucciones o hiperplasia benigna de próstata. Debido a la relación anatómica e inervación compartida con el aparato digestivo, son frecuentes síntomas acompañantes como náuseas, vómitos y anorexia.

La valoración se completa con exámenes de laboratorio y una anamnesis dirigida. En la orina se analizan olor, color, transparencia, densidad, pH, proteinuria y sedimento (hematíes, leucocitos, cilindros, bacterias), así como el urocultivo, cuya técnica de recogida y recuento de colonias varían según la edad y el método (punción suprapúbica, sondaje, muestra de mitad de micción, etc.). En sangre, la función renal se estima principalmente mediante urea (10–40 mg/100 mL, menos específica) y creatinina (0,5–1,3 mg/100 mL, más fiable), que aumentan cuando el riñón no depura correctamente. Finalmente, la anamnesis debe incluir preguntas sobre frecuencia miccional, dificultad para aguantar la orina, presencia de incontinencia, dolor o escozor al orinar y cambios en olor, color o presencia de sangre en la orina, ya que estos datos, junto con la exploración física y las pruebas complementarias, permiten orientar el diagnóstico genitourinario.