El aumento de pacientes con cáncer está acompañado en la actualidad, por una mayor supervivencia, debida, entre otros factores, a la mejora e incremento de los agentes quimioterápicos y de su alta agresividad, así como de las innovaciones en el tratamiento del cáncer (inmunoterapia, etc.). Debido a esto, los servicios de Urgencias se encuentran con las crecientes complicaciones secundarias a los tratamientos, lo que hace que el personal de enfermería de estos servicios deba estar en continua actualización para un mejor manejo de estos pacientes.
Se debe saber diferenciar a los pacientes terminales de aquellos que se encuentran en un estadio avanzado de su enfermedad, con pocas posibilidades de curación pero que son capaces de responder a tratamientos específicos que no han sido aplicados y podrían aumentar la supervivencia y/o mejorar la calidad de vida si resultan eficaces.
