La sectorización del terreno es una herramienta táctica esencial en la gestión de Incidentes con Múltiples Víctimas (IMV). Consiste en dividir el área de intervención en zonas específicas, diferenciadas por niveles de riesgo, funciones y control de accesos. Esta organización estructurada reduce el caos, optimiza recursos, protege al personal y mejora la eficiencia en la asistencia y evacuación de víctimas. La sectorización es dinámica, adaptándose a la naturaleza del incidente y la evolución de los riesgos, por lo que debe ser revisada continuamente por el jefe del dispositivo sanitario en coordinación con el Puesto de Mando Avanzado (PUMA) y otros actores como bomberos, fuerzas de seguridad y servicios especializados.
Objetivos principales:
-
Garantizar la seguridad del personal operativo separando áreas de alto riesgo de zonas asistenciales.
-
Canalizar el flujo de víctimas evitando interferencias y congestiones.
-
Facilitar el mando y control organizando recursos por función y prioridad.
-
Reducir tiempos de atención y evacuación para mejorar la supervivencia.
-
Establecer una estructura ordenada para recursos materiales, humanos y logísticos.
Las zonas principales en la sectorización táctica son:
1. Zona Caliente (Zona Cero o de Riesgo Inmediato):
Es el área de impacto directo con riesgos activos como fuego, explosiones, estructuras colapsadas o contaminación química. El acceso es muy restringido a equipos especializados (bomberos, NBQ, policía táctica). Las funciones incluyen la localización y extracción de víctimas, contención de riesgos y evaluación técnica. No se realiza atención sanitaria prolongada aquí, sólo rescates rápidos hacia la zona tibia.
2. Zona Tibia (Zona Operativa y de Triaje Primario):
Zona de riesgo moderado justo fuera del núcleo peligroso. Aquí se realiza el triaje primario para clasificar rápidamente a las víctimas según gravedad, descontaminación en incidentes CBRN y estabilización inicial (control de hemorragias, vía aérea, inmovilización). El personal está protegido con equipos de protección adecuados, y se usan carpas de triaje y duchas descontaminantes.
3. Zona Fría (Zona de Seguridad y Asistencia):
Área segura y base operativa para atención médica y coordinación. Alberga el Puesto Médico Avanzado (PMA) para estabilización y triaje avanzado, el Puesto de Mando Avanzado (PUMA) para coordinación, y áreas logísticas y de descanso. Aquí trabajan médicos, enfermeros, psicólogos, coordinadores y voluntarios.
4. Área de Socorro (Atención Humanitaria y Psicosocial):
Subzona dentro de la zona fría destinada a víctimas indirectas o emocionalmente afectadas. Se ofrece soporte vital básico y avanzado, atención psicosocial, hidratación, alimentación y reunificación familiar. Está dirigida a personas en estado de shock, familiares, menores o heridos leves. Su gestión corresponde a Cruz Roja, psicólogos de emergencias, ONGs y protección civil.
5. Área de Salvamento (Rescate Técnico Especializado):
Zona para labores técnicas complejas como extracción y apuntalamiento de estructuras. Equipos USAR, bomberos e ingenieros intervienen aquí. Se realiza el primer triaje en una zona intermedia llamada “Nido de heridos”. Sanitaros pueden aplicar medidas básicas para salvar vidas, como control de hemorragias o analgesia para facilitar rescates. La coordinación con zonas caliente y tibia es vital.
6. Área Base (Zona de Apoyo y Reserva Operativa):
Ubicada fuera del radio inmediato del incidente, es el punto de almacenamiento y distribución de suministros, descanso y briefing de equipos, mantenimiento y logística. Se instalan carpas logísticas, generadores y puntos de conexión satelital.
