En España, la administración de medicamentos en urgencias está regulada por un marco legal que combina normativas como el Real Decreto Legislativo 1/2015, el RD 954/2015, el RD 1718/2010 y la Ley 41/2002, junto con el Código Deontológico de Enfermería. La prescripción médica es requisito para la mayoría de fármacos, pudiendo ser verbal solo en situaciones de riesgo vital, siempre con registro y validación posterior. La responsabilidad enfermera implica verificar indicación, dosis, vía y paciente, evitando la ejecución de órdenes dudosas y actuando bajo protocolos validados cuando la urgencia lo requiera. La prescripción enfermera, reconocida en el RD 1302/2018, permite la indicación de ciertos medicamentos y productos sanitarios sin receta médica, dentro de guías y protocolos aprobados.
En casos donde el paciente no puede consentir —por pérdida de conciencia u otras causas—, la Ley 41/2002 (art. 9.2.a) autoriza intervenciones inmediatas para preservar la vida o evitar daños graves, sin necesidad de consentimiento previo. En menores, el consentimiento varía según la edad: los menores de 12 años requieren autorización de tutores; entre 12 y 16 años se les informa y escucha, pero deciden los representantes; a partir de los 16, pueden consentir por sí mismos. La documentación de cada actuación es esencial para garantizar trazabilidad y seguridad, especialmente con medicamentos de alto riesgo, que requieren doble verificación y medidas adicionales según la Estrategia de Seguridad del Paciente del SNS.
En pediatría, es habitual el uso off-label, que exige justificación clínica, evidencia bibliográfica, consentimiento informado y registro en la historia, mientras que el uso compasivo de medicamentos no autorizados se rige por el RD 1015/2009, con autorización de la AEMPS, salvo urgencias vitales en las que se permite su administración inmediata con notificación posterior. En todos los casos, la práctica enfermera en urgencias debe integrar rapidez, seguridad, legalidad y ética, apoyándose en protocolos, formación continua y sistemas de prescripción asistida para minimizar errores y proteger al paciente.
