TEMA 11. DIVERTICULITIS AGUDA


La diverticulitis es la inflamación o infección de los divertículos colónicos, principalmente en el colon sigmoide, y su incidencia aumenta con la edad. La enfermedad puede ser no complicada, con engrosamiento de la pared colónica y trabeculación de la grasa pericólica, o complicada, asociada a abscesos, fístulas, perforación u obstrucción intestinal. La clasificación quirúrgica de Hinchey diferencia desde diverticulitis simple o flemonosa hasta formas graves con peritonitis purulenta o fecaloidea. Los principales factores de riesgo incluyen dieta baja en fibra, obesidad, sedentarismo y uso de AINEs u opioides.

La etiología está relacionada con la debilidad de la pared intestinal por envejecimiento y baja ingesta de fibra, y los patógenos implicados son principalmente bacterias anaerobias (Bacteroides, Clostridium, Fusobacterium), E. coli y Streptococcus. Clínicamente, la diverticulitis se manifiesta con dolor en el cuadrante inferior izquierdo, fiebre, leucocitosis, náuseas, vómitos y alteraciones del hábito intestinal. La progresión puede llevar a sepsis, abscesos o peritonitis difusa. Además, los divertículos son la causa más frecuente de hemorragia digestiva baja, especialmente en el colon derecho. El diagnóstico definitivo se realiza mediante ecografía o TAC abdominal con contraste, este último considerado el gold standard.

El tratamiento depende de la gravedad. La diverticulitis no complicada se maneja con reposo intestinal y antibioterapia, pudiendo ser ambulatorio o requerir hospitalización en pacientes mayores o con comorbilidad. La diverticulitis complicada requiere ingreso, antibioterapia de amplio espectro, sueroterapia y, en ocasiones, drenaje percutáneo o cirugía. El rol de enfermería incluye monitorización de signos vitales y balance hídrico, control del dolor, administración de medicación, preparación quirúrgica, educación sobre dieta rica en fibra y signos de alarma, y planificación de cuidados estructurados según NANDA, NOC y NIC. En estos pacientes están contraindicados los enemas y la colonoscopia durante la fase aguda.