1. EL PRINCIPIO DE AUTONOMÍA DEL PACIENTE
El respeto a la autonomía se refiere a la obligación de un médico de respetar las preferencias del paciente y tomar decisiones de acuerdo con los valores y creencias de este. El cuidado sanitario centrado en el paciente le coloca en el centro del proceso de toma de decisiones, en lugar de como un receptor de una decisión médica. La aplicación de este principio durante la parada cardiaca donde el paciente a menudo es incapaz de comunicar sus preferencias es difícil.
2. EL PRINCIPIO DE BENEFICENCIA
La beneficencia implica que las intervenciones deben beneficiar al paciente, tras valoración del riesgo relevante y del beneficio.
Existen recomendaciones clínicas basadas en la evidencia para ayudar a los profesionales sanitarios a decidir qué estrategias de tratamiento son las más apropiadas.
3. EL PRINCIPIO DE NO MALEFICENCIA
La RCP se ha convertido en la norma para la mayoría de los pacientes con enfermedades agudas con amenaza vital. La RCP es, sin embargo, un procedimiento invasivo con una baja probabilidad de éxito. Así pues, la RCP no debería ser realizada en casos fútiles. Es difícil definir la futilidad de un modo que sea preciso, prospectivo y aplicable a la mayoría de los casos.
4. EL PRINCIPIO DE JUSTICIA Y EQUIDAD
La justicia implica que los recursos sanitarios sean distribuidos equitativamente y limpiamente, independientemente del estatus social del paciente, en ausencia de discriminación, con el derecho de todo individuo a recibir el estándar de cuidados actual.
5. FUTILIDAD MÉDICA
La resucitación se considera fútil cuando las posibilidades de supervivencia con buena calidad de vida son mínimas.
La decisión de no intentar la resucitación no requiere el consentimiento del paciente o de sus allegados, quienes a menudo tienen esperanzas poco realistas. Los que toman las decisiones tienen el deber de consultar al paciente o a un representante si el paciente está incapacitado, según una “política clara y accesible”.
Algunos países permiten decisiones previas de no realizar RCP mientras que en otros países o religiones la decisión de no realizar RCP no está permitida o se considera ilegal. Existe una falta de coherencia en términos tales como “no intentar resucitación (NIR)”, “no intentar resucitación cardiopulmonar (NIRCP)” o “permitir la muerte natural (PMN)”. Esta utilización confusa de acrónimos puede generar malentendidos en legislación y jurisdicción nacionales.
6. VOLUNTADES ANTICIPADAS
Las voluntades anticipadas son decisiones sobre el tratamiento tomadas previamente por un individuo para el caso de que sea incapaz de participar directamente en la toma de decisiones médicas en algún momento del futuro. Se requieren revisiones periódicas de las voluntades para asegurar que se reflejan con exactitud los deseos y circunstancias actuales el paciente.
El estado legal de las voluntades anticipadas en la legislación nacional de los países europeos es muy dispar.
7. CUIDADOS CENTRADOS EN EL PACIENTE
La creciente a central en el paciente los cuidados sanitarios exigen que busquemos entender la perspectiva del superviviente de la parada cardiaca. Esto requiere un compromiso adicional para trabajar juntos con la gente, con los supervivientes de la parada cardiaca y sus familiares como compañeros en este proceso.
8. PARADA CARDIACA EXTRAHOSPITALARIA
La decisión de iniciar o abandonar la RCP es difícil fuera del hospital como consecuencia de la falta de información suficiente sobre los deseos y valores del paciente, comorbilidades y estado de salud basal.
9. NO INICIACIÓN O FINALIZACIÓN DE LA CPR
Traslado al hospital con RCP en curso
Los profesionales sanitarios deberían considerar no iniciar o finalizar la RCP en niños y adultos cuando:
- No se puede garantizar la seguridad del reanimador.
- Existe una lesión mortal evidente o muerte irreversible.
- Se dispone de una voluntad anticipada válida.
- Existe otra evidencia convincente de que iniciar o continuar la RCP estaría en contra de los valores y preferencias del paciente o sea considerada fútil.
- Haya asistolia de más de 20 minutos a pesar de SVA continuado, en ausencia de una causa reversible.
- Tras interrumpir la RCP, debería considerarse la posibilidad de soporte continuado de la circulación y traslado a un centro especializado con la perspectiva de donación de órganos.
Los profesionales sanitarios deberían considerar el traslado al hospital con RCP en curso cuando, en ausencia de los criterios de finalización de la RCP mencionados anteriormente, concurran uno o más de los siguientes:
- Parada presenciada por el SEM.
- RCE en cualquier momento.
- TV/FV como ritmo de presentación.
- Presunta causa reversible (p.ej. cardiaca, tóxica, hipotermia).
