TEMA 12. ISQUEMIA INTESTINAL


La isquemia intestinal ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia el intestino es insuficiente, afectando distintos segmentos según las arterias implicadas. Se clasifica en isquemia mesentérica aguda (IMA), isquemia mesentérica crónica o angina intestinal y colitis isquémica (CI), todas requiriendo un manejo multidisciplinario y cuidados de enfermería especializados.

La IMA es una urgencia médica con riesgo de necrosis intestinal y sepsis. Sus factores de riesgo incluyen arritmias, aterosclerosis y trombofilias. Se diagnostica mediante angio-TAC y laboratorios como lactato y leucocitosis. El tratamiento combina reanimación, revascularización y cirugía si hay necrosis, mientras que la enfermería monitoriza signos vitales, controla el dolor, administra fluidos y medicamentos, y previene complicaciones.

La angina intestinal se produce por estenosis u oclusión arterial crónica, causando dolor posprandial, pérdida de peso y alteraciones digestivas. Se diagnostica con angio-TAC o Doppler, y su tratamiento incluye control cardiovascular, nutrición, angioplastia o cirugía abierta. Los cuidados de enfermería incluyen valoración de síntomas, apoyo nutricional, educación del paciente y preparación para procedimientos.

La CI es la forma más frecuente, causada por hipoperfusión del colon, y se manifiesta con dolor abdominal, rectorragia y urgencia defecatoria. Se confirma con TAC, colonoscopia y laboratorio. El tratamiento conservador incluye reposo intestinal, fluidoterapia, nutrición progresiva y antibióticos; el quirúrgico se reserva para necrosis o peritonitis. La enfermería realiza monitorización, manejo del dolor, prevención de complicaciones y educación al paciente y familiares.

En todos los tipos, la intervención de enfermería es esencial para detección temprana, soporte clínico y nutricional, prevención de complicaciones y educación, mejorando el pronóstico y la recuperación del paciente.