La dotación de personal en las unidades asistenciales de urgencias y emergencias constituye un factor determinante para garantizar la eficacia, rapidez y seguridad de la respuesta sanitaria. Su composición varía en función del tipo de ambulancia (Soporte Vital Básico, Avanzado o unidades especiales), la gravedad del caso y la normativa vigente, como el Real Decreto 836/2012 en España. La coordinación entre los distintos perfiles profesionales —Técnico en Emergencias Sanitarias (TES), enfermero/a y médico/a—, junto con la tecnología disponible, define la capacidad resolutiva del sistema prehospitalario y la calidad asistencial que se brinda desde el lugar del incidente hasta el hospital.
El Técnico en Emergencias Sanitarias (TES) es la base operativa de todas las unidades, encargado de la conducción, la logística, la inmovilización y el soporte vital básico. El enfermero/a de emergencias aporta competencias clínicas avanzadas como la monitorización, la canalización venosa o el manejo de ventilación no invasiva, actuando como nexo entre el TES y el médico. Por su parte, el médico/a de emergencias asume la responsabilidad diagnóstica y terapéutica, aplicando técnicas invasivas y coordinando la atención clínica global. Según la normativa, las ambulancias tipo A1 y A2 cuentan con al menos un TES, las de Soporte Vital Básico (B) con dos TES, y las de Soporte Vital Avanzado (C) con un médico, un enfermero y un TES, estructura que se replica en unidades aéreas.
El éxito en la organización y coordinación del equipo sanitario depende de una jerarquía clara, comunicación efectiva y liderazgo en la escena. Cada miembro debe conocer su rol y responsabilidades, evitando solapamientos y garantizando la continuidad asistencial. La formación continua en protocolos, trabajo en equipo y gestión del estrés es esencial para mantener la competencia profesional. Además, la aplicación de guías clínicas basadas en la evidencia permite ofrecer una atención homogénea, segura y de calidad, consolidando un modelo asistencial eficiente y centrado en el paciente.
