El trasplante de progenitores hemopoyéticos (TPH) es una técnica terapéutica utilizada para regenerar el tejido hemopoyético cuya función es insuficiente, bien por una enfermedad primaria de la médula ósea o por haber recibido un tratamiento quimio y/o radioterápico intensivo. En líneas generales las complicaciones del TPH se clasifican atendiendo al periodo de presentación, considerándose tres fases: fase de acondicionamiento y aplasia medular, fase postrasplante inmediata y tardía.
