Las urgencias por síndrome de intestino irritable (SII) se caracterizan por dolor abdominal recurrente asociado a alteraciones del hábito intestinal (diarrea, estreñimiento o mixto) sin enfermedad orgánica subyacente. Los brotes agudos suelen presentarse con dolor, distensión, flatulencias, náuseas y cambios en el ritmo intestinal, siendo más frecuente el patrón de estreñimiento alternado con diarrea. El diagnóstico diferencial es clave para descartar cuadros graves como apendicitis, enfermedad inflamatoria intestinal, obstrucción o isquemia. El tratamiento incluye control de síntomas mediante antiespasmódicos, manejo de hinchazón y diarrea o estreñimiento, dieta adecuada y educación del paciente sobre hábitos alimentarios, estrés y psicoterapia si es necesario. La enfermería se centra en administración de medicación, manejo del dolor y ansiedad, y enseñanza sobre la enfermedad y prevención de complicaciones.
La diarrea aguda funcional se define como la emisión de más de tres deposiciones diarias de menor consistencia durante menos de dos semanas, y se clasifica en acuosa no inflamatoria o inflamatoria. La etiología más frecuente es infecciosa, aunque también puede deberse a fármacos, radiaciones o enfermedad inflamatoria. La clínica incluye dolor abdominal tipo cólico, vómitos y signos de deshidratación. El tratamiento prioritario es la rehidratación oral o intravenosa, dieta progresiva, control sintomático con antidiarreicos y antibióticos en casos seleccionados. La enfermería se encarga de la monitorización de signos vitales, manejo de líquidos y medicación, y educación sobre hidratación, dieta y signos de alarma.
El estreñimiento agudo se caracteriza por menos de tres deposiciones semanales con esfuerzo o heces duras y es frecuente en pacientes ancianos, inmovilizados o con patología neurológica. Puede ser secundario a fármacos, hipocalemia u obstrucción intestinal. La evaluación incluye anamnesis detallada, exploración física y pruebas complementarias según necesidad. El tratamiento se individualiza e incluye laxantes osmóticos, enemas o desimpactación digital en casos de impactación fecal. La enfermería participa en la administración de tratamientos, control del dolor y confort, educación sobre hábitos intestinales y seguimiento para prevenir recurrencias o complicaciones.
Las intervenciones enfermeras comunes en estos cuadros incluyen monitorización de signos vitales, manejo del dolor, administración de medicación y líquidos, disminución de la ansiedad y enseñanza al paciente sobre la enfermedad, tratamiento y prevención de complicaciones.
