TEMA 15. INTOXICACIONES GASTROINTESTINALES Y URGENCIAS TÓXICAS


Las intoxicaciones por vía digestiva son una causa frecuente de atención en urgencias, originadas por ingestas accidentales (niños, ancianos, discapacitados) o intentos autolíticos, siendo los fármacos, sustancias cáusticas, productos naturales y drogas recreativas los tóxicos más comunes. Su manejo requiere actuación rápida, protocolizada y multidisciplinar, con un rol central de enfermería en evaluación, estabilización y monitorización. Los síntomas varían según el tóxico e incluyen manifestaciones gastrointestinales (náuseas, vómitos, dolor abdominal, disfagia), sistémicas (neurológicas, cardiovasculares, respiratorias, metabólicas) y signos de alarma como shock o perforación.

El manejo inicial se basa en el protocolo ABCDE: asegurar vía aérea, mantener ventilación y oxigenación, monitorizar circulación y perfusión, valorar estado neurológico y examinar exposición de lesiones o intoxicaciones cutáneas. La descontaminación digestiva puede incluir carbón activado en toxicos adsorbibles ingeridos recientemente, y, en casos seleccionados, lavado gástrico bajo condiciones controladas. Algunos pacientes requieren antídotos específicos, cuyo uso debe estar protocolizado y supervisado por personal capacitado.

El papel de enfermería es crucial en todas las fases: valoración inicial y triaje rápido, identificación del tóxico, monitorización continua de signos vitales, ECG, estado neurológico y líquidos, asistencia en procedimientos de descontaminación, preparación y administración de antídotos o fármacos IV, control de diuresis y soporte psicológico, especialmente en intentos autolíticos. Además, incluye educación y prevención sobre almacenamiento seguro de sustancias, uso responsable de medicamentos y vigilancia de factores de riesgo.

Las intervenciones de enfermería más importantes son monitorización de signos vitales, punción intravenosa, terapia y control de líquidos, administración de medicación, sondaje gastrointestinal, enseñanza sobre medicamentos y riesgos, y vigilancia neurológica para asegurar un manejo seguro y eficaz del paciente intoxicado.