TEMA 15. RCP GESTANTES


La reanimación cardiopulmonar (RCP) en la embarazada sigue los mismos principios básicos que en la población general, pero requiere adaptaciones específicas debido a los cambios fisiológicos y anatómicos propios de la gestación. El aumento del consumo de oxígeno, la disminución de la reserva pulmonar, el mayor riesgo de broncoaspiración y la compresión de los grandes vasos por el útero grávido favorecen una rápida descompensación durante la parada cardiorrespiratoria. Por ello, la RCP debe iniciarse de forma inmediata, manteniendo compresiones torácicas de alta calidad y asegurando una adecuada oxigenación desde los primeros momentos.

Una de las medidas fundamentales es el desplazamiento uterino manual hacia la izquierda para aliviar la compresión aortocava y mejorar el retorno venoso durante las maniobras de reanimación. La desfibrilación debe realizarse sin modificaciones respecto a la población general y nunca debe retrasarse por el embarazo. Además, es esencial identificar y tratar las causas reversibles, incluyendo las clásicas 4H y 4T, así como las 4P obstétricas: preeclampsia/eclampsia, sepsis puerperal, complicaciones placentarias o uterinas y miocardiopatía periparto. El manejo de la vía aérea suele ser más complejo debido al edema de las vías respiratorias, por lo que se recomienda una intubación precoz por personal experimentado.

Cuando no se consigue la recuperación de la circulación espontánea tras varios minutos de RCP efectiva y la gestación supera las 20 semanas, debe considerarse la realización de una cesárea perimortem o histerotomía de reanimación. Su principal objetivo es mejorar la reanimación materna mediante la liberación de la compresión vascular causada por el útero, aumentando así la eficacia hemodinámica de la RCP. Durante todo el proceso, la prioridad absoluta es la supervivencia materna, ya que el bienestar fetal depende directamente de ella. La actuación coordinada de un equipo multidisciplinar formado por especialistas en reanimación, obstetricia, anestesiología y neonatología resulta esencial para optimizar los resultados maternos y fetales.