La insuficiencia renal aguda (IRA) es un síndrome clínico, de etiología diversa, que se caracteriza por un deterioro brusco de la función renal. Para el correcto funcionamiento renal son necesarias una adecuada perfusión sanguínea, integridad del parénquima renal y vías excretoras permeables. La alteración súbita de cualquiera de estos elementos puede ocasionar IRA.
Las manifestaciones clínicas estarán relacionadas principalmente con el aumento de la concentración de los productos nitrogenados (urea y creatinina), alteraciones de la volemia (sobrecarga hídrica, hipovolemia), alteraciones hidroelectrolíticas (hiperpotasemia, hipermagnesemia, hipo o hipercalcemia) y alteraciones del equilibrio ácido base. El tratamiento incluirá medidas generales para corregir el síndrome clínico y resolución de la causa.
