TEMA 2. URGENCIAS ÓTICAS


2.1 OTALGIA-OTODINIA

La otalgia se define como el dolor referido o localizado en la región auricular, independiente de su origen anatómico. Se clasifica en dos categorías clínicas:

  • Otalgia primaria (otodinia): dolor generado por una lesión o patología intraauricular, ya sea en el oído externo, medio o interno.
  • Otalgia secundaria (referida): dolor percibido en el oído sin lesión auricular evidente, provocado por la convergencia de fibras nerviosas somáticas y viscerales de estructuras adyacentes (dentición, faringe, senos paranasales, cuello o tumores de cabeza y cuello).

 

2.1.1 Etiología

A. Otalgia primaria (otodinia)

Se origina por afectación directa de estructuras del oído:

  • Otitis externa aguda o crónica: inflamación bacteriana, micótica o traumática del conducto auditivo externo.
  • Otitis media aguda (OMA): inflamación e infección del oído medio, frecuente en niños.
  • Perforación timpánica: traumática, iatrogénica o secundaria a infección.
  • Impactación ceruminosa: genera irritación mecánica y dolor.
  • Miringitis bullosa o hemorrágica: inflamación de la membrana timpánica con vesículas.
  • Neoplasias de oído externo o medio: carcinoma de conducto auditivo externo, colesteatoma.
  • Traumatismos y cuerpos extraños.

 

B. Otalgia secundaria (referida)

Se produce por dolor proyectado a través de nervios compartidos:

  • Nervio trigémino (V3): dolor referido por articulación temporo-mandibular (ATM), dentición, sinusitis maxilar.
  • Nervio glosofaríngeo (IX): faringitis, amigdalitis, carcinoma de base de lengua.
  • Nervio vago (X): patologías laríngeas, faríngeas, tumores.
  • Cervicales superiores (C2-C3): artrosis cervical, neuralgia occipital.
  • Neoplasias de cabeza y cuello: especialmente cáncer de laringe, base de lengua, nasofaringe.

 

La otalgia referida representa hasta un 50 % de las consultas en adultos con dolor auricular sin hallazgos otológicos.

 

2.1.2 Fisiopatología

El dolor ótico surge de la activación de nociceptores y transmisión a través de una red neural compleja:

  • Otalgia primaria:
  • Otalgia referida:
    • Inflamación → liberación de mediadores químicos (prostaglandinas, bradicinina, histamina).
    • Presión intratimpánica elevada → distensión de membrana y fibras sensitivas.
    • Lesión mecánica directa (trauma, cuerpos extraños).
    • Dolor proyectado debido a la convergencia de aferentes viscerales y somáticos en el núcleo trigéminoespinal y núcleos de los nervios craneales IX y X.
    • La ATM comparte fibras sensitivas con el nervio auriculotemporal (V3), lo que explica el dolor referido en disfunciones temporomandibulares.
    • Patologías dentales o faríngeas estimulan fibras aferentes convergentes hacia el ganglio de Gasser o núcleo ambiguo → percepción de dolor auricular.

 

2.1.3 Exploración física

La exploración física se compone de inspección, palpación y otoscopia, complementada con evaluación de estructuras adyacentes, para identificar hallazgos locales, signos de alarma y orientar el diagnóstico etiológico.

A. Inspección

  • Evaluar pabellón auricular: eritema, edema, lesiones cutáneas, secreciones, traumatismos.
  • Presencia de deformidades, masas preauriculares o retroauriculares.

 

B. Palpación

  • Dolor a la tracción del pabellón o presión del trago → sugestivo de otitis externa.
  • Palpación de ATM y músculos maseteros y temporal.
  • Exploración cervical: linfadenopatías, dolor local o irradiado.

 

C. Otoscopia

  • Conducto auditivo externo: eritema, edema, secreción purulenta o fúngica, cuerpos extraños.
  • Membrana timpánica: color, integridad, abombamiento, retracción, perforación.
  • Movilidad timpánica (pneumatoscopia).

 

D. Exploración complementaria

  • Evaluar cavidad oral, faringe, dentición.
  • Pruebas de audición básica (tono, Rinne y Weber).

 

2.1.4  Manifestaciones clínicas

 

 

2.1.5 Tratamiento

El tratamiento se compone de manejo sintomático, terapéutica específica según la etiología y criterios de derivación según la gravedad clínica y presencia de signos de alarma.

 

Manejo sintomático

           o    Analgesia: paracetamol o AINE según intensidad.

           o    Control de fiebre y signos inflamatorios.

Etiología específica

           o    Otitis externa: limpieza del conducto, gotas óticas antibióticas con o sin corticosteroides.

           o    Otitis media aguda: antibióticos según edad, riesgo y microorganismo predominante (amoxicilina primera línea).

           o    Otalgia referida: tratamiento de la causa primaria (ATM, dental, faringe, sinusitis).

 

Alerta y derivación

           o    Signos de alarma: otalgia intensa persistente, parálisis facial, secreción hemática, vértigo, fiebre >38.5 °C.

           o    Requiere derivación urgente a ORL o técnicas avanzadas de imagen.

 

2.1.6 Complicaciones

  • Perforación timpánica y pérdida auditiva transitoria o permanente.
  • Mastoiditis aguda y osteomielitis de peñasco.
  • Otitis externa necrotizante (especialmente en inmunocomprometidos).
  • Abscesos peri o retroauriculares.
  • Diseminación sistémica o complicaciones intracraneales (meningitis, abscesos cerebrales).

 

2.1.7 Intervenciones de enfermería

Administración de medicación: ótica (NIC 2308)

  • Aplicar medicación ótica prescrita con técnica aséptica.
  • Asegurar correcta dosificación y verificar alergias o contraindicaciones.
  • Documentar administración y respuesta del paciente.

 

Administración de analgésicos (NIC 2210)

  • Administrar analgésicos prescritos según indicación médica para el alivio del dolor.
  • Monitorizar respuesta del paciente al fármaco y registrar efecto terapéutico.
  • Vigilar signos de reacciones adversas o efectos secundarios.
  • Documentar la administración y la eficacia del tratamiento, informando al equipo médico de cualquier falta de respuesta.

 

Manejo del dolor: agudo (NIC: 1410)

  • Realizar valoración integral del dolor (intensidad, localización, factores agravantes  o atenuantes).
  • Ajustar plan de cuidados de acuerdo con cambios en el dolor.
  • Colaborar con el equipo para manejo multimodal del dolor.

 

Vigilancia (NIC 6650)

  • Realizar monitorización continua de signos y síntomas.
  • Registrar niveles de dolor tras intervenciones administrativas o no farmacológicas.
  • Observar posibles signos de complicaciones (fiebre, síntomas neurológicos, empeoramiento doloroso).

 

2.2 OTITIS

La otitis es la inflamación del oído, que puede afectar el oído externo, medio o interno. Se clasifica según la localización anatómica y el curso clínico:

1. Otitis Externa (OE)

  • Infección del conducto auditivo externo, frecuentemente bacteriana (Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus).
  • Factores predisponentes: humedad prolongada, trauma local, uso de dispositivos auditivos, dermatitis atópica.

 

Otitis Externa Maligna/Necrotizante

  • Forma grave de otitis externa, generalmente en pacientes diabéticos o inmunocomprometidos.
  • Caracterizada por extensión a tejidos profundos y riesgo de osteomielitis del peñasco.

 

2. Otitis Media Aguda (OMA)

  • Inflamación súbita del oído medio, frecuentemente bacteriana (Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Moraxella catarrhalis).
  • Factores predisponentes: disfunción de trompa de Eustaquio, infecciones respiratorias altas, alergias, exposición al humo de tabaco.

 

3. Otitis Media con Derrame (OME)

  • Presencia de líquido en el oído medio sin signos agudos de infección.

 

4. Otitis Media Crónica y Colesteatoma

  • Inflamación persistente del oído medio con riesgo de erosión ósea y formación de saco de colesteatoma.
  • Factores de riesgo: infecciones repetidas, perforaciones timpánicas recurrentes, retracciones de la membrana timpánica.
  • Criterios de sospecha: otorrea crónica, hipoacusia progresiva, presencia de saco de colesteatoma.

 

 

  Imagen 1: Anatomía del oído. https://www.nidcd.nih.gov/es/espanol/como-oimos

 

La otitis es una causa frecuente de consulta en urgencias y atención primaria, especialmente en pediatría y adultos jóvenes. La evaluación temprana es clave para evitar complicaciones graves.

 

2.2.1 Etiología

Otitis Externa (OE)

  • Infecciones bacterianas: Pseudomonas aeruginosa, Staphylococcus aureus.
  • Infecciones fúngicas (otomicosis): Aspergillus, Candida.
  • Factores predisponentes: humedad prolongada, trauma por manipulación, dispositivos auditivos, dermatitis atópica.

 

Otitis Media (OM)

  • Bacteriana: Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Moraxella catarrhalis.
  • Viral: rinovirus, virus sincitial respiratorio, influenza.
  • Factores predisponentes: disfunción de trompa de Eustaquio, antecedentes de resfriado, alergias, tabaquismo pasivo en niños.

 

Otitis Interna (Laberintitis)

  • Secundaria a infección viral o bacteriana del oído medio o sistémica.
  • Traumatismos o exposición a ototóxicos.

 

En urgencias, la distinción rápida entre OE, OM y laberintitis es crucial para manejo adecuado y derivación.

 

2.2.2 Fisiopatología

Otitis Externa

  • Ingreso de bacterias o hongos al conducto auditivo → inflamación local → dolor, eritema, edema y prurito.

 

Otitis externa maligna/necrotizante

  • Infección agresiva por Pseudomonas aeruginosa en pacientes inmunocomprometidos → extensión a tejidos profundos y hueso → dolor intenso, edema y riesgo de parálisis facial.

 

Otitis media aguda (OMA)

  • Disfunción de trompa de Eustaquio → acumulación de secreciones → proliferación bacteriana → inflamación del oído medio → dolor, presión timpánica, posible perforación y otorrea.

 

Otitis media con derrame (OME):

  • Acumulación de líquido seroso o mucoso sin infección aguda → hipoacusia conductiva y sensación de plenitud ótica; riesgo de evolución a infección aguda o crónica.

 

Otitis media crónica y colesteatoma:

  • Inflamación persistente → formación de saco de colesteatoma → erosión ósea y riesgo de mastoiditis crónica, laberintitis, parálisis facial, trombosis del seno lateral y meningitis otógena.

 

2.2.3 Exploración física

La exploración física en pacientes con otitis debe ser sistemática y dirigida a identificar hallazgos locales, signos de alarma y orientar la conducta diagnóstica inmediata, especialmente en el contexto de urgencias y emergencias.

 

Inspección y palpación:

  • OE: eritema del conducto, edema, secreción purulenta o fúngica, dolor a la presión del trago o al mover el pabellón.
  • OM: membrana timpánica abombada, eritematosa, disminución de movilidad a la neumatoscopia.
  • Laberintitis: signos neurológicos asociados, inestabilidad, nistagmo.

 

Otoscopia:

  • Evaluar integridad y color de la membrana timpánica, presencia de perforación, burbujas de líquido u otorrea.

 

Complementaria en urgencias:

  • Pruebas básicas de audición (Rinne y Weber).
  • Valoración neurológica ante síntomas vestibulares.

 

2.2.4 Manifestaciones clínicas

 

2.2.5 Tratamiento

El tratamiento de la otitis en urgencias se compone de manejo sintomático, terapia específica según etiología y criterios de derivación según gravedad clínica y signos de alarma.

Manejo sintomático

  • Analgesia: paracetamol, AINEs, opioides en casos severos.
  • Control de fiebre y reposo relativo.

 

Terapia específica

  • OE: limpieza del conducto, gotas antibióticas con o sin corticoides tópicos, secado del canal auditivo.
  • OM bacteriana: antibióticos sistémicos según edad, comorbilidades y gravedad, manejo sintomático en OM viral.
  • Laberintitis: tratamiento de soporte, hidratación, antivertiginosos y derivación a ORL.

 

Derivación y seguimiento

  • Signos de alarma: fiebre alta persistente, perforación timpánica con secreción, hipoacusia súbita, parálisis facial, signos neurológicos.

 

2.2.6 Complicaciones

1. Otitis Externa

  • Incluye: Otitis externa maligna/necrotizante.
  • Complicaciones posibles:
    • Celulitis peri‑auricular.
    • Osteomielitis del peñasco (más frecuente en pacientes diabéticos o inmunocomprometidos).
    • Extensión a tejidos profundos del oído externo (necrosis).

 

2. Otitis Media Aguda (OMA)

  • Características: Inflamación súbita del oído medio, generalmente bacteriana.
  • Complicaciones posibles:
    • Mastoiditis aguda.
    • Parálisis facial periférica por afectación del nervio facial.
    • Laberintitis secundaria (vértigo intenso, hipoacusia).
    • Otorrea persistente, perforación timpánica.

 

3. Otitis Media con Derrame (OME)

  • Características: Presencia de líquido en oído medio sin signos agudos de infección.
  • Complicaciones posibles:
    • Hipoacusia conductiva persistente.
    • Riesgo de infección recurrente y evolución a otitis media crónica.

 

4. Otitis Media Crónica y Colesteatoma

  • Criterios de sospecha: Otorrea crónica, hipoacusia progresiva, retracción timpánica con saco de colesteatoma.
  • Complicaciones posibles:
    • Mastoiditis crónica.
    • Laberintitis.
    • Parálisis facial periférica.
    • Trombosis del seno lateral.
    • Meningitis otógena.

 

2.2.7 Intervenciones de enfermería

Administración de medicación: ótica (NIC 2308)

  • Aplicar medicación ótica prescrita con técnica aséptica.
  • Asegurar correcta dosificación y verificar alergias o contraindicaciones.
  • Documentar administración y respuesta del paciente.

 

Administración de analgésicos (NIC 2210)

  • Administrar analgésicos prescritos según indicación médica para el alivio del dolor.
  • Monitorizar respuesta del paciente al fármaco y registrar efecto terapéutico.
  • Vigilar signos de reacciones adversas o efectos secundarios.
  • Documentar la administración y la eficacia del tratamiento, informando al equipo médico de cualquier falta de respuesta.

 

Manejo del dolor: agudo (NIC 1410)

  • Realizar valoración integral del dolor (intensidad, localización, factores agravantes/atenuantes).
  • Ajustar plan de cuidados de acuerdo con cambios en el dolor.
  • Colaborar con el equipo para manejo multimodal del dolor.

 

Vigilancia (NIC 6650)

  • Realizar monitorización continua de signos y síntomas.
  • Registrar niveles de dolor tras intervenciones administrativas o no farmacológicas.
  • Observar posibles signos de complicaciones (fiebre, síntomas neurológicos, empeoramiento doloroso).

 

2.3 HIPOACUSIA SÚBITA NEUROSENSORIAL

La hipoacusia súbita neurosensorial (HSNS) es una pérdida auditiva de aparición repentina (menos de 72 horas) de al menos 30 decibelios (dB) en tres frecuencias consecutivas, generalmente unilateral, causada por alteración en el oído interno o nervio coclear. Es una emergencia otorrinolaringológica, ya que la intervención temprana mejora la recuperación auditiva y previene complicaciones permanentes.

 

2.3.1 Etiología

  • Idiopática (70–90%): La mayoría de los casos no tiene causa identificable.
  • Viral: Infecciones virales sistémicas o locales (virus de herpes, citomegalovirus, virus de la gripe).
  • Vascular: Isquemia de la cóclea o microtrombosis en arterias laberínticas.
  • Traumática: Barotrauma, golpes directos o traumatismos craneales.
  • Autoinmune: Enfermedades sistémicas que afectan el oído interno (síndrome de Cogan, lupus eritematoso).
  • Medicamentos ototóxicos: Aminoglucósidos, diuréticos de asa, cisplatino.

 

2.3.2 Fisiopatología

  • Lesión en las células ciliadas de la cóclea, el nervio coclear o la microcirculación laberíntica → reducción abrupta de la transducción mecanoeléctrica → pérdida de percepción auditiva.
  • Inflamación viral o autoinmune → edema y daño tisular → hipoacusia súbita.
  • Isquemia vascular → necrosis de células sensoriales y daño permanente si no se trata de inmediato.

 

2.3.3 Exploración física

La exploración física en HSNS busca descartar causas externas, confirmar la afectación unilateral y evaluar signos neurológicos asociados que requieran atención inmediata.

  • Inspección del pabellón y conducto auditivo externo.
  • Otoscopia: membrana timpánica normal en la mayoría de los casos. Descartar cuerpos extraños u otitis concomitante.
  • Pruebas de audición rápida: Rinne y Weber, discriminación de lateralización.
  • Evaluación vestibular si hay vértigo.
  • Valoración neurológica: pares craneales, equilibrio y coordinación.

 

2.3.4 Manifestaciones clínicas

 

 

2.3.5 Tratamiento

El tratamiento de HSNS en urgencias se centra en la intervención temprana para preservar la audición, reducir inflamación y tratar posibles causas subyacentes.

Enfoque inicial en urgencias

  • Confirmación rápida de hipoacusia mediante pruebas clínicas y derivación a audiometría urgente.
  • Monitorización de signos vitales y síntomas neurológicos.

 

Manejo farmacológico

  • Corticoides sistémicos (prednisona) o intratimpánicos.
  • Antivirales si hay sospecha de etiología viral activa.
  • Vasodilatadores o anticoagulación si se sospecha origen vascular.

Manejo no farmacológico

  • Reposo relativo, reducción de estímulos auditivos.
  • Evitar ototóxicos.
  • Seguimiento auditivo temprano con audiometría.

 

Criterios de derivación

  • Pacientes con pérdida auditiva bilateral, vértigo intenso, signos neurológicos o mala evolución inicial requieren ingreso urgente y evaluación ORL.

 

2.3.6 Complicaciones

  • Hipoacusia permanente parcial o total.
  • Tinnitus crónico.
  • Alteraciones vestibulares persistentes.
  • Ansiedad y alteraciones psicosociales por pérdida auditiva.

 

2.3.7 Intervenciones de enfermería

Manejo del dolor: agudo (NIC: 1410)

  • Realizar valoración integral del dolor (intensidad, localización, factores agravantes o atenuantes).
  • Ajustar plan de cuidados de acuerdo con cambios en el dolor.
  • Colaborar con el equipo para manejo multimodal del dolor.

 

 Administración de medicación (NIC: 2308)

  • Administrar corticoides sistémicos o intratimpánicos según indicación médica para reducir inflamación y preservar la audición.
  • Controlar el horario y la dosis exacta de medicación, asegurando adherencia al tratamiento urgente.
  • Monitorizar signos de efectos adversos de la medicación (hiperglucemia, hipertensión, reacciones locales intratimpánicas).
  • Documentar la administración, respuesta clínica y cualquier complicación, informando inmediatamente al equipo médico si hay falta de respuesta.

 

Vigilancia (NIC: 6650)

  • Realizar monitorización continua de signos y síntomas.
  • Registrar niveles de dolor tras intervenciones administrativas o no farmacológicas.
  • Observar posibles signos de complicaciones (fiebre, síntomas neurológicos, empeoramiento doloroso).

 

Control de infecciones (NIC: 6540)

  • Aplicar lavado de manos y uso de guantes antes y después del contacto con el paciente.
  • Vigilar signos de infección secundaria, como enrojecimiento, dolor creciente, secreción o fiebre, e informar al equipo médico de inmediato.

 

2.4 TRAUMATISMOS DEL OÍDO

Los traumatismos del oído son lesiones agudas que afectan el pabellón auricular, conducto auditivo externo u oído medio/interno, generalmente por trauma directo, presión barométrica o exposición acústica intensa. Se presentan con dolor, sangrado, alteraciones auditivas y, en algunos casos, riesgo de complicaciones graves como hipoacusia permanente o infección.

Los principales tipos de traumatismos del oído son:

  • Hematoma auricular.
  • Perforación timpánica.
  • Barotrauma.
  • Trauma acústico.

 

2.4.1 Etiología

Hematoma auricular

  • Traumatismo directo en el pabellón auricular (golpe, lucha, deporte de contacto).
  • Acumulación de sangre entre la piel y el cartílago auricular.

 

Perforación timpánica

  • Traumatismos penetrantes (cuerpos extraños, hisopos).
  • Barotrauma por cambios bruscos de presión (buceo, avión).
  • Explosiones o golpes acústicos intensos.

 

Barotrauma

  • Cambios rápidos de presión ambiental, típicos de buceo, vuelos, snorkel o trauma explosivo.
  • Desequilibrio de presión entre oído medio e interno por disfunción de la trompa de Eustaquio.

 

 

Trauma acústico

  • Exposición a ruido intenso o explosiones súbitas (artillería, conciertos, maquinaria pesada).
  • Daño a las células ciliadas de la cóclea, generalmente irreversible.

 

2.4.2 Fisiopatología

  • Hematoma auricular: ruptura de vasos capilares entre la piel y el cartílago → acumulación de sangre → inflamación, dolor y riesgo de necrosis y deformidad (“oreja en coliflor”).

 

 

Imagen 2: Hematoma auricular

https://www.healthclips.com/language/es-US/Asset/View/WN25308/hematoma-auricular

 

  • Perforación timpánica: ruptura de membrana timpánica → pérdida de la barrera natural → riesgo de infección y alteración de la transmisión sonora.

    

 

Imagen 3:  Rotura timpánica. efaidnbmnnnibpcajpcglclefindmkaj/https://www.areasaludplasencia.es/docs/sesiones/archivo/4A03.pdf

 

  • Barotrauma: desequilibrio de presión → edema y hemorragia de mucosa timpánica y oído medio → dolor, vértigo, hipoacusia temporal.

 

Imagen 4: Barotrauma

https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0718-48162023000400415

 

  • Trauma acústico: daño mecánico y metabólico en células ciliadas de la cóclea → pérdida auditiva neurosensorial súbita o progresiva.

   

 

 Imagen 5:Trauma acústico. https://ssl.adam.com/content.aspx?productid=618&pid=5&gid=001061&site=eep-aadse3.adam.com&login=EBIX2269

 

2.4.3 Exploración física

La exploración física debe ser rápida y minuciosa para identificar el tipo de trauma, evaluar daño auditivo y descartar complicaciones graves.

  • Inspección del pabellón auricular: deformidad, edema, hematomas, erosiones.
  • Otoscopia: identificar perforaciones timpánicas, hemorragia, edema del conducto auditivo.
  • Pruebas auditivas rápidas: Rinne y Weber.
  • Evaluación vestibular si hay vértigo o mareo.
  • Signos de alarma: hemorragia activa, pérdida auditiva súbita, parálisis facial, otorrea purulenta.

 

2.4.4 Manifestaciones clínicas

 

2.4.5 Tratamiento

El tratamiento se centra en controlar dolor, prevenir complicaciones y preservar la función auditiva.

 

Hematoma auricular

  • Drenaje urgente si >1 cm de grosor.
  • Vendaje compresivo para evitar sangrado adicional.
  • Analgesia y antibióticos profilácticos si existe riesgo de infección.

 

Perforación timpánica

  • Analgesia y cuidados locales.
  • Evitar entrada de agua o cuerpos extraños.
  • Derivación a ORL para cierre espontáneo o cirugía timpánica.

 

Barotrauma

  • Analgesia y descongestión nasal.
  • Maniobras de Valsalva leves.
  • Derivación urgente si hay perforación o vértigo intenso.

 

Trauma acústico

  • Evitar exposición a ruido adicional.
  • Corticoides sistémicos o intratimpánicos según indicación.
  • Audiometría y seguimiento ORL urgente.

 

2.4.6 Complicaciones

  • Deformidad auricular permanente (“oreja en coliflor”) por hematoma no drenado.
  • Pérdida auditiva parcial o total.
  • Infección secundaria (pericondritis, otitis media).
  • Perforación timpánica persistente.
  • Vértigo crónico o tinnitus en trauma acústico.

 

2.4.7 Intervenciones de enfermería

Administración de medicación (NIC 2308)

  • Administrar analgésicos o corticoides según indicación médica para control de dolor y preservación auditiva.
  • Monitorizar respuesta clínica y posibles efectos adversos.
  • Documentar administración, eficacia y cualquier complicación.

 

Control de infecciones (NIC 6540)

  • Aplicar lavado de manos, guantes y asepsia en todos los procedimientos.
  • Vigilar signos de infección secundaria y notificar al equipo médico.

 

Manejo del dolor: agudo (NIC 1410)

  • Evaluar intensidad del dolor y administrar analgesia rápida.
  • Revaluar respuesta y ajustar medidas no farmacológicas (reposo, frío local).

 

Vigilancia (NIC 6650)

  • Monitorizar signos vitales y evolución de la audición.
  • Observar aparición de vértigo intenso, pérdida auditiva progresiva o sangrado.

 

2.5 CUERPOS EXTRAÑOS ÓTICOS

Los cuerpos extraños óticos son objetos o sustancias que quedan alojados en el conducto auditivo externo, pudiendo causar dolor, otorrea, hipoacusia y riesgo de infección.
La conducta terapéutica depende del tipo de objeto, su localización, tiempo de permanencia y riesgo de complicaciones.

Los objetos más peligrosos, como las pilas de botón, constituyen una urgencia absoluta, dado su potencial de necrosis rápida del conducto y membrana timpánica.

2.5.1 Etiología

  • Objetos sólidos pequeños: semillas, fragmentos de juguetes, insectos muertos o vivos.
  • Material orgánico: semillas, fragmentos de alimentos.
  • Líquidos o sustancias químicas: aceites, soluciones extrañas.
  • Pilas de botón: riesgo químico y eléctrico inmediato, causando necrosis tisular en pocas horas.

 

Factores predisponentes: niños pequeños, pacientes con déficit cognitivo, accidentes domésticos, manipulación inadecuada del oído.

 

2.5.2 Fisiopatología

  • Obstrucción del conducto auditivo → hipoacusia conductiva y sensación de plenitud.
  • Irritación mecánica → inflamación local, dolor, edema y eritema.
  • Objetos orgánicos o insectos vivos → reacción inflamatoria intensa y riesgo de infección.
  • Pilas de botón: liberación de hidróxido de sodio y corriente eléctrica → necrosis rápida del conducto y membrana timpánica, sangrado y riesgo de perforación timpánica.

 

2.5.3 Exploración física

La exploración física debe ser minuciosa para identificar tipo, localización y riesgo de lesión, sin empujar el objeto hacia estructuras delicadas.

  • Inspección visual del pabellón y conducto auditivo externo.
  • Otoscopia: identificar el objeto, valorar edema, sangrado, perforación timpánica.
  • Evaluación de síntomas: dolor, hipoacusia, vértigo.
  • Valoración neurológica si hay sospecha de lesión profunda o tóxica (pilas de botón).

 

2.5.4 Manifestaciones clínicas

 

2.5.5 Tratamiento

Objetos sólidos / orgánicos

  • Intento de extracción con pinzas finas bajo visualización directa.
  • Lavado con agua tibia si el objeto no es orgánico ni hay riesgo de hinchazón.
  • Derivación a ORL si no se logra extracción o hay trauma del conducto.

 

Insectos vivos

  • Inmovilización del insecto con gotas de lidocaína o aceite mineral.
  • Extracción cuidadosa bajo visualización directa.

 

Pilas de botón

  • Urgencia absoluta: extracción inmediata en urgencias sin demora.
  • Evitar intentos caseros; riesgo de quemaduras químicas y perforación.
  • Evaluación ORL inmediata y seguimiento post-extracción.

 

2.5.6 Complicaciones

  • Hipoacusia conductiva transitoria o permanente.
  • Infección secundaria (otitis externa).
  • Perforación timpánica o trauma del conducto.
  • Necrosis tisular local (especialmente con pilas de botón).
  • Dolor persistente o cicatrización anormal del conducto.

 

2.5.7 Intervenciones de enfermería

Protección de los tejidos (NIC: 3540)

  • Mantener la integridad del conducto auditivo y membrana timpánica.
  • Actividades: inspección cuidadosa, limpieza y desinfección del conducto, prevención de traumatismos adicionales durante la extracción.

 

Administración de medicación (NIC 2308)

  • Administrar analgésicos según indicación médica para control del dolor agudo asociado al cuerpo extraño.
  • Monitorizar eficacia del tratamiento y posibles efectos adversos.
  • Documentar administración, respuesta clínica y cualquier complicación.

 

Control de infecciones (NIC 6540)

  • Aplicar lavado de manos, guantes y asepsia en todos los procedimientos de extracción.
  • Limpiar y desinfectar material clínico y superficies tras cada paciente.
  • Vigilar signos de infección secundaria (enrojecimiento, dolor, secreción, fiebre) y notificar al equipo médico.

 

Vigilancia (NIC 6650)

  • Monitorizar dolor, evolución de la hipoacusia y aparición de vértigo.
  • Observar signos de trauma del conducto o membrana timpánica tras extracción.

 

BIBLIOGRAFÍA

 

  •  Hahn J, Deitmer T, Löhler J, Datzmann T, Hoffmann TK. Emergencies in otorhinolaryngology: diagnostic evaluation, assessment of urgency, and treatment. Dtsch Arztebl Int. 2025 sep 19;122(19):533–540. doi:10.3238/arztebl.m2025.0122.
  • Crouch R, editor. Oxford Handbook of Emergency Nursing. 3.ª ed. Oxford: Oxford University Press; 2025. Capítulo: ENT emergencies. ISBN: 9780191886706.
  • American College of Surgeons. Advanced Trauma Life Support (ATLS®) Student Course Manual. 11.ª ed. Chicago: American College of Surgeons; 2022.
  • Ramazani F, Szalay Anderson C, Volpato Batista A, Park P, Hwang E, Chau J, Lui J. Referred otalgia: common causes and evidence-based strategies for assessment and management. Can Fam Physician. 2023;69(11):757–761. doi:10.46747/cfp.6911757.
  • Norris CD, Koontz NA, et al. Aetiology and management options for secondary referred otalgia: a systematic review and meta-analyses. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2022;280(6):3031–3032. doi:10.1007/s00405-022-07638-4.
  • Coulter J, Hohman MH, Kwon E. Otalgia. En: StatPearls [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK549830.
  • Ellis J, De La Lis A, Rosen E, Simpson MTW, Beyea MM, Beyea JA. Approach to otitis externa. Can Fam Physician. 2024;70(10):617–623. Disponible en: http://dx.doi.org/10.46747/cfp.7010617.
  • Chandrasekhar SS, Tsai Do BS, Schwartz SR, et al. Clinical practice guideline: sudden hearing loss. Otolaryngol Head Neck Surg. 2019;161(1 Suppl):S1–S45. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30844996.
  • Lotterman S, Sutton AE, Bradford A, Hohman M. Ear foreign body removal. En: StatPearls. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 ene. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK459136.
  • Management of foreign bodies in the ear canal. PubMed. 2023. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/37516654.
  • Acta de Otorrinolaringología & Cirugía de Cabeza y Cuello. Cuerpos extraños en oído y nariz: síntomas y presentación clínica. Acta Otorrinolaringol Cir Cabeza Cuello. 2024;52(4):556–573. Disponible en: https://www.revista.acorl.org.co/index.php/acorl/issue/download/79/52.
  • Balatsouras DG, et al. Posterior epistaxis management: review of the literature and proposed guidelines of the Hellenic Rhinological-Facial Plastic Surgery Society. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2024;281:1613–1627. Disponible en: https://link.springer.com/article/10.1007/s00405-023-08310-4.
  • Vivanco A. Epistaxis management in an emergency department. Adv Emerg Nurs J. 2025;47(3):203–214. doi:10.1097/TME.0000000000000578.
  • Guía para el diagnóstico y el tratamiento de la epistaxis (guía multidisciplinaria en urgencias). Acta Otorrinolaringol Cir Cabeza Cuello. 2024;52(3):221–248.
  • Canty PA, Berkowitz RG. Hematoma and abscess of the nasal septum in children. Arch Otolaryngol Head Neck Surg. 1996;122(12):1373–1376. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8956753.
  • StatPearls. Nasal septal hematoma. Actualizado 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK470247.
  • StatPearls. Orbital cellulitis. Actualizado 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK507901.
  • Oxford Handbook of Emergency Medicine. 5.ª ed. Oxford: Oxford University Press; 2023. Capítulo: Sinusitis and orbital complications.
  • StatPearls. Nasal foreign body. Actualizado 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK459279.
  • Recommendations for management of acute pharyngitis in adults. Acta Otorrinolaringol Esp. 2015;66(3):159–170. Disponible en: https://www.elsevier.es/es-revista-acta-otorrinolaringologica-espanola-402-articulo-recommendations-for-management-acute-pharyngitis-S2173573515000423.
  • Chavan S, Bhatia R, Gaikwad S. Therapeutic protocol for the empirical treatment of oral and pharyngeal infections. Cureus. 2020;12(5):e8193. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7143594.
  • StatPearls. Deep neck infections. Actualizado 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK513262.
  • Sideris A, et al. Airway intervention in cases of acute epiglottitis: predictive clinical factors for airway management. J Laryngol Otol. 2018;132(5):401–406. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29709131.
  • Medscape. Epiglottitis: practice essentials, etiology, epidemiology [Internet]. 2025. Disponible en: https://emedicine.medscape.com/article/963773-overvie.
  • StatPearls. Esophageal foreign body [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK482131.
  • American Academy of Ophthalmology. Red eye: assessment and management. 2024. Disponible en: https://www.aao.org/clinical-statement/red-eye-assessment.
  • Estrategias diagnósticas, tratamiento y manejo en urgencias del dolor ocular. Med. 2023;13(91):5365–5373. doi:10.1016/j.med.2023.11.010.
  • American Academy of Ophthalmology. Ocular trauma: red eye emergencies. 2024. Disponible en: https://www.aao.org/clinical-statement/ocular-trauma.
  • StatPearls. Optic ischemia [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK560577.
  • Acharya AR, Smith G, Sivaprasad S. A review of the management of central retinal artery occlusion. Eye (Lond). 2024;38(2):234–245. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC9558462.
  • MedlinePlus. Oclusión de las venas retinianas 2025. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/007330.htm.
  • StatPearls. Transient loss of vision. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/sites/books/NBK430845.
  • StatPearls. Cavernous sinus thrombosis. 2024. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/books/NBK448177.
  • Thomas SH, Weireter LJ 4th. Facial fractures and maxillofacial trauma. Emerg Med Clin North Am. 2014;32(3):523–540.
  • The diagnosis and management of facial bone fractures. Emerg Med Pract. 2018;20(8):1–25.
  • Flores MT, et al. International Association of Dental Traumatology guidelines for the management of traumatic dental injuries: 2. Avulsion of permanent teeth. Dent Traumatol. 2020;36:331–342.
  • StatPearls. Odontogenic orofacial space infections: treatment & management [Internet]. Treasure Island (FL): StatPearls Publishing; 2025 [citado 13 ene 2026]. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/sites/books/NBK589648.
  • Cho DY, Willborg BE, Lu GN. Management of traumatic soft tissue injuries of the face. Semin Plast Surg. 2021;35(4):229–237. doi:10.1055/s-0041-1735814.